2018-08-05

Daniel Solano, el joven que desnudó la trama de corrupción y complicidad

Su desaparición y muerte mostraron la otra realidad. Su padre Gualberto Solano, quien falleciera en abril de este año, encabezó una lucha desigual. Se desterró de su Salta natal para hallar a su hijo y justicia.

Por Silvano Eric Rosso
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La noche del 5 de noviembre del 2011, Daniel Solano fue con un grupo de trabajadores norteños a un boliche de Choele Choel; y pasadas las 3 de la madrugada fue retirado por la policía y nunca más se lo vio.


Nacía así una lucha desigual para esclarecer el caso, en la que iban a intervenir varios factores de poder que por momentos hicieron presagiar un desenlace como el de tantos casos en Río Negro y el país, el de la injusticia.


Sin embargo, el pasado miércoles se alcanzó una sentencia, que aunque aun le resta firmeza, abre un panorama distinto al de hace casi 7 años.


Los siete policías acusados a los pocos meses de la desaparición de Solano, quienes permanecieron presos durante 3 años y que por no hallar condena en ese tiempo fueron liberados en 2015, han sido condenados todos a la pena de prisión perpetua.


Es más, a raíz de esta condena inicial, la Jefatura de Policía resolvió suspenderlos de la fuerza, paso previo a la exoneración en caso que las penas queden firmes.


De lo contrario, estando libres, podían seguir trabajando al servicio de la fuerza.


Cabe señalar que la sentencia no se encuentra firme, puesto que las defensas tienen derecho a interponer casación y a impulsar otras instancias recursivas ante el Superior Tribunal de Justicia de Río Negro y eventualmente la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

 

 

¿Por qué?
Los jueces recalcaron la existencia de testigos que aquella madrugada “ven como lo golpean y lo cargan al patrullero”, siendo los autores del primer tramo del hecho los policías Berthe, Martínez, Barrera y Bender, quienes mediante vejaciones lo retiraron del boliche Macuba y lo agredieron en las inmediaciones.


A ellos luego se sumaron, a bordo del patrullero, sus pares Albarrán Cárcamo, Quidel y Cuello, retirando a Solano del sector hasta a la zona del balneario de la Isla 92 de Choele Choel, donde finalmente se produce su muerte.


Sin embargo ¿qué los llevó a estos policías a actuar de esta manera?


Solano había denunciado graves irregularidades en el lugar de alojamiento e incumplimientos de pago.


Era considerado un líder de sus compañeros y por eso, sus allegados estiman que lo mandaron a matar.


Había hablado con su padre, Gualberto Solano, después de cobrar mucho menos de lo acordado.


Le dijo a su padre el viernes 4 de noviembre de 2011, que el lunes siguiente iban a reclamar lo adeudado.


En la madrugada del sábado ocurrió su desaparición.


Solano padre viajó desde Salta, gracias a aportes de las empresas donde trabajaba su hijo.


Las firmas también dispusieron de abogados para convencerle que se había ido a Neuquén en búsqueda de otros trabajos.

 

Pero se había olvidado todas sus pertenencias.


Comenzaba así una trama de corrupción que incluía a los integrantes de la Policía, a empresarios de la fruta y a agentes de la Justicia.

 

Para hacer frente a esa trama, comenzaba también el involucramiento de organizaciones sociales de Choele Choel, para mostrar una realidad hasta entonces oculta: la severa explotación laboral.


Desde la sombra, se afirmaba que los policías actuaron por orden de las empresas, que el entonces fiscal Flores no investigaba en detalle la causa, y que la jueza Marisa Bosco hacía lo propio para que las denuncias no prosperen.


Gualberto Solano y el abogado Heredia dejaban Salta y se instalaban en Choele Choel, en un acampe que tenía como principal sede la humilde capilla del pueblo.


El objetivo era hacer visible una trama de corrupción que incluía a policías, jueces, fiscales, dueños del local bailable, empresarios y falsos testigos.


Varias de esas acusaciones quedaron expresamente conformadas en el marco del juicio y en su sentencia.


Por ella se deberán investigar las comisiones de delitos de falso testimonio.

