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05/10/2026

Calle 20: una arteria que vuelve a quedar bajo la lupa por la circulación y la seguridad vial

La muerte de una joven tras un choque ocurrido la semana pasada volvió a poner el foco sobre una calle angosta y de doble mano de los barrios del sur de Viedma. 
Analizan distintas alternativas para ordenar el tránsito en un sector donde también se registraron otros accidentes. Foto: Archivo.
Analizan distintas alternativas para ordenar el tránsito en un sector donde también se registraron otros accidentes. Foto: Archivo.

La calle 20 volvió a quedar en el centro de la discusión sobre la circulación y la seguridad vial en Viedma luego del accidente ocurrido hace más de una semana, cuando dos motocicletas chocaron de frente a la altura de la calle 23 y una joven de 19 años falleció posteriormente como consecuencia de las heridas sufridas.

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El hecho se sumó a otros antecedentes registrados en el sector y reabrió el debate sobre las condiciones de circulación en una arteria que mantiene doble sentido de tránsito, concentra actividad comercial y barrial y, además, es utilizada por el transporte público.

La calle 20 presenta una calzada de dimensiones reducidas para el volumen y las características del tránsito que soporta. A ambos lados suelen estacionarse vehículos y, cuando coinciden automóviles circulando en sentidos opuestos, el espacio disponible para el cruce se reduce considerablemente.

A esto se agrega la presencia de comercios, viviendas y movimiento peatonal, en un sector de la ciudad donde la calle cumple una función de conexión entre distintos barrios y constituye una de las alternativas de circulación hacia el sur de Viedma.

En este contexto, la concejal Lorena Alan mantuvo una reunión con funcionarios municipales vinculados al área de Tránsito y Seguridad Vial para analizar distintos puntos de la ciudad y avanzar en la identificación de sectores que requieren modificaciones. La calle 20 fue uno de los lugares incluidos en esa discusión.

Alan explicó que el planteo apunta a pensar modificaciones que permitan ordenar la circulación y que las posibles obras puedan ser contempladas dentro de la planificación municipal. En ese sentido, sostuvo que “nos gustaría que claramente en 2027, con el nuevo presupuesto, se tenga en cuenta estas modificaciones dentro de estos barrios”.

Una de las posibilidades que aparece en el análisis es la modificación del sentido de circulación de la calle 20 y su eventual transformación en una arteria de una sola mano. La alternativa permitiría eliminar el cruce permanente de vehículos que circulan en sentidos opuestos y modificar las condiciones actuales de circulación sobre una calzada de dimensiones reducidas.

La discusión también incluye la posibilidad de generar espacios para estacionamiento aprovechando las características de las veredas. Al respecto, Alan señaló que “al tener veredas tan anchas, poder hacerlo hacia adentro”, en referencia a la posibilidad de generar dársenas y ganar espacio para ordenar el estacionamiento sin ocupar la calzada.

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La concejal también planteó que las soluciones no necesariamente pasan por incorporar semáforos. 

Otro de los elementos que forma parte del análisis es el transporte público. La calle 20 es utilizada por colectivos y, según explicó Alan, esa circulación se suma al movimiento vehicular que se concentra especialmente en determinados momentos del día. 

Una eventual modificación del sentido de circulación también obligaría a resolver cómo se distribuirían los ingresos y egresos del sector. En ese escenario aparecen como posibles vías de circulación las calles 2 y 30, dos arterias de mayor amplitud.

La distancia que existe entre esas calles y la 20, sin embargo, constituye un elemento que debería ser contemplado. No se trata de arterias inmediatamente paralelas que permitan trasladar de manera directa el tránsito de una hacia otra, por lo que cualquier cambio de sentido requeriría analizar cómo se conectarían los distintos recorridos y qué impacto tendría sobre quienes viven, trabajan o circulan en el sector.

La discusión sobre las posibles modificaciones también involucra a los vecinos de los barrios alcanzados por cualquier eventual cambio. En ese sentido, Alan remarcó "que sean ellos quienes impulsen o que tengan también la decisión de qué es lo mejor para ese lugar”.

La discusión tampoco se limita a la calle 20. El pasado sábado un accidente ocurrido sobre la calle 30, otra de las arterias de los barrios del sector sur de la ciudad, se cobró la vida de un joven de apenas 17 años. 

Ese antecedente se incorpora a una discusión más amplia sobre la organización del tránsito en esta zona de Viedma, donde conviven circulación vehicular, transporte público, estacionamiento, actividad comercial y movimiento peatonal.

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Por ahora, no existe una definición sobre una eventual modificación de la circulación. La posibilidad de establecer un único sentido, generar espacios específicos para estacionamiento o avanzar con algún tipo de intervención sobre las veredas forma parte de un conjunto de alternativas que deberán ser evaluadas antes de determinar qué solución resulta viable. 

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