2019-01-28

Decenas de loros barranqueros muertos por el fuerte aguacero

La lluvia caía en abundancia y con una fuerza tal que llegó a derribar a las aves que en un clima normal son observados, en numerosos grupos, instalados sobre los cables del alumbrado público de la villa marítima.

 

Decenas de loros barranqueros aparecieron muertos en el balneario El Cóndor, producto del fuerte aguacero que en la noche del último jueves azotó a la villa marítima.


Fue una de las consecuencias más visibles del temporal que apenas duró unos minutos, pero que dejó una serie de complicaciones que se subsanaron con el correr de las horas.


Se estima que en el balneario cayeron alrededor de 25 milímetros de lluvia, en un muy escaso lapso de tiempo.


La lluvia caía en abundancia y con una fuerza tal, que llegó a derribar a las aves que en un clima normal son observados, en numerosos grupos, instalados sobre los cables de electrificación rural y del alumbrado público de la villa marítima.


En su afán por guarecerse en los árboles, varios perecieron en el intento.


Otros lo hicieron pese a estar dentro de las copas de los árboles.


Los más favorecidos fueron los que ocupaban las cuevas de los acantilados: de ahí su característica especial de “barranqueros”.


El balneario El Cóndor cuenta con una de las colonias de loros barranqueros más grandes del mundo. Anidan en los acantilados y se calcula que pueden llegar a ser 200 mil los ejemplares que en esta época del año se acercan a la colonia.


Habitan todo el año en El Cóndor, pero la colonia aumenta en forma significativa a partir de noviembre, cuando llegan las parejas (el loro es monógamo) y las hembras se instalan en los nidos.


A lo largo de 12 kilómetros de acantilado, entre El Cóndor y Playa Bonita, pero también más allá hasta La Lobería, se han contado unos 35 mil nidos activos; lo que permite establecer en esta época del año una población promedio de 200 mil ejemplares.

 

Más inconvenientes por el temporal

 

No se reportaron graves daños materiales, aunque si algunos anegamientos en el balneario, donde llovió unos pocos milímetros más que en Viedma.


Las calles anegadas tardaron en desagotar, pero a las pocas horas estaban transitables, aunque con dificultades.


También hubieron prolongados cortes de luz y desprendimientos de grandes ramas. 

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