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21/12/2025

Con una técnica de pesca extraña, capturaron una carpa de seis kilos

Un grupo de chicos se llevó una sorpresa en la costanera de Viedma. Hay un interesante trabajo de investigación sobre esa especie invasora.
"Maxi" no lo cuenta, lo muestra. Foto gentileza.
"Maxi" no lo cuenta, lo muestra. Foto gentileza.

La pesca es una actividad llena de sorpresas y anécdotas incluyendo algunas de exagerados, y donde cada jornada puede deparar encuentros inesperados. Recientemente, un grupo de chicos en la costanera de Viedma vivió una experiencia que quedó grabada en su memoria. La mejor muestra es una foto.

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Si bien lograron pescar una impresionante carpa de seis kilos, que abundan en el río Negro como especie exótica introducida y que tiene mala prensa al momento de preparar una comida, lo que hizo aún más singular este evento fue la forma en que lograron atraer a este enorme pez.

Mientras otros pescadores optan por las típicas carnadas como lombrices, estos niños llevaron anchoas, sin embargo, decidieron probar algo diferente: choclo. Tal vez fue la curiosidad o el deseo de experimentar, pero lo cierto es que utilizar granos de choclo como carnada resultó ser una decisión brillante.

Esta técnica poco convencional no solo atrajo a los peces -ya que sacaron varios de la misma especie-, sino que también les proporcionaba una experiencia única. Se supone que la textura y el sabor del choclo parecían haber despertado el interés de la carpa, que no dudó en morder la anzuelo. En el mundo de la pesca, a veces lo más simple puede ser la clave del éxito.

 “Maxi” y su amigo Atos no tuvieron que ir muy lejos para probar. El acontecimiento ocurrió en una zona pública balnearia, aunque sin mucha gente alrededor. Fue a la altura de un local gastronómico que funciona muy cerca de la zona conocida como “Barco hundido”.

Respecto del destino de este un pez omnívoro que altera los ecosistemas al remover el sedimento, no fue precisamente la cocina . “Los chicos lograron vender ese y otros ejemplares (que sacaron) a un hombre para utilizarlos de carnada”, contó a NoticiasNet, Sol, la mamá de Maxiliano Joaquín Linares, quien pese a su corta edad -junto con su amigo Atos- se han transformado en avezados cultores de la pesca con caña.

Qué pescan los científicos

En el caso del río Negro, a la altura de Viedma y Patagones, las carpas abundan, y si bien no es un factor de control, los lobos que usan ese curso de agua se hacen un festín. Sin embargo, la acción de la carpa, ha sido materia de investigación tomando en cuenta que esta especie fue introducida hace unos 30 años atrás. Alguna versión indica que fue traída a una colonia rusa de Lamarque plantándose alevines en una laguna, y con una crecida, este pez se expandió tomando en cuenta que el Negro tiene pocas especies autótocnas.

Quien buceó en las profundidades fue el biólogo Mariano Soricetti.  Explicó a NoticiasNet que desde que ingreso -en ese contexto de las características del río- “tuvo vía libre para colonizarlo. Encontró un ambiente para adaptarse sin problemas”.

En su opinión, esas características “permitieron que puede dejar gran cantidad de descendencia, es imposible su erradicación porque comienza a reproducirse en primavera dejando hasta un millón de huevos, y ni siquiera los lobos, pueden mermar (el cardumen)”.

El investigador dejó cierta luz en el túnel, luego de estudiar las características, y con vistas que se reduzca la especie exótica. Evaluó ejemplares mayores a 30 centímetros ya que en ese tamaño es “cuando son sexualmente activas”, por lo tanto la única forma de que se pueda reducir la población es “pescar alevines menores a esa talla, de enero a marzo”, concluyó.

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