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26/06/2025

Pensaron que había faenado de forma clandestina, pero Eliseo salió a contar su verdad

Es criancero y vive en la zona de Cerro Mesa, Quili Bandera, Anecón Chico y Carrilaufquen. “Faenar un potro en invierno nos ayuda a pasar el frío”, explicó.

Eliseo Galvarino Solís tiene 54 años, es criancero y vive en la zona de Cerro Mesa, Quili Bandera, Anecón Chico y Carrilaufquen, en el corazón de la Región Sur rionegrina. Hace unos días, su nombre apareció ligado al decomiso de un animal faenado, un rifle y un cuchillo. Sin embargo, detrás del procedimiento, hay una historia más profunda, que toca fibras íntimas del arraigo, el trabajo rural y las injusticias cotidianas que muchas veces pasan desapercibidas.

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Ante el revuelo generado, Eliseo decidió escribir una carta abierta. No lo hizo para justificarse, sino para recuperar su voz y su honor, y para explicar desde su lugar lo que representa vivir del campo en condiciones durísimas. Su mensaje no tardó en circular por radios locales, grupos vecinales y redes sociales, donde despertó apoyo, reflexión y empatía.

“Faenar un potro en invierno nos ayuda a pasar el frío”

En su carta, Eliseo cuenta que la sequía, los altos costos del forraje y la falta de infraestructura como mataderos habilitados hacen que, en zonas rurales, la faena de potros sea una práctica común en esta época del año. Lejos de un negocio ilícito, explica que el animal en cuestión fue comprado legalmente a un vecino —de quien adjuntó el recibo—, con la idea de vender parte de esa carne para comprar alimentos y forraje para sus animales.



“Todos saben que en esta época se carnea potro, y también saben que no hay matadero habilitado. En mi caso, compré un potrillo a un vecino para poder generar unos pesos y comprar harina, pasar el invierno. No pude ni explicarme, me requisaron, me decomisaron la carne y la quemaron”, escribió.

El reclamo más profundo de Eliseo no es por lo perdido, sino por lo que considera un trato injusto y desigual, en contraste con otras problemáticas más graves que afectan a su comunidad: la venta de drogas, la falta de oportunidades y el abandono del campo.

"Es muy triste que les preocupe más un potro carneado que toda la falopa que corre en el pueblo. Que nos dejen vivir tranquilos a los que trabajamos", escribió y remató que "Esto no me hizo más pobre, me hizo más fuerte"

Lejos de querer confrontar, Eliseo cierra su carta reafirmando su deseo de seguir trabajando de forma honesta. “No bajaré los brazos”, dice, y quienes lo conocen saben que no es una frase hecha. En su mensaje no hay rencor, pero sí una demanda clara: ser escuchado, comprendido y tratado con dignidad.

La carta completa

Compartimos a continuación el texto original de la carta escrita por Eliseo Galvarino Solís, que circuló en redes y medios locales, y que conmovió a vecinos y vecinas de la Región Sur:

Carta abierta para aclarar y salvar mi honestidad

"Soy Eliseo Galvarino Solís, nacido y criado en la zona de Cerro Mesa, Quili Bandera, Anecón Chico y Carrilaufquen. DNI 22.866.080.
Tengo 54 años y trabajo desde que tengo uso de razón.

En estos últimos días me he visto involucrado en un HECHO POLICIAL DE PÚBLICO CONOCIMIENTO, en el cuál se me secuestró un potro carneado, un rifle .22 viejo y un cuchillo Eskiltuna.

Como todos saben, la situación en el campo está bastante difícil. La sequía ha hecho que en los últimos años se achiquen las majadas, y los precios de los productos no están relacionados con los costos de los insumos y forrajes. Esto hace muy difícil la situación y nos obliga a hacer algunos revoleos para paliar el invierno.

TODOS SABEN que en esta época se carnea POTRO, y TAMBIÉN SABEN QUE NO HAY MATADERO HABILITADO PARA LA FAENA DE POTRO.
Carnear un potro y venderlo nos da la posibilidad de GENERAR unos pesos $$$ para seguir tirando durante el invierno y poder llegar a la primavera, que nos permite generar alguna entradita con la esquila de chivas.

En mi caso particular, se me secuestró un potrillo carneado que le había comprado a mi vecino Pereyra, y que pensaba vender para comprar un poco de forraje para mis animales y harina para pasar el invierno.

De muy mala manera me detuvieron, me requisaron y decomisaron la carne, y la quemaron, sin poder dar mi explicación. Adjunto recibo de compra del animal y la predisposición del Sr. Pereyra para determinar la propiedad del animal faenado.

Esta situación no ha hecho más que hacerme más pobre, pero con más ganas de seguir luchando para vivir mejor.

Solicito a las autoridades que con la misma fuerza que se llevaron mis pertenencias, cuiden la entrada de drogas y otras porquerías que todos los días entran a mi querido pueblo y tan mal le hacen a los jóvenes.
Es muy triste que les preocupe más un potro o un capón carneado en el campo que toda la falopa que corre en el pueblo.

Como decía un amigo... ¿qué es peor?

SEÑORES DEL GOBIERNO Y DE LA POLICÍA: DEJEN VIVIR TRANQUILO A LOS QUE VIVIMOS TRABAJANDO, Y PONGAN ATENCIÓN A LOS QUE SE HACEN RICOS SIN TRABAJAR. EN ESTE PUEBLO SOMOS POCOS Y NOS CONOCEMOS TODOS.

NO BAJARÉ LOS BRAZOS Y SEGUIRÉ HACIENDO LO QUE SÉ: TRABAJAR HONESTAMENTE.

LA FOTO Y EL MALTRATO DE LA POLICÍA NO ME VAN A CAMBIAR."

Eliseo Galvarino Solís
DNI 22.866.080

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