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30/06/2025

Sigue la preocupación ruralista de Río Negro por una nueva flexibilización de la barrera sanitaria

"La resolución 460 repite errores y agrava otros", sostuvo el abogado Javier Perrote, por Radio Noticias.
Por ahora, solo hubo cambios de resoluciones.
Por ahora, solo hubo cambios de resoluciones.

Otra vez, con preocupación, el sector ruralista de la Patagonia reaccionó ante una nueva resolución emitida por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Se trata de la disposición 460, que reemplaza a la anterior resolución 180, y que habilita el ingreso de carne con hueso desde el norte del país a la región patagónica.

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El abogado Javier Perrote, representante legal de productores rurales, advirtió sobre los riesgos de esta medida y adelantó que ya se iniciaron acciones legales, tanto administrativas como judiciales, para frenar su aplicación.

En diálogo con el programa "Tocá Madera" de Radio Noticias (105.5 MHz), explicó que “la resolución 460 deroga a la anterior, pero repite errores y agrava otros, como basarse en una norma que ya está derogada. Es paradójico que una resolución tenga como fundamento otra que ya no está vigente. Así de mamarracho”, dijo.

Perrote precisó que presentaron un recurso de amparo solicitando una medida cautelar para suspender la aplicación de la resolución mientras se evalúan sus efectos.

Desde la mirada del sector ruralista, permitir el ingreso de carne con hueso representa un serio riesgo sanitario. Según explicó el abogado, podría reintroducir el virus de la fiebre aftosa, una enfermedad erradicada en la región patagónica y cuya reaparición afectaría no solo al ganado, sino también a la fauna silvestre. “Imaginate que todo tipo de camélidos o ciervos podrían llegar a contagiarse. ¿Cómo hacés para vacunar a todos los guanacos de la Patagonia? Ni hablar de los jabalíes. También se contagian”, remarcó.

En ese sentido, agregó: “Sabemos bien cómo afecta la fiebre aftosa a la diversidad de la fauna. Pero el eje de la discusión no es solamente sanitario. Acá no hay un interés real en bajar el precio de la carne. El verdadero interés es colocar carne del norte que no se puede vender”, destacó.

Perrote cuestionó que decisiones de esta magnitud se tomen sin consulta pública y sin intervención del Congreso Nacional. “No se puede legislar así. El Poder Legislativo es el que tiene la competencia para hacer una modificación sustancial, no un escritorio en Buenos Aires”, sostuvo.

En cuanto a la supuesta finalidad de la medida -abaratar los precios de la carne para el consumidor final-, Perrote fue contundente: “Al gobierno le gusta decir que esto va a bajar el precio, pero no bajó en estos tres meses. Yo no he visto que el kilo de asado esté a menos de 14 mil pesos. Está estacionado”.

También analizó la diferencia de precios entre Viedma y Patagones. Destacó que en esta última localidad los costos podrían ser más bajos debido a la existencia de un frigorífico municipal y a un menor costo de vida. Sin embargo, aseguró que eso no alcanza para justificar la diferencia en góndola.

“Los dueños de las carnicerías no siempre son los dueños de los locales, y eso influye. Alquilar en Patagones es más barato, pero no podés justificar una diferencia de más de un 100% en el precio del kilo de carne”, explicó.

Por otra parte, señaló que el precio del ganado en pie viene en aumento, lo cual podría trasladarse pronto al precio de la carne. 

Finalmente, expresó su preocupación por el impacto que esta medida pueda tener en la economía regional. “Esto no es solo una cuestión sanitaria, es una cuestión productiva, económica y ambiental. Y lo grave es que lo están haciendo sin explicarle a la gente que, en el fondo, no hay beneficio real para el consumidor”, concluyó.

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