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17/07/2025

La proliferación de jabalíes en la región es un problema sin control

El gran dilema es que no tiene predadores naturales.
Son omnívoros, aunque también recurren a carroña y, en ocasiones, a la caza de corderos.
Son omnívoros, aunque también recurren a carroña y, en ocasiones, a la caza de corderos.

El médico veterinario y técnico de la Agencia de Extensión Rural del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) en Patagones, Martín Abad, dialogó con Radio Noticias (105.5 MHz) sobre la creciente población de jabalíes en la región. Según Abad, la problemática va más allá de la capacidad reproductiva del animal, destacando que “la realidad es más compleja porque no tiene predadores naturales”.

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En este orden, explicó jabalí, originario de Europa y Asia, “fue introducido en Argentina por Pedro Luro a principios del siglo XX para cotos de caza en La Pampa”, pero “desde 1930 se registraron los primeros escapes, lo que permitió la expansión de esta especie a lo largo y ancho del territorio nacional”. Abad subrayó que “el problema más grande es que no tiene predadores”, ya que en la región no existen grandes depredadores como lobos, osos o grandes felinos.

La situación llevó a que los jabalíes, impulsados por cazadores, incendios de pastizales o la búsqueda de alimento, se desplieguen por los cauces de los ríos, estableciéndose en áreas como el monte de Viedma y Patagones, donde encuentran condiciones propicias como sombra y acceso a agua. En este orden, señaló que “Bariloche, por ejemplo, se está viendo particularmente afectada, ya que el parque nacional ofrece un hábitat ideal con una densidad mucho mayor que en otras zonas”.

Los jabalíes son omnívoros y su dieta se compone principalmente de vegetales y granos, aunque también recurren a carroña y, en ocasiones, a la caza de corderos. Esto, explicó el veterinario, “genera gran preocupación entre los productores ovinos y agrícolas, quienes enfrentan pérdidas debido a la incursión de estos animales en sus cultivos y ganado”. Además, Abad advirtió sobre los accidentes en rutas y el riesgo de enfermedades como la triquinosis, aunque sea poco común.

Para mitigar este problema, señaló que “se implementaron diversos métodos de control de la población de jabalíes, que incluyen trampas y la cacería nocturna, que puede realizarse con perros o armas de fuego. Las trampas, que varían en tamaño y forma, son utilizadas para capturar varios animales y ayudar a frenar su proliferación”.

La situación de los jabalíes en la región sigue siendo una preocupación para las autoridades y productores, quienes buscan soluciones efectivas para controlar una población que amenaza tanto la fauna local como la actividad agrícola.

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