La plaza volvió a ser un lugar de encuentro para grandes y chicos
Por Nelson Namuncurá.
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Fotos: Nicolas Rodríguez.
Con un fuerte trabajo de contención social, actividades recreativas y deportivas, la junta vecinal del barrio Ceferino ha logrado algo impensado hace un par de años, que bajaran los índices de jóvenes en conflicto con la ley y que los chicos volvieran a jugar sin mayores sobresaltos en la plaza del barrio.
Para conocer la actual situación de esta barriada capitalina Noticias concurrió a la sede de la junta vecinal del barrio Ceferino, popularmente conocido como las 1.016 viviendas, un complejo habitacional pensado para diez años, pero que ya lleva más de 30 años de vida, con sus pro y sus contras.
En el barrio, reunidos en la junta primero y en luego en la plaza este medio dialogó con Cristian Randazzo, presidente de la junta vecinal, y Juan Collumilla, colaborador de la comisión de vecinos, a la vez que es presidente del club de fútbol ‘Las 1.016‘.
Junta vecinal
En primer lugar, al ser consultado por su arribo a la comisión barrial, Randazzo expresó que ‘asumimos hace ocho meses, llegamos a la junta con una lista conformada por integrantes de dos clubes rivales en la Liga de Fútbol Barrial, pero que acá trabajan codo a codo‘.
En su caso particular, afirmó que ‘soy de aquella generación que llegó siendo muy niño al barrio, fuimos de los primeros en jugar en la plaza, ubicada detrás de la sede vecinal‘.
Con toda una vida en el barrio, ‘hace un tiempo atrás me tocó ser elegido presidente de uno de los dos clubes del barrio, Las Mil Fútbol Club. Desde ahí, con un grupo de vecinos comenzamos a involucrarnos a trabajar en la cuestión social, que es lo que siempre hice, tratando de generar espacios y oportunidades para sacar a chicos y adolescentes de aquellos espacios que no les hacen bien‘.
Antes de llegar a la conducción de la junta vecinal, ‘como soy presidente del club Las Mil Fútbol Club y Las 1.016 , sosteníamos nuestras actividades de manera autogestionada, con la venta de pollos, rifas, etc. Muchas veces veníamos y pedíamos la sede vecinal para hacer nuestras actividades, pero la comisión anterior nos cerraba las puertas y terminábamos en la vereda‘.
Fue así que ‘decidimos armar una lista y compulsar por la junta vecinal. Salimos a caminar el barrio con la propuesta, porque somos dos clubes que tenemos unos 150 jugadores. Unas 300 personas nos acompañaban‘.
De esta manera, ‘junto a los viejos vecinos encaramos un proyecto que resultó hermoso porque se nos fue de las manos totalmente, se ha transformado en una gestión verdaderamente histórica la que estamos haciendo entre todos‘.
Con orgullo, Randazzo y Cullumilla afirmaron que ‘no hay ninguna junta vecinal que en tan poco tiempo haya generado tanto movimiento y ese click en la cabeza del vecino para empezar a dejar de ser sólo un número en el barrio y comenzar a participar‘.
Tranquilo
Justamente, en una recorrida por las calles de este sector de la ciudad se puede constatar lo que Cristian Randazzo afirmó, ‘el barrio ha cambiado. La junta vecinal y la placita volvieron a ser un lugar de encuentro. La gente desde sus departamentos se asoman por la ventana y saben que sus nenes si no están en la plaza están en la junta vecinal. Todo un logro‘.
Hoy por hoy, el edificio de la sede vecinal está lleno de actividades ‘para los chicos, pero también para personas grandes, todos tienen su espacio, no hay discriminación”.
El año pasado capacitamos 160 adolescentes en diferentes oficios, muchos de ellos tuvieron su primera experiencia laboral a través del trabajo que hicimos con Desarrollo Social de provincia por medio del programa Emprender‘.
Talleres de arte, de pintura, de malabares son algunas de las actividades que se brindaron y volverán a dictar en la junta vecinal.
‘Esas actividades hicieron que el vecino comenzara acercarse nuevamente y encontrara soluciones. Después el boca a boca ha hecho que el vecino nos acompañe de manera masiva‘.
Problema histórico
En los últimos años el barrio ha tenido dos problemas históricos, ‘uno de hace doce o trece años que era el tanque de agua, el otro el sistema de cloacas, que periódicamente colapsaba, en este caso el problema viene de al menos 26 años. Nosotros en ocho meses logramos que el tanque de agua se reparara, porque había continuos desbordes y agua por todos lados‘.
Según comentó, ‘por medio de una asamblea de vecinos logramos la presión necesaria para que el Gobierno Provincial se haga cargo del problema.
