Cerveceros expresan su rechazo a la publicidad engañosa
La propaganda más reciente de esta marca, que pertenece a una empresa brasilera, nos propone “dejar de lado las diferencias entre las cervecerías industriales y las artesanales”, y para ello anuncia la elaboración de una cerveza “colaborativa” en conjunto con una marca artesanal, la que se llamará “pinta de la paz”.
Aclaración
Queremos aclarar que las prácticas comerciales desleales implementadas por dicha marca desde hace años distan mucho de ser amistosas o pacíficas con los cerveceros artesanales, a quienes intentan hacer desaparecer por diferentes medios, abusando de su posición dominante mediante contratos de exclusividad a los comercios, promociones y bonificaciones irreales, premios y descuentos, dumping, acaparando los insumos cerveceros del mercado, interfiriendo en los canales de distribución mayoristas y minoristas para evitar el ingreso de otras cervezas, impulsando juicios por una supuesta usurpación de marca a cerveceros que reciclaban sus barriles (cuando era imposible importarlos), objetando injustificadamente el registro de otras marcas en el INPI, etc.
De hecho, esta cervecera industrial tiene expedientes en la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, que fueron iniciados por otras empresas del rubro que la denuncian por competencia desleal, siendo una firma dedicada a mantener su posición dominante mediante la destrucción de toda competencia, valiéndose de prácticas comerciales incompatibles con la Ley Nacional 25.156 de Defensa de la Competencia.
Esperamos que se ponga un límite a esta situación monopólica abusiva, como ocurre en otros países, donde se protege a los productores locales de la competencia desleal, para fomentar el desarrollo de pequeños y medianos productores, y valorando también su mayor capacidad de generar empleo y crecimiento en las economías regionales.
Por todo esto, señalamos que la campaña televisiva anunciando “la paz” entre fabricantes industriales y artesanales es falsa y engañosa, debido a que existe una larga historia de abusos y prácticas anticompetitivas desplegadas hasta hoy por la empresa en cuestión.
Está claro que no estamos “en paz” con empresas de este tipo, pero sería equivocado también pensar que podríamos estar “en guerra” con ellos. Se trata más bien del ataque permanente de un “gigante”, al que venimos resistiendo, como podemos, los pequeños y medianos productores de cerveza artesanal de Argentina.