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CASO DE CORRUPCIÓN

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06/12/2025

Causa ANDIS: dos imputados que fueron vinculados a droguerías se negaron a declarar

También se negó a declarar Ruth Lozano, a quien los investigadores le atribuyen el rol de accionista y directora de uno de los laboratorios investigados en la causa.

La trama de corrupción que envuelve a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) sigue desenredándose, con nuevas revelaciones que involucran a importantes figuras del sector farmacéutico en Argentina. En el epicentro de esta tormenta legal se encuentran dos imputados, Patricio Rama y Ruth Lozano, quienes recientemente han optado por guardar silencio ante las acusaciones en su contra en el marco de una investigación que desvela una red de coimas y contrataciones direccionadas.

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Patricio Rama, conocido por su anteriores vínculos con el ahora renombrado Ministerio de Capital Humano, carga con serias acusaciones que lo relacionan con prácticas deshonestas y éticamente cuestionables en la compra de medicamentos por parte de ANDIS. El fiscal Franco Picardi señala a Rama como una pieza clave en una supuesta organización delictiva que ha sacado provecho de contrataciones llevadas a cabo de manera ilícita.

Con vínculos estrechos con droguerías como New Farma S.A. y Génesis S.A., el papel de Rama aparenta ir más allá de lo meramente casual, incluyendo conexiones personales con pesos pesados del caso como Miguel Ángel Calvete y Pablo Atchabahian.

Este complejo entramado de relaciones también resalta en el ámbito privado, donde Rama forma parte del "Grupo Museo", un chat de Whatsapp que según el fiscal, se opera como un núcleo de líderes moviendo los hilos tras bambalinas. Este grupo, ideado por el exfuncionario Daniel Garbellini, incrita además a Ramón Caballi y otros personajes allegados a la causa judicial, lo que hace presumir una estrecha relación cimentada en la confianza y complicidad entre sus miembros.

Por su parte, Ruth Lozano se encuentra bajo el escrutinio del ministerio público al descubrirse su rol como accionista mayoritaria y líder de Profarma S.A., una firma que ha sorprendido con un crecimiento económico inusitado. Lozano, quien hasta hace poco se beneficiaba de políticas sociales como la Asignación Universal por Hijo, hoy figura como una empresaria de peso con lugares clave en diversas sociedades comerciales. La investigación revela inconsistencias patrimoniales que levantan más preguntas sobre la verdadera fuente de su súbita prosperidad.

El escenario legal toma dimensiones aún más turbias cuando emergen pruebas forenses que evidencian intercambios comunicacionales entre Rama y otros protagonistas, señalando una gestión conjunta que favorcecía la administración oculta de pagos indebidos por parte de ANDIS.

Calvete, por ejemplo, solicita en repetidas ocasiones información sensible a Rama, en un tono que consolidaría la hipótesis de profunda complicidad a favor de las operaciones ilícitas. Entretanto, Lozano y Profarma S.A ganan recurrentemente, en circunstancias dudosas, las licitaciones por destacados montos celebradas en un círculo reducido de droguerías.

Ante este símil de novela política y judicial, lo cierto es que tanto Rama como Lozano eligieron no dar declaraciones, añadiendo sombras de duda y misterio a un caso que apenas comienza a esclarecer la magnitud del escándalo de corrupción en uno de los organismos más sensibles del país, encargado de velar por el bienestar de personas discapacitadas.