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10/03/2026

La gran incógnita: ¿a dónde fue el futuro de la planta potabilizadora de Viedma?

La infraestructura se convirtió en una incógnita difícil de despejar.
Hoy se encuentra paralizada y sin un horizonte claro de reanudación. Foto archivo.
Hoy se encuentra paralizada y sin un horizonte claro de reanudación. Foto archivo.

La nueva planta potabilizadora proyectada para Viedma avanzó hasta donde pudo, pero por el momento se desconoce cuál será su suerte definitiva. La obra se encuentra paralizada y no hay estimaciones concretas que indiquen cuándo podría retomarse uno de los proyectos de infraestructura más importantes previstos para el sistema de agua potable de la ciudad.

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La obra se gestó como consecuencia de la creciente demanda de agua potable en la capital rionegrina, donde en distintos sectores se registran problemas de presión en la red, especialmente durante el verano, cuando el consumo aumenta de manera considerable.

La situación actual de desfinanciamiento y rescisión de contratos fue confirmada por el superintendente del Departamento Provincial de Aguas (DPA), Gastón Renda, quien explicó en diálogo con NoticiasNet que la obra dependía de financiamiento nacional y hoy atraviesa un proceso administrativo complejo.

“La obra quedó rescindida en este organismo nacional. Tenía financiamiento nacional de Enohsa”, indicó el funcionario, en referencia al Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento, organismo que impulsaba el financiamiento del proyecto.

Renda agregó que el contrato se encuentra actualmente en proceso de rescisión y que el futuro de la obra dependerá de la posibilidad de conseguir nuevos recursos.

Un proyecto clave que quedó en el camino

La construcción de la nueva planta potabilizadora había sido planteada para reforzar el sistema de abastecimiento de agua de Viedma y acompañar el crecimiento de la ciudad. El proyecto contemplaba la instalación de una planta con capacidad de potabilización de 2.300 metros cúbicos por hora, que funcionaría con un sistema convencional destinado a reducir los niveles de color y turbiedad del agua.

La obra se proyectó para ejecutarse en el predio del DPA donde actualmente funciona la planta existente, con infraestructura complementaria que incluía una nueva cisterna de agua tratada, una estación de bombeo, sistemas de filtrado y sectores técnicos para la operación del sistema.

A lo largo de los años, el proyecto logró avanzar en su planificación, licitación e incluso en el inicio de los trabajos. Sin embargo, los cambios en el escenario económico y financiero, sumados a las dificultades vinculadas al financiamiento nacional de la obra pública, terminaron por frenar su desarrollo.

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