Denuncian mala praxis a un niño en Viedma
Valeria Alegre y Lucas Barrionuevo son padres de Lúcio, un niño que perdió todos los dedos de la mano derecha hace cinco años, en 2014, por una mala praxis.
En comunicación con Días Distintos por Radio Noticias, Valeria explicó: "Todo arrancó en el 2014, el 21 de marzo nosotros fuimos a tener familia, mi primer hijo en el Sanatorio Austral. Nació cerca del mediodía, a las 2 de la tarde, lo recibió mi marido Lucas, se lo volvió a sacar -una enfermera- para decirle que quería llevarlo un rato a observación a Neo porque tenía un quejidito y demás para control. Pasó el fin de semana, eso del domingo a la mañana lo fuimos a ver, en la guardia se encontraba la doctora Gabriela Sánchez y una auxiliar que me parece que no sería lo correcto para una Neo, Lorena Caro. Estaban al cuidado de Lúcio".
Agregó: "Fuimos en el transcurso de la mañana temprano a verlo, estaba todo bien, supuestamente nos daban el alta. Cerca de las 10 fuimos de vuelta a verlo, a las 11, y el nene ya se encontraba con el cambio de vía que la enfermera había considerado hacerlo porque se había infiltrado, según ella, y se lo cambió al brazo derecho donde le provocó una trombosis".
Detalló que ese accionar le provocó una obstrucción, "el brazo quedó blanco, muerto, observamos eso, le insistimos varias veces en que eso no estaba bien, de que por qué el nene tenía ese color -dijo- 'que no, que ya se le iba a ir ese color, que estaba todo bien', que era algo normal. Lucas me dijo 'No, Valeria esto no está bien'. Yo medio que discuto con él, le digo '¿Qué querés que haga? La enfermera nos dijo que está todo bien'. Él se puso mal y salió afuera. Yo me quedé con él un rato -con Lúcio-. En un momento pasó la doctora por detrás de un vidrio, la doctora Gabriela Sánchez. Le dije a la enfermera 'Ahí está la doctora, consultémosle'. Ella me volvió a decir '¿Qué es lo que querés que consultemos si te estoy diciendo que está todo bien?' Entonces, quedó ahí".
Valeria siguió su relato: "El cambio de guardia fue a las 2 de la tarde, Lucas se fue a almorzar, yo me quedé en la sala esperando al pediatra que lo había recibido para que nos diera el alta, si es que era así y ahí me avisan que lo que él tenía -por Lúcio- no estaba bien, que le habían hecho dos eco doble. Entonces, yo manifesté '¿Cómo no está bien si yo se lo manifesté hoy a la mañana a la enfermera y en ningún momento me dijo que era algo que no estaba bien?' Ahí arrancamos todo el trajín, empezaron a ver adónde derivarlo, que por medio de la obra social no nos daban la ambulancia, tuvo que venir una ambulancia de San Antonio, recién ahí logramos salir al Juan XXIII -de General Roca- donde logramos conseguir un cirujano vascular que lo pudiera ver".
Completó: "Al principio dijeron que podía ser algo que generaba el trombo, no sé, quisieron decirnos cualquier cosa para esquivar algo que ellos sabían que habían hecho mal. Entonces, tipo 7 de la tarde llegó una ambulancia, el sanatorio obviamente nos largó como un paquete con medio suero. Tuvimos que entrar en Conesa a ver si había una farmacia de guardia para ponerle un suero al nene, porque si el nene llegaba a Choele deshidratado, no llegaba, o sea nos largaron así como 'váyanse, saquemos este problema de encima'. Logramos conseguir el suero que le estaban pasando en una farmacia de turno que estaba abierta por suerte en Conesa, seguimos viaje hasta Roca. En Roca nos recibieron muy bien, a las 2 y media de la mañana, enseguida lo metieron a Neo, vino el cirujano de Cipolletti -César- Moyano. Nos habló y dijo 'Yo por lo que veo, para mí es algo químico, pero bueno vamos a ver'. Entró a verlo de vuelta, en un momento una de las enfermeras de la Neo le dijo 'Doctor, al nene le toqué la mano y me la agarró'. Entonces, volvió a salir y me dijo 'Mirá, yo le voy a dar una chance, voy a abrir el quirófano a esta hora porque voy a darle una oportunidad a ver qué es lo que está pasando'".
