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19/06/2026

Violencia escolar: advierten que las escuelas carecen de herramientas frente al bullying

El referente Pablo Meiner analizó la falta de herramientas de los docentes para prevenir el acoso y criticó las medidas que solo buscan castigar una vez ocurrido el hecho.
"Un chico que la pasa mal tampoco va a aprender", aseguró Meiner durante una charla con Radio Noticias. Foto: Archivo.
"Un chico que la pasa mal tampoco va a aprender", aseguró Meiner durante una charla con Radio Noticias. Foto: Archivo.

Los episodios de violencia escolar extrema ocurridos en los últimos meses - chicos ingresando con armas a los colegios, amenazas en los baños y riñas filmadas en redes sociales - suelen generar fuertes picos de atención en la opinión pública. Sin embargo, los especialistas advierten que, una vez que la atención de los medios disminuye, las escuelas vuelven a quedar solas frente a una realidad compleja y con escasas herramientas institucionales.

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Pablo Mainer, fundador de la ONG "Hablemos de Bullying" y referente en la materia, cuestionó la falta de continuidad en las estrategias estatales. "Hubo como mucha espuma sobre el tema, nos han hablado un montón de municipios, instituciones y funcionarios. Pero la espuma ya bajó a nivel mediático y vemos que se volvió a lo mismo. Falta que los funcionarios puedan trabajar de manera más transversal", sentenció en declaraciones a Radio Noticias (105.5 MHz).

El bullying como la punta del iceberg

Para el especialista, el acoso escolar sistemático no es un hecho aislado, sino la manifestación más severa de fallas profundas en los lazos institucionales.

"El bullying quizás es la punta del iceberg de lo más grave que puede suceder, pero a diario se dan un montón de situaciones. Vemos escuelas que muchas veces carecen de herramientas o de un plan de convivencia escolar, por lo que terminan siendo muy reactivas o punitivistas: cuando pasa algo actúan, y muchas veces se actúa mal o se agravan las situaciones", sostuvo.

Mainer derribó el mito de que los aspectos pedagógicos y los vinculares corren por carriles separados, señalando que la salud mental y la armonía en el aula son condiciones indispensables para el éxito académico: "Nosotros decimos siempre: un chico que la pasa mal tampoco va a aprender. Hoy, las investigaciones avalan que la convivencia tiene que ir de la mano con el proyecto educativo y ser igual de importante que las estrategias pedagógicas".

Un fenómeno silencioso que mutó a lo digital

Al ser consultado sobre si los casos de bullying van en aumento, Mainer aclaró que es un fenómeno difícil de medir debido a su naturaleza: "No podemos hablar de un aumento de casos porque es una dinámica muy silenciosa. Muchas veces no se denuncia, o las escuelas lo minimizan o lo niegan. Sí se habla más del tema y está más en agenda; hace 20 años ni siquiera existía el término en Argentina".

No obstante, el especialista reconoció cambios alarmantes en la modalidad del acoso, señalando que las dinámicas actuales mutaron desde la agresión física hacia un hostigamiento de carácter más social y psicológico.

A este escenario se suma el impacto de las redes sociales, cuyas plataformas digitales amplifican y complejizan el problema, extendiendo el acoso mucho más allá del horario y del espacio escolar. En última instancia, este fenómeno funciona como un espejo de la realidad actual: "Tenemos una sociedad más crispada, más violenta, y la escuela no deja de ser un reflejo de eso", graficó el referente.

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 El modelo chileno como espejo

El fundador de Hablemos de Bullying enfatizó que la solución no radica en dar charlas aisladas de concientización, sino en generar transformaciones estructurales respaldadas por el Estado. En ese sentido, ponderó el marco legal de otros países de la región: "Un modelo muy interesante es el chileno. Ellos tienen una ley nacional de convivencia escolar donde desarrollaron políticas públicas vinculadas a esto. El conflicto es inherente a las relaciones humanas, el tema es cómo lo resolvemos, cómo lo afrontamos y qué herramientas de prevención tenemos. En eso, Argentina está muy atrasada", concluyó.

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