Mesa Local de Violencia: un trabajo conjunto del que debemos ser partícipes
Lidia Sicardi
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Fotos: Nicolás Rodríguez
Durante el año 2018 el 18% de las mujeres asesinadas había realizado denuncias contra su agresor y el 13% tenía medidas de restricción de acercamiento impartidas por la Justicia.
En lo que va del 2019, y sin terminar el mes de febrero, van 34 femicidios registrados.
Estos femicidios no sucedieron de un momento a otro, sino que detrás de esa historia hay un círculo de violencia totalmente insano.
Si Googleamos la palabra “violencia” vamos a ver toda serie de noticias, aberrantes, incomprensibles, y donde la mayoría de quienes son perjudicadas y perjudicados son mujeres, niñas y niños y el colectivo LGTBIQ.
Durante los primeros días de febrero la Subsecretaría de Desarrollo Social, a través de la Mesa Local de Violencia, mantuvo una reunión debido a los casos públicos de femicidios ocurridos a nivel nacional.
La Mesa Local está conformada por diferentes organismos para tratar todo lo relacionado a la violencia de género, quedando involucrados el Juzgado de Paz, Fiscalía, Comisaría de la Mujer, Acción Social, Salud Mental, reuniéndose una vez al mes para avanzar en articulaciones y abordajes ante la problemática de la violencia, haciendo hincapié en la contención de las víctimas. La misma se encuadra dentro del marco del Sistema Integrado provincial.
En dicho encuentro se coordinaron acciones preventivas que serán abordadas desde todos los organismos de la localidad. Además, se acordó mantener una comunicación fluida entre todos los ámbitos que tratan y trabajan la problemática.

Para interiorizarme acerca de estas acciones, tomé contacto telefónico con la subsecretaria de Desarrollo Social de la Municipalidad de Patagones, Silvia Trepode.
“Atento a lo sucedido a nivel nacional nosotros tuvimos una reunión hace un par de semanas para plantearnos algunas acciones, sobre todo acciones que ya llevamos a cabo desde la Subsecretaría”, afirmó la funcionaria.
El equipo organizado desde la Subsecretaría, que atiende a víctimas de violencia, está constituido por un equipo de trabajo en la Casa de Medio Camino La Frida Maragata y un equipo que trabaja en la Oficina de Violencia de Hombres. Es de destacar que desde hace unos meses se están abarcando ambas instancias, víctima y agresor.
Si bien aún no cuenta con un protocolo el trabajo con agresores, se mantuvieron durante el año pasado una serie de conversaciones entre la actual subsecretaria y la Subsecretaría de Políticas de Género en La Plata: “Cuando yo planteé esto que era lo que quería hacer ellos me dijeron que en la provincia algunos municipios tenían lo que llamaban pruebas piloto, entonces comenzamos en la oficina a rearmar nosotros un poco el accionar”.
Según comentó Trepode, no es el mismo accionar que se hace con Casa Frida, ya que se aborda al hombre desde otra instancia, no citándolo con la denuncia. “Fue realmente sorprendente la aceptación que tuvo lugar. Consideré que era importante tener un grupo de gente que trabajara con el hombre. No existe una ley que obligue al hombre a que tenga una asistencia, por esto, la aceptación voluntaria fue importante”.
Violencia en aumento
No quisiera caer en cifras, ni tasas, sino sólo para graficar este estado de violencia. La consulta obligada fue ¿qué dicen las tasas? “La tasa sigue en aumento. Desde la Comisaría de la Mujer se reciben más de 50 denuncias en el mes. Nosotros también recepcionamos desde Casa Frida y notamos que en enero y febrero han aumentado las denuncias”, remarcó la subsecretaria.
En relación al presupuesto destinado para poner en funcionamiento esta red de asistencia a las víctimas de violencia, Trepode señaló: “En el caso de la Casa Frida, donde atendemos a mujeres, tenemos la ayuda con subsidios en caso de violencia desde La Plata, de la Secretaría de Género, que depende de Derechos Humanos”. Esto que indica la funcionaria se acciona a partir de la recepción de una denuncia, se hace la derivación a la oficina de la Secretaría de Género mediante un informe de la situación y se provee un susbsidio para que la mujer en riesgo tenga que abandonar su hogar, viajar, o lo que requiera para su seguridad y pueda estar asistida con ese dinero.
