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26/12/2024

El sector frutícola del Alto Valle cierra un año crítico: "No necesitamos subsidios, necesitamos competir"

El titular de los productores del Alto Valle, Sebastián Hernández, realizó un balance contundente sobre el 2024.
En entrevista con Radio Noticias, Sebastián Hernández, presidente de los productores del Alto Valle, describió el 2024 como un “año muy difícil” para el sector frutícola.

Durante el primer semestre, el mercado se comportó de manera aceptable; sin embargo, el segundo semestre expuso las fragilidades del sector. Factores como la devaluación en Brasil, la recesión económica en Bolivia y la contracción del consumo interno en Argentina resultaron en un freno abrupto de las ventas y un preocupante sobrestock de frutas hacia fin de año.

“Llegamos al cierre del año con peras que no deberíamos tener en esta época y con más manzanas de las previstas. Incluso la fruta que no está embalada está siendo enviada a la industria, una situación que refleja las dificultades acumuladas”, explicó Hernández.

Una estructura de costos insostenible

Los problemas del sector no se limitan al mercado. Hernández señaló que los costos de producción han escalado de manera alarmante, con aumentos en dólares de insumos clave como agroquímicos, fertilizantes y maquinarias, mientras que la presión impositiva sigue siendo asfixiante.

“Una caja que hace unos años costaba 80 centavos de dólar ahora está cerca de 2 dólares. Esto, sumado al incremento de la energía y el combustible, deja a los productores en una situación límite”, detalló.

El desafío: lograr competitividad sin subsidios

Para Hernández, la solución no pasa por subsidios, sino por permitir que el sector sea competitivo en el mercado internacional. “Si fuéramos competitivos, no alcanzarían las peras que tenemos. Pero el sobrestock refleja que somos caros y no podemos competir, por ejemplo, con Chile. Necesitamos que el Estado reduzca su presencia en términos impositivos y nos deje competir. La actividad tiene potencial para traccionar por sí sola si se eliminan estas barreras”, afirmó.

Un llamado urgente al gobierno

De cara al inicio de la cosecha fuerte en enero, el sector enfrenta la paradoja de trabajar sobre producción acumulada de 2024. “Necesitamos invertir, crecer y producir más, pero esto solo será posible si hay rentabilidad, algo que hoy no tenemos”, concluyó Hernández.

El mensaje es claro: sin cambios estructurales, la fruticultura del Alto Valle seguirá atrapada en un ciclo de crisis que amenaza no solo su rentabilidad, sino su supervivencia.

 

 

 

 

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