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23/10/2025

Dos hombres fueron condenados por un asalto a mano armada en Viedma

Tuvieron un juicio abreviado.
Los acusados escucharon atentamente todos los cargos en un juicio abreviado.
Los acusados escucharon atentamente todos los cargos en un juicio abreviado.

La Sala 2 del Poder Judicial en Viedma tuvo una movida audiencia a partir de las 9:30 de hoy en el marco de un juicio abreviado contra dos individuos acusados por robo agravado por el uso de arma de fuego. El juez de Juicio, Ignacio Gandolfi, presidió esta instancia judicial, con el fiscal Guillermo Ortiz y la defensora Graciela Carriqueo. 

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Isaías Joel Pino, de 21 años, y Carlos Fernando Morales, de 26 años, ambos oriundos del barrio Lavalle de esta capital escucharon todos los cargos y las penas ya acordadas previamente, oportunidad en que el fiscal Guillermo Ortiz leyó los pormenores de la acusación, que consta de tres legajos. 

El funcionario judicial les endilgó a Pino y Morales haber sido quienes el 23 de agosto de este año, a las 8:50 horas, concurrieron en una moto Corven de 250 centímetros cúbicos de cilindrada hasta un domicilio de la calle 22 de Abril al 700 del barrio Belgrano 

Allí, interceptaron a un hombre que salía de su casa en su bicicleta, rumbo a su trabajo. Morales iba en la moto y Pino le apuntó con un arma corta calibre 32, que sacó entre sus prendas y no era apta para disparo. 

La víctima, totalmente asustada, corrió hasta un árbol para esconderse. Acto seguido, Pino se apropió de su bicicleta rodado 29 marca Volta. Como si fuera una escena de película, Morales condujo la moto y su compañero delictivo se puso atrás, con la bicicleta sobre sus hombros, algo inusual en un escape.

El damnificado se refugió en un local comercial de Laprida y Dorrrego, a pocas cuadras, donde dio aviso a la Policía y rápidamente se hizo una modulación general. A partir de esta advertencia, un policía en moto de prevención los observó escapándose por la rotonda de la Ruta Nacional Nº 3 y la avenida Perón.

En una tarea conjunta entre las unidades Primera, 34 y 38 se logró dar con los atacantes en el ingreso del barrio Lavalle. Morales fue aprehendido entre las calles 22 y 15, mientras que Pino fue atrapado entre 7 y 14. A pocos metros de este último, se pudo secuestrar el arma usada. 

Como sustento probatorio, se cuenta con el hallazgo del arma, filmaciones de la huida en cámaras de la Ruta 1 y Giachino, en Sánchez y Orquídeas, y en 7 y 14, y una rueda de reconocimiento donde participó la víctima.

Tambien se le juntaron causas. En un segundo hecho, el 22 de agosto de 2025 (un día antes), a las 19:15 horas, se lo acusó a Pino de haber cometido un intento de robo a mano armada, entre las calles Valcheta y Quentrequile del barrio Castello.

Junto con otro sujeto no reconocido iban a bordo de una moto, Pino se bajó y le apuntó con un arma a un ciclista. "Dame todo, dale, dame todo" le gritó y le apoyó el revolver en el pecho. Una vecina vio todo, empezó a los gritos y salieron corriendo en la moto, por lo que fue en grado de tentativa.  

Asimismo, en la audiencia de esta jornada se hizo mención a un tercer hecho, tramitado por la Fiscalía N°8 de Mariana Giammona. Fueron señalados haber sido quienes el 9 de agosto de 2025, a las cero horas, interceptaron a otro ciclista entre Guido y Schieroni.

Se aprovecharon de su superioridad numérica y del uso de un arma para robarle su bicicleta y un celular, y luego huyeron por calle Guido. Estos elementos no fueron recuperados, pero una cámara de seguridad de la calle Guido captó a los dos individuos y se los pudo identificar por su vestimenta y su porte físico: uno era de estatura baja (Pino) y el otro más robusto (Morales). 

Qué pena se acordó para cada uno

Ortiz pidió una pena de tres años de prisión en suspenso para Pino, más dos años de pauta tales como constituir domicilio, someterse al Instituto de Asistencia de Presos y Liberados (IAPL), y una prohibición absoluta de acercamiento con respecto a las tres víctimas por sí o por terceros y a sus respectivos domicilios.

En el caso de Morales, se solicitó una pena de cinco años de prisión efectiva, ya que tuvo un antecedente de un robo con arma el 19 de marzo de 2018, donde se le concedieron tres años de prisión en suspenso. Pero en ese mismo marco, volvió a robar el 28 de noviembre de 2020 y su pena pasó a ser efectiva. 

Luego de cumplirla, el 11 de julio de 2024 cometió un robo simple, por lo que se le dieron tres meses de prisión y una primera reincidencia. A los cinco años pedidos por Ortiz, también se requirió una solicitud de segunda reincidencia.

Pino gozó de un beneficio de prisión en suspenso, debido a que es un delincuente primario (sin antecedentes), por lo que Morales no estuvo de acuerdo con ir a la cárcel y se lo manifestó al juez Gandolfi. De acuerdo al Código Procesal, todo el juicio abreviado corría riesgo si Morales no acataba lo dispuesto, por lo que fueron a un cuarto intermedio. 

La abogada defensora oficial le advirtió que ir a un juicio convencional podía terminar en una pena de 10 años, el doble de lo pedido durante esta jornada, por lo que entró en razón y finalmente aceptó todos los cargos. 

El magistrado Gandolfi dio por entendido y aceptado todo lo formulado y concederá el acuerdo en un plazo de tres días hábiles, aunque mientras esperan la firma de sentencias estarán 15 días con prisión preventiva.

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