Valeria continuó: "Salió a las 6 de la mañana, a las 6 y media y nos dijo que tenía un desgarro en la arteria, que eso era producto de una vía, de algo puesto en el brazo. Lo que había pasado acá. Ahí arrancamos todo y estuvimos casi noventa días, fueron muchísimas cirugías, muchos medicamentos, él llegó muy grave porque podría haber tenido una infección generalizada por tener un miembro muerto en su cuerpo, aparte de ser tan chiquito".
Destacó en ese sentido la labor de todos los médicos del Juan XXIII, ya que le salvaron la vida a Lúcio y lograron que "no le amputaran el codo, sino que sean todos los dedos de la mano derecha".
Valeria señaló que su hijo "hoy con cinco años tiene una discapacidad que lo va a marcar para toda la vida por alguien que no supo hacer su trabajo o controlarlo, como quieran llamarlo".
Respuestas del Sanatorio
Consultado sobre las contestaciones por parte del centro médico, Lucas comentó: "Nosotros después de eso tuvimos que iniciar una acción judicial, denunciamos esto, hicimos una denuncia en la Fiscalía en la que no llegamos a nada porque en definitiva se venció el tiempo de investigación y la causa quedó como en un archivo. Digamos que a nivel judicial nos encontramos más o menos como el mismo día en el que nació mi hijo, con la negligencia de la Justicia, la negligencia de una enfermera y una médica, estamos en ese bache".
Valeria precisó: "Cuando nosotros iniciamos esto, ellos -desde el Sanatorio- nos ponen trabas en el tema de los papeles, en las planillas de la Enfermería que no nos querían dar, nos cambiaron muchas cosas, no nos las dieron completas, en su momento dijeron que el nene tenía la vía puesta de la guardia anterior, de la pobre señora que estaba en la guardia anterior, quisieron pasarla para la guardia anterior, como que ésta chica no había sido. Nos pusieron muchas trabas al inicio cuando nosotros empezamos con el tema de la demanda, nos quisieron cambiar todo, faltaron muchos papeles que nosotros teníamos como aval de lo que había pasado".
Valeria manifestó que hubo otro caso igual. "Al mes de lo que nos había pasado nosotros hubo otro caso y éste nene lo derivaron a Bahía. Ahí la amputación fue a la altura del codo".
Acciones en la Justicia
Respecto a cómo sigue el proceso judicial, Valeria determinó que el fiscal Juan Pedro Puntel archivó el caso porque "consideró que no había más nada que investigar, dejó pasar el tiempo también porque a nosotros de la Justicia jamás nos llamaron para hacer una pericia, algo al nene, jamás, nunca lo vieron".
Por Puntel dijo: "Él nunca solicitó una pericia para el nene, siempre dio informes como que no había sido una mala praxis, como que no había nadie que le dijera que sí fue la enfermera. No sé qué era lo que él realmente quería, porque estaba todo a la luz, trajimos los informes del Juan XXIII con el desgarro. Trajimos los informes donde dice que hubo un desgarro en la arteria que se provocó porque alguien introdujo algo".
"En el Juan nos explicaron, después de que nos dieron el alta y del estado de gravedad con el que había llegado el nene, y nos explicaron que una enfermera a un bebé pincha a ciegas porque no ves la vena, pero si pinchas una arteria inmediatamente te das cuenta que estás pinchando una arteria, porque el catéter se llena de sangre, sale con mucha presión. Entonces, la persona que lo hizo no sabría, no tenía el conocimiento de nada o dijo ya está, no va a pasar nada, no sé qué le pasó por la cabeza", remarcó Valeria.
Día a día
Valeria contó que en el cotidiano le enseñan al niño a hacer cosas con una sola mano, pero "él me pregunta ¿Por qué mamá estoy así? ¿Cuándo me van a crecer los dedos? Son muchas preguntas que él me hace a diario que uno tiene que convivir con eso, es difícil".
"Nosotros como padres tratamos de darle todas sus herramientas para que él pueda sobrellevar esta discapacidad que dos personas, al no hacer bien su trabajo, lo marcaron para toda la vida. La idea nuestra es que esto no quede impune, que la gente sepa que hay dos personas que no hacen bien su trabajo, que siguen trabajando como si nada y la idea es que no le pase más a nadie, que no sigan ejerciendo si se puede llamar su profesión", opinó Valeria.
"Al tiempo cerraron la Neo de ese lugar ¿por qué? No estaba en condiciones, no era un lugar apto para hacer una Neo, para recibir chicos con cualquier síntoma, con cualquier problema o dificultad que puedan tener en el parto, al nacer, no estaba preparado ese lugar", finalizó la madre.
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