Ocupantes de la toma 2 de Enero llevaron sus reclamos a la plaza: quieren pagar los lotes
Integrantes de la toma denominada “2 de Enero”, situada en el barrio Álvarez Guerrero, trasladaron inquietudes a las autoridades políticas y en el marco de una protesta, instalaron un campamento frente a la Casa de Gobierno.
Aseguran que permanecerán hasta tanto haya respuestas, y cuestionaron que a la fecha, a pesar de las muchas marchas realizadas y petitorios presentados, no han sido atendidos ni escuchados sus reclamos.
Exigen que se confeccione un listado de las familias que actualmente ocuparon el predio lindante a la cancha de Fátima, y se genere una alternativa para hacerse de los lotes, con la condición de “pagar” por los mismos.
Cabe recordar que la toma se produjo el 2 de enero de este año, e inmediatamente, se contabilizaron alrededor de 200 familias instaladas.
Si embargo, con el paso de los días esa cifra descendió, aunque sigue siendo alta si se tienen en cuenta las condiciones en las que se vive.
La Justicia al principio actuó de acuerdo a los protocolos vigentes, el Fiscal Guillermo Sacco solicitó información a la Policía y a la Municipalidad; y trasladó las actuaciones a la Defensoría de Menores dado que en los lotes usurpados hay presentes niños y niñas de muy baja edad.
El principal damnificado, propietario de los lotes en sucesión, requirió el desalojo.
La postura que había tomado la Municipalidad, era similar a la de las anteriores ocupaciones ilegales: permitir que actúe la Justicia y facilitarle la información que desde la misma institución provenga.
De todas formas, el drama no es ajeno a la comuna capitalina que entre tantas de sus obligaciones inherentes está la de facilitar el acceso al techo propio de las familias más necesitadas.
Pero el Municipio tiene en su haber un registro de usurpaciones en terrenos que les son propios; y por consiguiente, años después se vio obligado a regularizar la situación con la llegada de los servicios públicos: Ejemplo de ello son los barrios 30 de Marzo y el ex loteo Silva, actual barrio Alvarez Guerrero.
Y en la memoria colectiva está la más masiva de las usurpaciones que tuvo lugar en el barrio Santa Clara. Sin dudas, es un precedente en el accionar judicial.
Con pedidos de desalojos constantes, decenas de familias resisten en el lugar.
En aquellas donde la permanencia de familias hizo que la toma continuara, hoy presentan los signos propios de las carencias en los servicios públicos, siendo además estas familias las más perjudicadas por las condiciones climáticas.