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03/07/2026

Dolores en el embarazo: una problemática frecuente que no debe naturalizarse

Un problema que impacta durante la gestación y que, para muchas, continúa en el puerperio.
No es un problema urinario ni ginecológico, pero altera por completo el día a día, la actividad física y el bienestar de las mujeres, persistiendo incluso después del parto. Foto: Gentileza.
No es un problema urinario ni ginecológico, pero altera por completo el día a día, la actividad física y el bienestar de las mujeres, persistiendo incluso después del parto. Foto: Gentileza.

El dolor lumbopélvico es una de las afecciones más comunes durante la gestación, pero a menudo se asume erróneamente como una consecuencia inevitable del proceso. Así lo evaluó Macarena Méndez, flamante licenciada en Kinesiología y Fisiatría por la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) Sede Atlántica, quien analizó el impacto de esta problemática en la calidad de vida de las mujeres y destacó el rol fundamental de la kinesiología tanto en la prevención como en el tratamiento.

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El interés de la profesional por abordar esta temática nació, precisamente, al constatar la alta frecuencia con la que se presenta este cuadro en las consultas y el marcado deterioro que genera en el bienestar de las gestantes. De acuerdo con el análisis estadístico y clínico detallado por Méndez, el dolor lumbopélvico afecta aproximadamente al 50% de las embarazadas. Su incidencia se ubica en un 45% durante el período de gestación y persiste en un 25% durante el puerperio.

“Se trata de una alteración musculoesquelética que no está asociada a patologías de origen urinario o ginecológico, sino que aparece por los cambios biológicos, mecánicos y hormonales propios del embarazo”, explicó la licenciada en diálogo con NoticiasNet.

Asimismo, advirtió que la gravedad de esta sintomatología radica en cómo interfiere directamente en la rutina de las mujeres, afectando de manera notoria sus actividades de la vida diaria, su funcionalidad, la capacidad de realizar actividad física y consolidándose, además, como una de las principales causas de ausentismo laboral.

La prevención y el abordaje multimodal

Al evaluar las conclusiones de su campo de estudio, Méndez enfatizó que la educación terapéutica se posiciona como el primer pilar preventivo.

Para la especialista, resulta indispensable informar correctamente a la comunidad sobre las transformaciones corporales que ocurren en esta etapa y desmitificar ciertos temores: "Es fundamental transmitir que la actividad física no genera riesgos para el embarazo, siempre y cuando sea una práctica segura, supervisada y adaptada a las particularidades de cada mujer gestante".

En la misma línea, la profesional remarcó la importancia de mantener bajo control los factores externos que agravan el cuadro, tales como el aumento excesivo de peso, la inactividad física, el sedentarismo y el estrés.

Por otra parte, respecto al tratamiento propiamente dicho, Méndez indicó que el abordaje kinésico óptimo debe ser obligatoriamente multimodal. Esto implica el diseño de estrategias personalizadas que combinen la educación con el ejercicio terapéutico, el fortalecimiento muscular específico, las técnicas de relajación, los estiramientos y las terapias manuales.

Finalmente, la flamante egresada de la UNRN subrayó que la evidencia científica respalda plenamente la eficacia de estas terapias. Las intervenciones kinésicas demostraron ser altamente efectivas para disminuir el dolor y mejorar la funcionalidad de las pacientes.

"Por este motivo, esta sintomatología no debe considerarse bajo ningún punto de vista como algo normal o un costo inevitable del embarazo; existen herramientas profesionales concretas para garantizar una mejor calidad de vida durante todo el proceso", concluyó.

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