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20/02/2025

Una gastronómica de Viedma fue a trabajar al Cosquín Rock y sufrió explotación laboral

El crudo testimonio de quien fue víctima del maltrato y la desorganización.
Crece la polémica por las denuncias de maltrato laboral.
Crece la polémica por las denuncias de maltrato laboral.

Más de una veintena de denuncias por condiciones laborales inhumanas en el Cosquín Rock 2025 sacuden la escena del festival. Noticias Net accedió al testimonio de Luna, una repostera que reside en Viedma y que convocada para trabajar en el evento, cuyo relato revela un panorama de maltrato, desorganización y negligencia.

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"Me llamaron para el buffet, porque tengo un emprendimiento de mesas dulces. Justo estaba trabajando en Viedma y me llamaron porque fui recomendada. Estuve en la capacitación, donde todo era a favor del evento, y ahí comenzó el manoseo laboral", comentó la damnificada durante la charla.

"No teníamos para tomar agua, no nos dejaban usar los vasos del evento, prometieron y no cumplieron. Nos tuvieron de un lado para el otro, con todos los bolsos y las mochilas que llevamos, y los coordinadores no sabían dónde estaban parados. Estuvimos mojados y cansados, fuimos esclavos", agregó.

Continuando con el relato, sostuvo que "Los que habíamos acordado en quedarnos los dos días, no teníamos un lugar adecuado para poder dormir y dejar nuestras pertenencias. La comida era una hamburguesa con pan y el traslado también dejó mucho que desear. Tuvimos que esperar mucho tiempo para volver".

"Todo siempre fue a favor de la empresa consultora del evento. Si no hacíamos lo que ellos decían, nos cortaban las pulseras y no expulsaban del lugar sin el goce de sueldo. Mucha gente todavía no cobró por el trabajo realizado", manifestó.

"Es una vergüenza como explotaron y denigraron a la gente. Fue una esclavitud total", sentenció Luna.

Las denuncias

El testimonio de Luna se suma a una serie de denuncias por parte de empleados contratados por consultoras para trabajar en servicios tercerizados por la productora organizadora. Los trabajadores denuncian maltrato, desorganización y negligencia. Entre las irregularidades denunciadas se encuentran:

Jornadas laborales extenuantes: Los trabajadores fueron citados a las 7:30, pero recién ingresaron al predio entre las 14:00 y 15:30 horas. Muchos pasaron horas bajo la lluvia, sin saber a qué barra asignarse ni qué hacer. Si bien aceptaron trabajar doble jornada, varios denunciaron que no se respetaron tiempos de descanso.

Falta de alimentos e higiene: Prometieron tres comidas, pero la primera comida llegó a las 18:30. Varios tuvieron que comer donde podían, incluso al lado de la basura. Algunos no recibieron comida hasta las 23 o más. Sólo había dos baños químicos para decenas de trabajadores, sucios y sin mantenimiento. Muchos tuvieron que hacer sus necesidades en plantas o lugares inadecuados.

 

Falta de seguridad: No había salidas de emergencia claras, y los trabajadores fueron amenazados con no cobrar si abandonaban sus puestos.

Problemas con el transporte: Los micros prometidos para el regreso no estaban disponibles. Muchos trabajadores tuvieron que pagar Uber o volver en colectivos de línea, parados y hasta las 5:30 de la madrugada. Algunos grupos quedaron varados en Santa María de Punilla, sin información ni ayuda.

Maltrato laboral: Los encargados del festival trataron a los trabajadores con desprecio, llamándolos "vagos" y negándoles descansos. Se les prohibió sentarse o tomar agua frente al público, y fueron amenazados con no pagarles si recibían propinas.

Los trabajadores denuncian explotación, deshumanización y falta de respeto por sus derechos básicos.

 

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