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23/04/2026

Robo de tapas de alcantarillas: qué hay detrás de esta maniobra

Ante una situación puntual, NoticiasNet habló del tema con el titular de ARSA, Javier Iud.
Un verdadero peligro en el barrio Álvarez Guerrero. Foto gentileza.
Un verdadero peligro en el barrio Álvarez Guerrero. Foto gentileza.

El robo de una tapa de alcantarilla en la esquina de 110 y 106, en el barrio Álvarez Guerrero, encendió las alarmas en Viedma. Es una práctica que ha generado caos en otras ciudades y que la modalidad se haya trasladado a la capital rionegrina genera preocupación dentro de las autoridades competentes.

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NoticiasNet habló del tema con el gerente general de la empresa Aguas Rionegrinas Sociedad Anónima (ARSA), Javier Iud, quien luego de lamentarse por lo ocurrido, brindó detalles. “Estas se las roban y las llevan supuestamente a un metalero de ahí cerca nomas”, arrancó.

Más allá de eso, no está claro si se trata de una tapa que les corresponde a ellos o del sistema pluvial, jurisdicción del municipio. Al momento de generada la consulta estaba yendo una cuadrilla a corroborarlo.

Más allá de eso, habló en términos generales, y subrayó que la limpieza que se llevó adelante para que todo funcione a la perfección y o haya obstrucciones. “Antes estaban todas pegadas porque nadie limpiaba las cámaras”, dijo.

“Ahora nosotros estamos haciendo el trabajo que corresponde y lo que está pasando es que quedan fáciles para que las roben”, mencionó Iud.

Consultado por el gasto que le genera la empresa, admitió que es todo un dolor de cabeza. “Salen entre 159.000 y 475.000 pesos completas. La que va ahí es una de las más caras”, dio a conocer. Por el momento no hay datos de cuántas se han robado, pero está elaborando un informe.

Un peligro que crece

Las tapas están hechas de hierro y quienes las roban no lo hacen por el producto terminado sino por el material en el que están construidas. Eso se funde y luego lo venden. Además de generar un costo económico, representa un peligro para los peatones, mascotas e incluso vehículos.

Distintas ciudades a nivel nacionales vienen denunciando esa situación y varios lugares las están reemplazando por materiales compuestas, de plástico, fibra de vidrio y resinas. Materiales que cumplen la misma función, son igual de resistente, soportan el peso de un camión, por ejemplo, y la tranquilidad de que no sean sustraídas.  

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