 

Cronología de un caso que conmueve

 

5 de noviembre de 2011
Daniel Solano fue con un grupo de trabajadores norteños a un boliche de Choele Choel; pasadas las 3 fue retirado por la policía y nunca más se lo vio.

 

19 de julio de 2012
La Justicia rionegrina dispuso la detención de 7 policías de la zona del Valle Medio por su presunta vinculación con el probable secuestro y asesinato del trabajador golondrina salteño Daniel Solano. Las detenciones, dispuestas por el juez Víctor Soto a cargo de la causa, se hicieron efectivas con intervención de personal de Gendarmería Nacional en domicilios de Choele Choel y Lamarque. Los 7 hombres fueron trasladados, bajo fuerte custodia, a los calabozos del subsuelo de la sede del Juzgado Federal de Viedma. Los arrestos fueron en el marco del cambio de carátula del expediente, que pasó de “desaparición de persona” a “investigación de homicidio”.

 

3 de agosto de 2015
Tras cumplir tres años de prisión preventiva sin juicio, el juez decidió soltar a los acusados de asesinar al obrero salteño en noviembre de 2011.  Nadie puede estar más de tres años con prisión preventiva. Ese hecho genera bronca e impotencia en los familiares, quienes realizaron una huelga de hambre.

 

31 de diciembre de 2015 
El Superior Tribunal de Justicia de Río Negro declaró incompetente a la justicia provincial y el caso Daniel Solano pasó al fuero federal.

 

28 de marzo de 2016 
La Cámara Criminal Segunda de la Segunda Circunscripción Judicial, en cumplimiento de lo dispuesto por el Superior Tribunal de Justicia de Río Negro, remitió al Juzgado Federal de Primera Instancia de General Roca el expediente completo del “caso Solano”, luego de que quedara firme el cambio de calificación legal de la imputación a la figura de “desaparición forzada de persona”.

 

 

30 de marzo de 2016
La justicia federal rechazó su competencia para investigar la desaparición y muerte de Daniel Solano. Resuelve la Corte Suprema de Justicia de la Nación

 

27 de junio de 2017

La Corte Suprema de Justicia de la Nación dictaminó que el caso le corresponde a la Justicia provincial. Avanza la elevación a juicio.

 

18 de octubre de 2017
El Juez Roberto Gaviña autorizó a la familia de Daniel Solano descender al jagüel, lugar donde los mismos familiares y abogados aseguran que se encuentra el cuerpo del trabajador golondrina.


25 de enero de 2018
Comienzan los trabajos de remoción del fondo del jagüel en el campo La Manuela a 26 kilómetros de Choele Choel.


20 de febrero de 2018
Se inicia en la Ciudad Judicial de General Roca el debate oral y público acerca de la desaparición forzada seguida de muerte del trabajador Daniel Solano. La fiscalía acusa a siete policías de Río Negro, tres como coautores de los delitos de “vejaciones, privación ilegítima de la libertad, homicidio calificado, todo en concurso real”; otros tres como partícipes primarios de los delitos de “privación ilegal de la libertad, homicidio agravado, todo en concurso real, y en concurso ideal con incumplimiento de deberes de funcionarios públicos”y al último como partícipe secundario de los delitos de “privación ilegal de la libertad, homicidio agravado.

 

3 de abril de 2018:
Fallece Gualberto Solano, padre de Daniel Solano. Su estado de salud era muy delicado y estaba internado en terapia intensiva. Había sido intervenido quirúrgicamente.
Fue el responsable de mantener la causa activa.

 

1 de agosto de 2018:
El tribunal integrado por los jueces María Evelina García Balduini, Oscar Gatti y Gastón Martín, decidió condenar a Sandro Gabriel Berthe, Pablo Federico Bender, Héctor César Martínez, Juan Francisco Barrera, Pablo Andrés Albarrán Cárcamo, Pablo Roberto Quidel y Diego Vicente Cuello por “homicidio agravado por alevosía”. Todos fueron condenados a prisión perpetua. Hasta tanto la sentencia quede firme, los policías seguirán en libertad.

 

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