Publicidad
 
11/11/2025

La producción ovina busca consolidarse en la región con nuevos mercados y mejoras sanitarias

Martín Abad, técnico del INTA Patagones, ofreció detalles durante una charla con Radio Noticias.
Desafíos sanitarios y evolución del stock ovino en el partido.
Desafíos sanitarios y evolución del stock ovino en el partido.

La producción y comercialización de lana en la región de Patagones continúa siendo un eje fundamental para la actividad rural, con un sistema de licitaciones que busca garantizar mejores condiciones de venta a los productores

A través del Centro de Acopio Patagonia Norte, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) coordina cada año varios procesos de comercialización que permiten concentrar la oferta y facilitar la conexión con empresas exportadoras.

LEER MÁS: Río Negro releva daños por la tormenta de granizo en los valles

El mecanismo se sostiene con la participación de productores de distintas localidades de la región, incluyendo zonas de Viedma, Teniente Origone y Pedro Luro. En cada convocatoria, se agrupan los lotes disponibles, se analiza su calidad y se remite la información a las empresas interesadas en adquirir la fibra, tanto para el mercado interno como para exportación.

Según se informó, en esta última campaña se presentaron más de 30 lotes, que en conjunto sumaron alrededor de 100 mil kilos de lana. 

El técnico del INTA Patagones, Martín Abad, explicó en diálogo con el programa Tocá Madera de Radio Noticias (105.5 MHz) que el sistema “permite concentrar la oferta en un momento determinado del año, garantizando seguridad tanto para el productor como para el comprador”.

En ese sentido, detalló que “la lana siempre permanece en el campo hasta que el productor la vende. Nosotros lo que hacemos es juntar la información, presentársela a los compradores y acercar las partes. Si el comprador hace una oferta y el productor la acepta, firman un contrato y el comprador va al campo a buscar la lana”.

Abad también se refirió a las características del producto más demandado en el mercado. Señaló que la mayoría de los lotes corresponden a ovejas de raza merino, cuya lana “es fina, de entre 19 y 23 micrones, y se utiliza para prendas de vestir que tocan la piel, porque es la única que garantiza que la prenda no pique”.

Sin embargo, aclaró que “las lanas gruesas, como las de la oveja corridale o cruza, que tienen más de 24 micras, se han dejado de usar para prendas, porque producen picazón. Esas lanas tradicionalmente se utilizaban para frazadas o alfombras, pero todo eso fue reemplazado por fibras sintéticas”.

Frente a esa situación, algunos productores han encontrado nuevos usos para las lanas de menor calidad. “Hoy están encontrando un lugar como aislantes térmicos para las casas de construcción en seco, porque la lana capta humedad, no se prende fuego y es biodegradable”, explicó Abad, aunque advirtió que “el volumen que se produce es muy grande y el mercado que lo absorbe todavía es pequeño”.

Abad se refirió a la evolución del stock ovino en el partido de Patagones. Recordó que “el stock más bajo de los últimos cien años fue en 2010, después de la gran sequía, cuando había unas 80 mil cabezas, en un partido que supo tener un millón”.

Sin embargo, esa cifra mejoró en la última década: “Hasta 2018 se llegó a unas 300 mil cabezas, pero luego, con la crisis económica, la guerra comercial entre China y Estados Unidos y la pandemia, muchos abandonaron la actividad. Hoy hay aproximadamente 180 mil cabezas en manos de unos 400 productores”, cerró.

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?