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10/10/2025

Cómo es el abordaje de Salud Mental con personas declaradas inimputables en causas judiciales

NoticiasNet dialogó con Darío Cabrera, coordinador del área, quien reforzó la idea de no estigmatizar a las personas que están bajo esta condición.
Hospital Regional Artémides Zatti de Viedma.
Hospital Regional Artémides Zatti de Viedma.

En El Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora anualmente el 10 de octubre, y tiene como objetivo concientizar acerca de los problemas de salud mental, NoticiasNet dialogó con el equipo de coordinación de esta área. 

Para tal fin, Darío Cabrera, quien es el coordinador de Salud Mental Comunitaria y Consumos Problemáticos, dependiente del Ministerio de Salud de Río Negro, dialogó con este medio y habló en torno a una consulta frecuente: ¿Cómo es el abordaje de las personas declaradas inimputables en causas de la justicia?

Al respecto, el especialista indicó: "Primero que no hablamos de peligrosidad, hablamos de riesgo. Segundo, la declaración de inimputabilidad de una persona es un concepto mucho más grande que el hecho de 'no lo van a meter preso'. Es un concepto de que al momento de lo que sucedió, la persona no comprendía ningún tipo de criminalidad de lo que estaba haciendo, no tenía noción".

Asimismo, aclaró: "La inimputabilidad no es para siempre y no es por condición de enfermedad. Tiene que ver con el hecho y con el momento en el que sucedió ese hecho. Si hoy sucede otro hecho igual, lo tienen que volver a evaluar. De hecho, hemos tenido gente que tenía una patología de salud mental y después ha ido presa, porque estaba compensada y entendía todo lo que estaba sucediendo, el crimen que estaba cometiendo". 

También remarcó: "La inimputabilidad no sólo se da por un crimen aberrante o por un hecho delictivo grave. En todo orden judicial penal se puede declarar a una persona inimputable. Tampoco se dan solamente con patologías estrictamente psiquiátricas, se puede dar a una persona una inimputabilidad porque estaba tan alcoholizado que no entendía lo que estaba haciendo. El concepto de inimputabilidad es muy amplio".

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"Tampoco hay un tratamiento especial, es un tratamiento de salud mental comunitario, no tiene un control social especial. Se garantiza que esa persona tenga ese tratamiento. Pero no quiere decir que una persona que fue declarada inimputable y cometió un hecho vuelva a cometer otro con las mismas características. Ese hecho que sucedió fue en un contexto y con características particulares", añadió. 

Cabrera hizo énfasis a eliminar los prejuicios y el estigma social: "Esa persona no debería quedar marcada en el tiempo por lo que sucedió ese día. Hay un preconcepto de que esas personas van a seguir siendo peligrosas siempre. El concepto de peligrosidad y de instalar que un paciente de salud mental va a ser peligroso para siempre, y que por eso debe tener un tratamiento de control social para siempre, es complejo". 

Trabajar sin los manicomios

En otro orden, Cabrera se expresó a relación al viejo refrán de que en las audiencias judiciales se busca declarar la inimputabilidad de los presuntos criminales. En esta línea, subrayó: "Yo si fuera una persona que tiene un problema judicial, no aceptaría bajo ningún concepto que me declaren inimputable, porque si bien no voy a ir a la cárcel me va a quedar un estigma social mucho peor" y a la vez que completó que hoy en este momento están saliendo personas de la cárcel después de cumplir su sentencia y que nadie se entera. En cambio, los inimputables marcados por crímenes de transcendencia son estigmatizados constantemente. 

En esa órbita, ejemplificó que una persona declarada inimputable por un delito reciente, quien salió con nombre y apellido en varios medios de comunicación, hoy no consigue trabajo ni alquiler. Se halla vendiendo bolsas de basura y en situación de calle.

Consultado sobre la queja de las personas, que, por desconocimiento o prejuicio, piden que vuelvan los manicomios, Cabrera informó: "El edificio de un manicomio no te va a garantizar que no pase nada con un paciente de salud mental. Si uno tiene un brote psicótico adentro ni te enteras, ni lo conoces, porque la familia no lo identifica ni se identifica en sí. Y no se puede tener a una persona encerrada más de 20 años preventivamente por las dudas, por si acaso vaya a suceder algo". 