De esta manera de forma conjunta con Obras Públicas y Aguas Rionegrinas -Arsa logramos dar solución a un viejo problema y en breve se realizará un relevamiento para arreglar el sistema de cloacas. Dos problemas históricos que han tenido solución pudiendo convocar a los vecinos y haciéndolos partes de esa solución‘.
A la par de estas acciones ‘tenemos una cuadrilla propia, que son colaboradores de la junta, jóvenes que se criaron en el barrio y que ahora dedican dos horas de su día para salir a reparar veredas o problemas varios. Tenemos dos turnos, uno por la mañana y el otro por la tarde‘.
La puesta en marcha de la cuadrilla ‘ha hecho que el vecino baje, ayude, pida una carretilla y se ponga a trabajar, a colaborar a la par. Fuimos generando a través del contagio cosas buenas para el barrio, y el vecino ha vuelto a querer su espacio y a buscar mantenerlo limpio‘.
Población
Al ser consultado por la población del barrio, expresó que ‘el Indec habla de 4.500 personas, pero la salita tiene un relevamiento que dice que hay 9.800, creo que estamos arriba de los 10 mil vecinos‘.
A raíz de esta situación ‘el barrio está superpoblado y tenemos un fuerte problema habitacional, en la mayoría de las casas hay dos o tres generaciones viviendo en un mismo espacio. Está el papá y mamá que llegaron hace 30 años, más los hijos, y los hijos de los hijos, en la mayoría de las viviendas ocurre esto, es así‘.
El barrio Ceferino, afirmó el presidente de la junta vecinal, “fue pensado para 10 años, llevamos más de 30 años. Por eso nuestra tarea, desde la junta vecinal, e la de mantener lo que está, hacer que el vecino aprenda a cuidar. El sistema cloacal colapsó porque lo hemos usado mal, nosotros junto con Arsa hemos limpiado y de las cañerías hemos sacado hasta sillas desarmadas. No hemos tenido una buena conducta como usuarios, es la verdad. Por eso decimos que es bueno que comencemos hablar estas cosas, lo hicimos, y el vecino comenzó a colaborar‘.
Contención
Al preguntarles cómo se dio el cambio, Randazzo y Collumilla fueron sinceros, ‘lo único que hicimos fue hablar con el vecino, hemos vuelto a tener una junta vecinal abierta a todos y por medio del diálogo hemos logrado muchas cosas‘.
En este orden, comentó que ‘está en marcha la copa de leche y el comedor, que funcionaron en una época, pero ahora no. Por eso al asumir decidimos volver a ponerlos en marcha, porque si bien la escuela es de jornada extendida y los chicos almuerzan en la escuela vimos que los fines de semana había ciertas dificultades en las familias. Entonces decidimos tener un espacio recreativo y de contención, los días sábados, y brindar un almuerzo también. No es un lugar exclusivo para comer, sino que vienen aprenden valores, realizan actividades y almuerzan con nosotros, son unos 40 chicos‘.
De hecho, ‘los sábados por la tarde funcionan ‘Mil Sonrisas‘, una actividad que llevan adelante Pablo Calfín con su mujer, que son los que los coordinan y dan la copad de leche a los chicos, además de trabajar en distintas cuestiones‘.
Proyectos
Al ser consultado por los proyectos para el año que se inicia, afirmó que ‘en principio vamos a seguir apostando a la inclusión, vamos a seguir trabajando con el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia de Río Negro a través de los talleres Emprender, que son capacitación en oficio‘.
Además, ‘tenemos la suerte de ser la única junta vecinal de contar con una sede universitaria del IUPA -Instituto Universitario Patagónico de las Artes- reconocido en la región y muchos lugares del mundo por su calidad académica. Vamos a dictar dos carreras de Danza y Música para los cuales ya se abrió la inscripción. La verdad que ser los primeros en tener una sede universitaria para nosotros como gestión, como militantes sociales, nos llena de orgullo‘.
Otro proyecto para poner en marcha es “las canchas de fútbol tenis en la plaza De los Derechos Humanos, tal es su nombre, y como complemento a las actividades dentro de la plaza vamos a poner internet pago por la junta vecinal, para que los chicos puedan tener acceso libre”.
Al preguntarle por la seguridad, afirmó: ‘Hemos hablado con la Policía y ellos nos dicen que bajó en alrededor de un 50 por ciento los hechos de inseguridad, eso se logró por medio de la contención, de los clubes de fútbol, de la junta vecinal e instituciones que están en el barrio‘.
Entre las mencionadas instituciones, “hemos logrado que los chicos estén ocupados, contenidos y con ganas de hacer cosas positivas. Si los mantenes entretenidos los sacas de la calle, incluso con capacitación logran incluirse en el mercado de trabajo. No hemos hecho más que eso brindar espacios para que ellos se desarrollen, no ofrecemos cualquier cosa, si herramientas que le sirvan para su vida, gracias a todas estas actividades ha bajado la delincuencia, así lo dice el Comisario y la gente‘.