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04/05/2026

¿Qué pasará con el cementerio de Viedma tras más de una década de proyectos y debates?

Una decisión basada en la normativa de 2022 podría cambiar las reglas del juego.
Tras años de diagnósticos, anuncios y estudios para relocalizar la necrópolis. 
Tras años de diagnósticos, anuncios y estudios para relocalizar la necrópolis. 

A más de diez años de que comenzaran a plantearse alternativas para ampliar o trasladar el cementerio de Viedma, la definición actual marca un cambio de rumbo. Según informaron fuentes municipales, no habrá por ahora un proyecto para una nueva localización, y la estrategia se centrará en continuar utilizando el predio existente mediante un proceso de reorganización interna. 

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La decisión contrasta con una larga serie de iniciativas que, desde distintas gestiones, pusieron en discusión la capacidad del cementerio local y la necesidad de proyectar un nuevo espacio. Sin embargo, en el contexto actual, la respuesta oficial apunta a una “beta de solución” basada en herramientas legales ya vigentes. 

En ese sentido, desde el área de Servicios, Espacio Público y Ambiente explicaron que el eje está puesto en la aplicación de la ordenanza sancionada en 2022, que regula el uso y permanencia en los nichos. La normativa —ordenanza 5585— establece en su artículo 277 que el período de arrendamiento es de diez años. Cumplido ese plazo, los restos deben ser retirados, previa notificación a los familiares, y trasladados al osario general. 

De acuerdo a lo informado, este procedimiento comenzó a implementarse, y a partir de las notificaciones cursadas a familiares de personas cuyos plazos estaban vencidos, se concretó el retiro de gran cantidad de cuerpos, que fueron depositados en el osario. 

La medida busca recuperar espacios dentro de un cementerio que desde hace décadas evidencia limitaciones estructurales. Con antecedentes de crecimiento desordenado, ocupación de sectores no previstos y dificultades para su expansión —producto de haber quedado inserto en el entramado urbano—, el lugar fue durante años el eje de debates sobre su futuro. 

De hecho, desde al menos la gestión del ex intendente José Luis Foulkes se analizaban alternativas para abrir un nuevo cementerio. En ese período se avanzó con una ampliación de la actual necrópolis hacia la avenida Perón, que más tarde generó cuestionamientos durante la administración de Pedro Pesatti por la anulación de una calle colectora.

A esos antecedentes se sumaron, en años posteriores, estudios técnicos, análisis de napas y hasta evaluaciones de impacto ambiental para un eventual cementerio parque en la zona del IDEVI. Todo ello reforzaba la idea de una relocalización que, al menos por ahora, no se concretará. 

Mientras tanto, el municipio apuesta a optimizar el uso del espacio disponible en el actual predio, apoyándose en el cumplimiento de la normativa vigente como principal herramienta para extender su vida útil. 

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