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CONGRESO

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09/04/2026

Ley de Glaciares: La Libertad Avanza y aliados impusieron su mayoría y lograron la reforma

Luego de más de 11 horas de una sesión tensa y con Karina Milei presente en uno de los balcones del recinto para presenciar el desenlace, lograron convertir en ley la reforma pro minera.

En una sesión maratónica carente de consenso, la alianza liderada por La Libertad Avanza logró un triunfo legislativo controvertido para reformar la Ley de Glaciares. Con 137 votos a favor, 111 negativos y tres abstenciones, se sancionó la inicativa que redefine los alcances de la protección de glaciares y zonas periglaciales, y flexibiliza las condiciones para desarrollar explotaciones de recursos.

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Este avance se alcanzó en medio de un clima álgido y ferviente en el Congreso, con la presencia de figuras como Karina Milei en los balcones observando el desenlace. Además de La Libertad Avanza, votaron afirmativamente el PRO, la UCR, Innovación Federal, Elijo Catamarca, Producción y Trabajo (San Juan), Karina Banfi (Adelante Buenos Aires), José Luis Garrido (Por Santa Cruz), Nicolás Massot (Encuentro Federal) y un grupo de seis diputados de Provincias Unidas (Gisela Scaglia, José Nuñez, Sergio Capozzi, Jorge Rizzotti, Alejandra Torres y Jorge Ávila).

Inclusive, el oficialismo se dio el lujo de captar votos de dos diputados de Unión por la Patria: los sanjuaninos Cristian Andino y Jorge Chica.

Las abstenciones vinieron de la mano de los dos diputados del MID, Oscar Zago y Eduardo Falcone, y Karina Maureira de La Neuquinidad.

En contra de la reforma se pronunció la enorme mayoría de Unión por la Patria, el grueso de Provincias Unidas (11 de sus integrantes), los dos diputados de la Coalición Cívica (Maximiliano Ferraro y Mónica Frade), Miguel Pichetto (Encuentro Federal), los cuatro miembros del Frente de Izquierda, Natalia de la Sota (Defendamos Córdoba), Marcela Pagano (Coherencia) y Jorge Fernández (Primero San Luis).

Esta diversidad de apoyo enfatiza una singularidad política notable: La habilidad del oficialismo para captar descontentos promovidos por ideologías distintas en un Congreso visiblemente dividido entorno a la cuestión ambiental versus intereses económicos.

A lo largo de más de 11 horas de deliberación, se expusieron argumentos apasionados desde ambos bandos. Los adeptos a la reforma, como José Peluc de La Libertad Avanza, invitaron a rememorar la audiencia pública de marzo, que según él converge en brindar un panorama claro sobre los beneficios de nuevos alcances para provincias a merced de la normativa reformada. Las críticas de sus contrarios no cesaron, tachando la audiencia de restrictiva y alertando sobre el impacto ambiental negativo por falta de integridad científica. También, se perfiló una severa advertencia sobre posibles judicializaciones futuras.

Al término de la votación, voces de disconformidad y proclamaciones indignadas por parte de la oposición marcan un camino tenso hacia la aplicación práctica de la modificatoria. Temores sobre la desprotección de los glaciares movilizan posturas fervientes. Bajo estas tensiones, resalta la sobrevivencia de una narrativa contradictoria: Promocionar el desarrollo económico minero, mientras se asegura una pretendida preservación de recursos hídricos naturales que son cruciales para millones de habitantes.