Publicidad
 
21/08/2026

Ojo en la calle para detectar lo invisible: cómo capacitan a inspectores y agentes contra la trata

La iniciativa arrancó en Viedma y se extenderá por la Zona Atlántica para detectar señales de alerta en la vía pública y barrios.
La propuesta busca que quienes desarrollan tareas en territorio puedan reconocer señales de alerta y sepan cómo canalizar una sospecha. Foto: Gobierno de Río Negro.
La propuesta busca que quienes desarrollan tareas en territorio puedan reconocer señales de alerta y sepan cómo canalizar una sospecha. Foto: Gobierno de Río Negro.

El delito ya no se presenta a simple vista ni responde a viejos mitos. Muta a pasos agigantados, opera detrás de falsas ofertas laborales en redes sociales y suele camuflarse en el trabajo informal o la vulnerabilidad social.

Leer más: Viviendas del IPPV: qué es la figura del cuidador y en qué casos se puede solicitar

Ante esta realidad, el Programa de Asistencia a las Víctimas de Trata de Río Negro puso en marcha el ciclo “Municipio en Alerta”, buscando transformar a los trabajadores estatales que caminan la calle en los primeros radares de detección.

En diálogo con el programa El Radar por Radio Noticias (105.5 MHz), Angélica Calfín, coordinadora de la iniciativa provincial, explicó la urgencia de dotar de herramientas a las áreas locales: “La trata no se ve a simple vista y la consigna del programa siempre es la prevención. Cuando recurrimos al rescate y asistencia, el delito ya está consumado”.

Los ojos en el territorio

El ciclo comenzó en Viedma y continuará su recorrido por San Antonio Oeste, Valcheta, Guardia Mitre, Conesa y Sierra Grande, antes de desplegarse en el resto de la provincia.

La propuesta busca preparar a sectores estratégicos del mapa municipal, haciendo foco en los inspectores de Comercio y los agentes de Tránsito por su presencia cotidiana en la vía pública y los locales comerciales.

Asimismo, abarca al personal de Tierras y Protección Civil, quienes al realizar relevamientos e ingresar a terrenos o viviendas están en condiciones de advertir situaciones de hacinamiento o presencia de personas indocumentadas.

La convocatoria incluye también a los equipos de las Áreas de Género, receptores directos de las primeras alertas sobre vulneración de derechos.

Durante la primera jornada en la capital provincial surgieron testimonios concretos de inspectores que habían detectado irregularidades en el pasado sin saber cómo encuadrarlas. “Suele confundirse con la violencia de género o el trabajo informal. Por eso hacemos hincapié en la diferencia: cuando se vulnera un derecho y hay sospechas, hay que saber cómo actuar”, precisó Calfín.

Escuchá la nota completa:

En lo que va del año, el área ya intervino en unos 15 oficios judiciales. Si bien la mayor concentración histórica de casos se daba en el Alto Valle durante la temporada de cosecha con trabajadores migrantes, el mapa del delito cambió. “Hoy también estamos teniendo intervenciones en la Zona Andina y en la Zona Atlántica”, advirtió la funcionaria.

Además, remarcó la aparición de modalidades complejas donde la captación se cruza con consumos problemáticos o la explotación de adultos mayores en áreas rurales bajo condiciones deshumanizantes.

Un llamado a tiempo

Frente a cualquier sospecha de explotación laboral o sexual, la coordinadora recordó la vigencia de la Línea 145: un canal nacional, gratuito, anónimo y operativo las 24 horas, respaldado por ley para la preservación de datos de quienes denuncian.

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?