Publicidad
 
20/11/2025

La historia de Alejandro: necesita recaudar siete millones para una operación cardíaca decisiva

Qué está haciendo un electricista de Viedma para lograr el objetivo.
Alejandro Rega, su esposa y su pequeña Jazmín.
Alejandro Rega, su esposa y su pequeña Jazmín.

Un conocido electricista de Viedma, Alejandro Rega, sigue atravesando uno de los momentos más críticos de su vida, pero con la esperanza a pleno. Luego de sufrir tres infartos, debe someterse a una cirugía de corazón donde debe conseguir más de siete millones de pesos. Por ahora, producto de la solidaridad a través de una rifa, logró alcanzar un monto cercano a los dos millones.

Lee también: La doble batalla de un viedmense que debe operarse del corazón: su salud y el amor por su hija adoptiva

Quienes deseen colaborar pueden hacerlo a través del alias chula.pito.amor (Alejandro José Rega) o sumarse a la rifa solidaria organizada al siguiente teléfono 2926478191 (Leonela Streitenberger, tía adoptiva de Jazmín).

Alejandro es el papá adoptivo de Jazmín, una niña que nació con síndrome de Down, que fue abandonada en la provincia de Buenos Aires y pasó por tres hospitales porque fue operada del corazón y respira con una cánula.

En comunicación con NoticiasNet, explicó: "A mí me agarraron tres infartos producto de lo que pasamos con Jazmín y el último infarto me agarró en la habitación del Hospital Penna, cuando estaba con Jazmín. Me salvaron justo porque estaba en el hospital y automáticamente me llevaron a la guardia, me hicieron estudios y detectaron que había tenido un infarto. De ahí me llevaron a cardiología, a la parte de cuidados intensos y a los 20 minutos que me dieron una medicación me llevaron al Hospital Español y me hicieron cateterismo. Ahí me descubrieron que no se podía hacer nada con un catéter y me volvieron a llevar al hospital Penna".

En la misma línea, expuso: "La obra social (IOMA) se hace cargo de algunas cosas y de otras no, como pasa siempre, lo que es anestesia no cubre nada y los médicos tienen otros honorarios por cosas imprevistas. Mi operación consiste en abrirme el pecho, sacar el corazón y cambiar las arterias que tengo complicadas. Pero en el transcurso de esa operación pueden pasar cosas como que tengan que desconectar el corazón para poner una bomba aparte, o por ahí, que yo no esté coagulando y hacer estudios que mínimamente salen un millón de pesos y no puede esperar una autorización".

"La operación va a durar entre 8 y 10 horas, después tengo que quedar internado una semana y luego me tengo que quedar una semana más en Bahía Blanca porque al cerrarte el pecho te ponen unos ganchos y tenes que controlarte. Hasta después de 45 días o dos meses no puedo hacer ningún tipo de trabajo, porque se tiene que soldar mi esternón otra vez y recién ahí podría arrancar a trabajar muy liviano. Y yo hago mantenimiento, mi trabajo es todo de esfuerzo, no es un trabajo donde me puedo sentar en una computadora", indicó y completó: "Mi señora es empleada municipal de Patagones, con 29 años y tiene un sueldo de 370 mil pesos, imagínate que se nos hace imposible costear los gastos".

La historia de superación de Jazmín

Alejandro tiene problemas de salud, pero mantiene su fuerza en la inspiración de su hija adoptiva. En este sentido, contó: "A Jazmín la adoptamos cuando estuvimos en La Plata, en el Hospital Español y la vamos a seguir peleando porque ella es nuestro ángel, es una luchadora. Ella se quedó 20 minutos sin oxígeno y tuvo dos paros cardíacos y acá la tenemos en la casa. Ella tuvo dos ACV y un derrame cerebral, producto de que se quedó sin oxígeno y al salir de terapia los médicos neurólogos nos dijeron que el futuro de Jazmín era muy malo, que iba a quedar en un estado vegetativo o que sus órganos iban a empezar a morir y se iba a morir. Y Jazmín demuestra que no es así, la sigue peleando, hoy bosteza y no conecta visualmente, pero sí nos escucha".