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Franco Medina, encargado del Departamento de Consumos Problemáticos, mencionó en la misma mesa: "No es bueno el tratamiento aislado de una persona que corta sus lazos familiares. La familia lo empieza a ver una semana, dos o tres, pero en la cuarta queda solamente su esposa o su mamá. Esa persona pierde su trabajo, sus lazos familiares y su cotidianidad. Ni hablar si ese lugar queda en otro sitio donde no está viviendo, como Allen. Cuando vuelve ocho meses después, no le queda nada de lo que tuve en ese momento en su vida". 

"Una crisis en salud mental puede durar dos o tres semanas, en todo caso se interna, pero no dura 15 o 20 años como se trata en El Borda donde me tocó trabajar. Esas personas no están ahí por tener una crisis de salud mental o incluso por no poder vivir en comunidad. Están ahí porque es el método de trabajo que tienen en ese lugar", sostuvo. 

Y a su turno, Cabrera destacó que el servicio de salud mental público está garantizado en toda la provincia. "Hoy tenemos efectores de salud mental en 35 de los 36 hospitales, que eso es muchísimo para una provincia. Solo en El Cuy no hay efector de salud mental y en Viedma hay varios dispositivos de tratamientos, como la Casa de Medio Camino, La Chacra, El Vivero, los talleres de carpintería, de panificación y de tejidos, y el Centro Interdisciplinario Sociocomunitario, son dispositivos y espacios de tratamiento y de trabajo saludable", puntualizó. 

Darío Caram, jefe del Departamento de Salud Mental Comunitaria, precisó también: "La inimputabilidad se evalúa en un caso puntual, no para toda la vida. La capacidad de la persona después puede estar limitada en algunos aspectos, no en todo. Hay que fomentar las capacidades dándole determinado apoyo. La persona no necesita estar encerrada de por vida, necesita un apoyo para manejarse con las cuestiones económicas o para tener un acompañamiento diario, ese apoyo es más efectivo y más inclusivo". 

"Otro gran mito que sale en varios medios y que es erróneo es que la Ley de Salud Mental no permite internaciones o si la persona no quiere internarse. Eso no es así, la Ley contempla todas las situaciones y se puede internar o no voluntariamente, si una persona está descompensada y no tiene criterio para darse cuenta lo que está sucediendo. Las internaciones se hacen en todos los hospitales de la provincia", precisó.

Medina sumó a la aclaración: "La Ley prohíbe que vos tengas a una persona internada durante 30 años, sin criterio o prohíbe que vos para sacar una ventaja de un familiar, digas que tu familiar debe estar internado para toda la vida. Por eso, la evaluación de la internación de una persona la hace el equipo de Salud Mental de la provincia, no la puede hacer un privado". 

Los números de pacientes de salud mental

En cuanto a cómo se encuentra Viedma con los tratamientos, Cabrera señaló: "Tenemos más de mil personas con tratamiento en Viedma hoy actualmente. En el mes se dan 98 turnos oficiales, sin contar lo que ingresa por guardia o las derivaciones de interconsulta, o los pedidos de turnos de la Justicia, de la Senaf, del Etap, de la Policía o de otros organismos". 

Medina agregó: "Por la crisis actual, también muchos están virando de lo privado a lo público y el sistema de salud mental se empieza a recargar por la cantidad de personas que recurren al hospital público. Es un número que va en alza". 

"Y a las personas que están solas se les lleva la medicación en la casa y se asegura un tratamiento. Uno trabaja en pos de la autonomía, pero se sabe que hay dificultades con las que hay que trabajar y se lleva la medicación todos los días, ya sea feriado o domingo", puntualizó. 

En relación a las internaciones, Cabrera comentó: "Las urgencias entran por la guardia y Viedma es uno de los lugares que tiene menos internaciones, porque tiene un gran trabajo comunitario". 

En términos generales, hay dos o tres internaciones semanales en Viedma, lo que se considera un número bajo. 

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