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26/06/2026

No están varados ni heridos: el error común de los turistas que pone en riesgo a los animales en la costa

El coordinador de Áreas Naturales Protegidas, Andrés Ulloa, desmitificó la creencia de que estos ejemplares necesitan ser devueltos al agua.
Autoridades piden no pasear con perros en zonas con fauna silvestre para evitar el contagio de enfermedades cruzadas como la gripe aviar. Foto: Gobierno de Río Negro.
Autoridades piden no pasear con perros en zonas con fauna silvestre para evitar el contagio de enfermedades cruzadas como la gripe aviar. Foto: Gobierno de Río Negro.

La aparente tranquilidad invernal en las costas de Viedma y el balneario El Cóndor suele verse interrumpida por la aparición solitaria de mamíferos y aves marinas. Lejos de ser un espectáculo meramente recreativo, la presencia de estos ejemplares encierra una serie de dinámicas biológicas y sanitarias que la población suele malinterpretar.

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Ante este escenario, las autoridades provinciales emitieron un fuerte llamado a la prudencia y explicaron los riesgos latentes de interactuar con la fauna silvestre.

En diálogo con el programa Tocá Madera de Radio Noticias (105.5 MHz), Andrés Ulloa, coordinador general de Áreas Naturales Protegidas de Río Negro, detalló que la costa rionegrina se encuentra en una etapa clave para diversas especies.

“En los últimos años hemos tenido mucho registro de elefantes marinos que están eligiendo Punta Bermeja para dar a luz a sus crías. Recordemos que tienen su época reproductiva en septiembre aproximadamente, así que por estas épocas puede ser que empecemos a ver algunos ejemplares”, explicó.

El funcionario enfatizó que la primera regla ante estos avistamientos es la no intervención: “Estos animales salen a descansar a tierra, necesitan salir afuera para descansar, entonces hay que dejarles sus espacios y su tiempo para recuperar energía. Mi recomendación siempre es que dejen al animal donde está”.

El punto más crítico de la advertencia oficial radica en el riesgo epidemiológico que genera el contacto entre los animales domésticos y las especies autóctonas, con el recuerdo fresco de las muertes masivas causadas por la gripe aviar.

“En El Cóndor ya tuvimos varias situaciones en las que han aparecido lobos marinos o elefantes marinos y la gente es muy común que ande paseando con mascotas. La interacción entre mascota y fauna silvestre no es buena porque pueden haber transmisiones de enfermedades zoonóticas”, alertó Ulloa, agregando que “los animales podrían llegar a tener esa enfermedad y nuestra mascota no está preparada; podría causar una enfermedad a nuestra mascota y nuestra mascota hacia nosotros, contagiarnos”.

Para identificar si un ejemplar está realmente enfermo durante este invierno, el coordinador recomendó prestar atención a conductas atípicas. “Pueden presentar algunos síntomas como espasmos, temblores o movimientos involuntarios en el cuerpo que son síntomas particulares de esta enfermedad (gripe aviar). Otro síntoma es que los animales estén muy flacos porque no pueden ingresar al mar para alimentarse”, describió. Ante un cuadro de este tipo, la instrucción es tajante: mantener una distancia mínima de 15 a 20 metros y dar aviso inmediato a la policía o al Senasa.

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Por otra parte, Ulloa desmitificó ciertas conductas humanas bienintencionadas pero profundamente perjudiciales que ocurren cuando el turismo coincide con los ciclos naturales de las especies, como el recambio de pelaje a fin de año.

“En el caso de los elefantes marinos, hacen una muda de piel que suele tardar tres semanas aproximadamente y el animal en ese tiempo está en playa reposando, descansando, y está en ayuno. La gente intenta regresarlo al mar porque piensa que está varado. Si lo molestamos, lo que vamos a hacer es que el animal ingrese al agua y el animal no quiere ingresar”, aclaró. Lo mismo ocurre con los pingüinos que migran desde Brasil: “La gente se alarma, llama a la autoridad, y el animal solo está descansando para seguir viaje hacia el sur”.

El especialista concluyó desalentando cualquier intento de rescate casero, advirtiendo que jamás se debe tocar a un ejemplar sin los elementos de bioseguridad adecuados. “Desde ya le decimos a la gente que no manipule a estos animales. No sabemos en qué condiciones están tampoco, entonces no hay que manipularlos sin los elementos correspondientes, esto es guantes y barbijos”, finalizó, recordando que contemplar la naturaleza sin interferir sigue siendo la mejor manera de preservarla.

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