La violencia no depende del contexto económico, social y cultural en el que viven las víctimas. Cualquier persona está expuesta a padecer esta realidad y, por esta razón, la lucha por la no violencia involucra a todos los sectores y actores relevantes de nuestra sociedad.
Según el Registro Único de Casos de Violencia contra las Mujeres (Rucvm), la violencia más informada es la doméstica (97%) y el 93% de las denunciantes indica que lo ha sufrido más de una vez.
En cuanto al tiempo de maltrato, el 40,5% habla de un período de uno a cinco años y el 23%, más de 10 años. Son entonces en su mayoría mujeres jóvenes, dentro del ámbito del hogar, la mitad de las cuales no trabajan y sufren violencia reiterada por parte de sus parejas o exparejas.
Además, prosigue Trepode, “tenemos cupos dentro del programa Estado en tu Barrio con gente de la ANSES, para un programa de trabajo para la mujer. Por ese lado estamos cubiertos, además de lo que aporta el Municipio”.
A la tarea que se le sigue a las cada vez más numerosas situaciones de violencia, se le agrega el dato sobre el impacto del recorte impulsado por el Gobierno nacional a las áreas que deberían prevenir y combatir la violencia de género. Durante 2018, el Ejecutivo le quitó $14 millones a la Formulación e Implementación de Políticas Públicas de la Mujer, y el Presupuesto 2019 destina sólo un 0,11% de fondos a las mujeres, desde programas de salud hasta redes de contención ante la violencia de género. Esto significa que se destinan apenas 11 pesos con 35 centavos por cada mujer argentina.
Qué dice la ley
En el mes de abril de 2009 fue promulgada la Ley 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres reconoce los siguientes tipos de violencia contra la mujer:
Física: La que se emplea contra el cuerpo de la mujer produciendo dolor, daño o riesgo de producirlo y cualquier otra forma de maltrato agresión que afecte su integridad física.
Psicológica: La que causa daño emocional y disminución de la autoestima o perjudica y perturba el pleno desarrollo personal o que busca degradar o controlar sus acciones, comportamientos, creencias y decisiones, mediante amenaza, acoso, hostigamiento, restricción, humillación, deshonra, descrédito, manipulación aislamiento.
Sexual: Cualquier acción que implique la vulneración en todas sus formas, con o sin acceso genital, del derecho de la mujer de decidir voluntariamente acerca de su vida sexual o reproductiva a través de amenazas, coerción, uso de la fuerza o intimidación, incluyendo la violación dentro del matrimonio o de otras relaciones vinculares o de parentesco, exista o no convivencia, así como la prostitución forzada, explotación, esclavitud, acoso, abuso sexual y trata de mujeres.
Económica y patrimonial: La que se dirige a ocasionar un menoscabo en los recursos económicos o patrimoniales de la mujer, a través de:
La perturbación de la posesión, tenencia o propiedad de sus bienes;
La pérdida, sustracción, destrucción, retención o distracción indebida de objetos, instrumentos de trabajo, documentos personales, bienes, valores y derechos patrimoniales;
La limitación de los recursos económicos destinados a satisfacer sus necesidades o privación de los medios indispensables para vivir una vida digna;
La limitación o control de sus ingresos, así como la percepción de un salario menor por igual tarea, dentro de un mismo lugar de trabajo.
Simbólica: La que a través de patrones estereotipados, mensajes, valores, íconos o signos transmita y reproduzca dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales, naturalizando la subordinación de la mujer en la sociedad.

Desde Frida Maragata
Desde la Oficina de Género, dependiente de la Subsecretaría de Desarrollo, la trabajadora social Karina Antúnez y Verónica Merce, psicóloga de la oficina, hicieron un repaso de lo que es violencia de género: “La violencia de género es todo acto de violencia manifiesta hacia una persona por su condición de mujer, ésta puede ser familiar, institucional o laboral”.
