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CRISIS LABORAL

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19/03/2026

El desempleo subió al 7,5% y es el nivel más alto desde la pandemia

La supuesta desinflación choca con los últimos 9 meses consecutivos de inflación en alza a los que se prevé se sumará también marzo merced de la disparada del petróleo.

El panorama laboral en Argentina se torna más preocupante a medida que las cifras recientes señalan un aumento del desempleo al 7,5%. Este es el nivel más alto registrado desde los tiempos críticos de la pandemia en 2020, sumando así un contexto desafiante para el gobierno de Javier Milei. En los últimos dos años, la economía ha visto una significativa destrucción de empleos, con la pérdida de alrededor de 280 mil puestos de trabajo formales, sumado a un crecimiento en la precarización laboral.

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Datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) indican que el índice de desempleo ha crecido considerablemente, afectando a aproximadamente 1,7 millones de argentinos hacia fines de 2025. Este fenómeno no solo señala un deterioro en la economía sino que también contradice los mensajes optimistas sobre la recuperación del mercado laboral proyectados por el gobierno libertario de Milei.

Según Lorenzo Sigau Gravina, economista de Equilibra, la situación refleja una pérdida de ocupación general, no solo en puestos establecidos bajo relaciones laborales formales sino en todos los niveles de contratación. Comentarios adicionales resaltan que la población activa económica sigue incrementándose mientras que la tasa de empleo no acompaña esa tendencia positivamente.

El impacto social de esta crisis laboral no se detiene en cifras generales. Los jóvenes, especialmente, enfrentan perspectivas laborales sombrías; los datos sobre el incremento del desempleo entre personas de entre 14 y 29 años reflejan una grave situación, con incrementos significativos en ambos géneros. En hombres, la tasa creció del 12,5% al 16,2%, y en mujeres subió del 13,8% al 16,8%.

Mientras tanto, los ingresos reales de los trabajadores han visto retrocesos en sus niveles históricos más bajos. Los salarios en el sector público han sido especialmente afectados, mientras que la economía global enfrenta la presión de las disparidades inflacionarias y aumento de precios como el del petróleo.

Más ampliamente, este escenario despliega una alarmante imagen de la economía con índices de informalidad alcanzando niveles superiores y un decrecimiento del empleo formal. La situación ha generado repercusiones regionales, siendo el Área Metropolitana de Buenos Aires una de las más afectadas, mostrando un alza distinguible en las tasas de desempleo y enfrentando una agobiante precarización de las condiciones laborales.