El hombre, con un nudo en la garganta cargado de emoción, añadió: "A Jazmín le falta que todo su cerebro vuelva a tratar de reconectarse, para tener ciertas funciones, pero de a poquito y yo tengo fe que con ayuda de los terapeutas pueda mejorar. No va a ser la Jazmín que conocimos, que yo tengo en videos, pero lo importante es que ella nos demuestra que es una luchadora. Ella viene de una operación de corazón desde que nació, estuvo con respirador, salió de todo eso, nos conoció a nosotros, pasó por el hospital de Patagones donde tuvo dos paros cardíacos y la sigue peleando. No hay un mejor ejemplo que ella para que nosotros la seguimos peleando".

En cuanto a su panorama actual, contó: "Ella tiene un régimen de internación domiciliaria, que lo está cubriendo la obra social y lo está haciendo la Clínica Viedma. Ella tiene tres veces a la semana al doctor que la viene a revisar, después tiene a su terapeuta, a su kinesióloga y todo un grupo de enfermeras que la está cuidando. Recién ahora con mi señora podemos salir a la esquina a ver el sol, porque hasta hace poco estábamos cuidándola 24x7. Nosotros estamos entrenados para hacer RCP y para cambiar sondas y cánulas".

La meta, tan lejos y tan cerca

Consultado sobre cuál es el objetivo de dinero que se necesita, Alejandro expresó a NoticiasNet: "Nosotros necesitamos cubrir entre 5 mil y 5.500 dólares, dependiendo del tiempo de la operación y lo que puede variar entre el anestesista y algún costo más. El costo de la operación es muchísimo más grande y lo cubre IOMA, pero lo que está por fuera no. Con la rifa estamos vendiendo numeritos, pero no llegamos a ese valor. La idea es hacer esta rifa, vender la mayor cantidad de números y después hacer otra. Gracias a Dios tenemos a mucha gente que nos ha donado premios y quieren seguir. Hicimos 22 premios, pero sabemos que la situación no es fácil".

"Nosotros al día de hoy tenemos recaudado casi 2 millones de pesos, con gente que ha donado plata sin querer números y esa plata la estamos guardando en una cuenta distinta porque tenemos nuestra vida, tenemos que comer, pagar luz y gas, los impuestos. Ayer me llegó una intimación de corte de gas, porque me cortaron las tarjetas que están re contra explotadas y es un tema financiero que lo quiero pagar con mi trabajo el día que me recupere. Si yo no me opero no voy a poder seguir con esta cadena", puntualizó y agregó: "Estamos vendiendo un número por 6 mil pesos y dos por 10 mil pesos".

En esta línea, destacó la predisposición de muchísima gente: "Hay muy lindos premios, el primer premio es un vuelo de bautismo, después hay un cordero, comida para una parrilla para ocho personas que la donó Fridevi, seis kilos de mercadería de carne de La Morocha que no quiso que los nombremos, tenemos un voucher de Don Cándido para una picada, otro de Bomblé, otro de Seitú, tenemos gente que nos ha donado dos docenas de empanadas, hay una chica que nos donó postres, hay una familia que nos donó dos manteles que ni siquiera la conocemos y son anónimos. Los primeros premios ya son únicos, el vuelo de bautismo es de mi amigo Montefiore y hay mucha gente particular que nos está ayudando. Por ejemplo, Manuel Rodríguez es un laburante de rayos del Hospital y nos donó un cordero y así tenemos a un montón de gente que no tenemos más que palabras de agradecimiento, porque no podíamos salir a comprar premios".

Asimismo, mencionó que está con dos carreras a contrarreloj: la primera que necesita operarse cuanto antes y la segunda que requiere llegar al monto de plata en tiempo récord. Al respecto, detalló: "Yo estoy en una emergencia donde tengo que operarme en un mes, tengo una arteria bloqueada al 99 por ciento y dos al 90 por ciento. El médico me dijo que haber resistido a tres infartos porque esos bloques fue un milagro. Mis bloqueos son porque soy insulinodependiente, tengo una enfermedad de base que es la diabetes que produjo estas cosas, por más cuidados que tenga. Y mi explosión se produjo por todo el estrés que tuve. Es una urgencia porque mi corazón tiene tres arterias que no funcionan, yo camino de acá hasta subirme al auto y ya me agito".

La esperanza es lo único que se pierde y cerró: "Yo no espero que la gente me mantenga ni tener un plan, yo soy un laburante que estoy en una situación donde no sé cómo salir y me faltan aproximadamente cinco millones, pero voy a seguir".

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?