En la oficina de Género se recepcionan también denuncias, donde, según explican Karina y Verónica, hay un alto porcentaje de denuncias de violencia de género puras, otro porcentaje de violencia intrafamiliar. “En el último tiempo fue muy significativo el incremento de denuncias por abuso sexual infantil. Después de las jornadas de Educación Sexual Integral hacia fines del año pasado realizadas en las escuelas, aumentaron considerablemente las denuncias debido la campaña de prevención e información con respecto al abuso infantil”, indicaron.
En Argentina tres de cada cuatro casos de abuso sexual infantil denunciados son cometidos por familiares directos o por personas de confianza del grupo familiar, por lo que suelen reiterarse en el tiempo, durante meses e incluso años antes de ser descubiertos y denunciados. Asimismo, la mitad de las víctimas tiene entre seis y 12 años, y los abusos sucedieron en sus casas.
Cabe destacar que la intervención y seguimiento de denuncias y casos de abuso sexual infantil se encuentra bajo la órbita de Servicio Local, que se dedica a Niñez y Adolescencia desde una primera recepción del caso, para después derivarlo a Salud Mental y autoridades que deban intervenir.
Haciendo referencia a las tareas preventivas llevadas a cabo por la oficina, indicaron que desde Casa Frida Maragata se brindan talleres en horario de tarde, charlas en las escuelas, divididas en primarias y secundarias. Ya después desde el Juzgado se piden las medidas cautelares que son requeridas para situaciones de intervención inmediata, como ser exclusión del hogar.
Una de las medidas preventivas y de acción tiene que ver con el botón antipánico, que no está funcionando en Patagones. De implementarse, “sería una herramienta más para frenar esta ola de violencia generalizada”, indicó Karina.
Botón antipánico
El botón antipánico que utilizan 3260 mujeres en situación de violencia en la Ciudad de Buenos Aires es un teléfono táctil adaptado para emergencias, en tanto que las tobilleras electrónicas que portan 63 hombres son dispositivos de geolocalización que permiten monitorear el cumplimiento de órdenes judiciales que establecen perímetros de protección.
En Patagones no funciona el botón antipánico, así lo manifestó Silvia Trepode: “Hubo un proyecto en su momento, atento a esto yo hablé con el señor intendente de Patagones y ya se habló también con la gente de La Plata, el Ministerio de Seguridad. Aún no está definido, pero supongo que durante esta semana próxima ya vienen a realizar una capacitación y ponerlo en funcionamiento. Es un proyecto que había quedado pendiente y no se había accionado”.
¿Qué falta? Porque pareciera ser que nunca alanza para frenar los abusos. “Falta el compromiso de la comunidad. Es esencial que nos avisen, o avisen a la Policía tanto para la violencia contra la mujer como contra niñas y niños, ese compromiso es fundamental. Tenemos que concientizarnos todos que esto es una problemática y tenemos que abordarla de la mejor manera, pero entre todos, con un Estado presente, pero además la comunidad en general”, finalizó la subsecretaria.
No me cansaré de repetir, las cifras alarman, duelen, pero lo que es más doloroso resulta ser la indiferencia de quienes podemos ponerle voz a quienes no pueden hablar por temor.
La violencia de género, abusos sexuales a niñas y niños tiene que parar. Se puede asistir, sancionar y educar, pero también es necesario cambiar las bases que permitan que siga sucediendo.
Como sociedad podemos sumar nuestra voz para luchar contra este flagelo, y no ahogar un grito de dolor con la indiferencia.
Dónde recurrir
La Casa de Medio Camino La Frida Maragata está ubicada en la calle Bernardino Rivadavia 586, de Carmen de Patagones. Teléfono : 02920- 15655976.
La Comisaría de La Mujer de Patagones se encuentra en calle César Fournier 443. Teléfono: 02920 46-5380.
Línea 144: es una línea gratuita que atiende las 24 hs., con el objetivo de brindar contención, información y asesoramiento en materia de violencia contra las mujeres.