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09/09/2026

Detectan toxinas peligrosas en moluscos y activan una veda en la costa atlántica de Río Negro

Se aguarda un segundo resultado, pero la restricción va en consonancia para evitar males mayores. El problema está en los mejillones.
Veda preventiva para que no se extraigan moluscos bivalvos en la zona de Pozo Salado. Fotos: Gobierno de Río Negro.
Veda preventiva para que no se extraigan moluscos bivalvos en la zona de Pozo Salado. Fotos: Gobierno de Río Negro.

La Subsecretaría de Ambiente y Cambio Climático de la provincia de Río Negro dispuso en horas recientes la veda preventiva para la extracción de moluscos en Pozo Salado, ante la presencia de una toxina nociva en la zona. Ese sitio de la costa atlántica se encuentra en inmediaciones de Caleta de los loros, entre Viedma y San Antonio Oeste.

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El delegado de Ambiente Seccional Viedma,  Pedro Inda, dialogó con NoticiasNet y señaló: "Se realizó la veda de manera preventiva, porque la toma de muestras se hizo la semana pasada, y ayer se llevó otra muestra más para ver cómo es la evolución del nivel de toxinas y mañana estarían los nuevos resultados. Pero como hay gente acampando y hay visitantes en Pozo Salado, se hizo la veda de manera preventiva". 

Al respecto, aclaró: "No hay marea roja de manera oficial, eso lo determina el Ministerio de Salud con la Secretaría de Pesca, pero esta es una medida preventiva por parte de la Subsecretaría de Ambiente, en el marco de su poder de autoridad de aplicación en áreas protegidas y por el resguardo de los turistas que se encuentran ahí, para que no consuman bivalvos". 

Las muestras de mejillones obtenidas en el sector Punta Mejillón, dentro del Área Natural Protegida Pozo Salado, fueron analizadas por el Laboratorio Regional de Salud Ambiental (Uresa) y confirmaron la presencia de toxinas paralizantes de moluscos, en concentraciones que representan un riesgo para la salud. 

Los resultados alcanzaron alrededor de 212 UR/100 gramos. Si bien el registro no alcanza el límite establecido por el Código Alimentario Argentino para determinar una veda, la detección encendió una señal de atención y llevó a las autoridades a reforzar las medidas preventivas. El límite fijado para establecer una veda es de 400 UR/100 gramos, por lo que por el momento los valores encontrados en Pozo Salado se encuentran actualmente por debajo de ese parámetro, de acuerdo a las investigaciones iniciales.

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De haber otro resultado positivo en toxinas paralizantes, se podría encuadra en el fenómeno de “marea roja”, el cual está asociado a la proliferación de determinadas microalgas capaces de producir toxinas. Los moluscos bivalvos pueden acumularlas al alimentarse de estos organismos sin que esto modifique su aspecto, olor o sabor. Además, las toxinas no se eliminan mediante la cocción ni con el agregado de limón, vinagre o alcohol, por lo que no existe una forma casera de determinar si un ejemplar es seguro para consumir.

“El monitoreo nos permite detectar estas situaciones y tomar decisiones preventivas antes de que exista un impacto sobre la población. La veda protege la salud y, al mismo tiempo, forma parte de una gestión responsable de nuestros recursos marino-costeros. Vamos a sostener los controles y los análisis necesarios hasta contar con condiciones que permitan levantar la medida”, señaló la secretaria de Ambiente y Cambio Climático, Judith Jiménez. 

Ambiente de Río Negro continuará con los muestreos y controles preventivos.

 

Desde el punto de vista sanitario, el consumo de moluscos contaminados con TPM puede provocar una intoxicación paralizante. Los primeros síntomas pueden aparecer rápidamente, entre aproximadamente 30 minutos y dos horas después de la ingesta, y pueden incluir hormigueo o adormecimiento en labios, lengua, cara y extremidades, pérdida de fuerza muscular, náuseas, vómitos, dificultades para hablar y, en los cuadros más graves, dificultad o parálisis respiratoria. Ante la aparición de estos síntomas luego del consumo de moluscos, se debe acudir inmediatamente al centro de salud más cercano.

Por este motivo, se solicita a residentes, pescadores recreativos y visitantes no recolectar ni consumir moluscos provenientes del área alcanzada por la veda, y respetar las señalizaciones y comunicaciones oficiales. Para el consumo, se recomienda adquirir productos de la pesca únicamente en establecimientos habilitados y que cuenten con los controles sanitarios correspondientes.

La medida permanecerá vigente hasta que nuevos análisis determinen que los niveles de toxinas se encuentran nuevamente dentro de los parámetros permitidos. La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático continuará con los muestreos y controles preventivos en la zona y comunicará oficialmente cualquier modificación de la veda.

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