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ADOPCIÓN

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05/12/2024

Cuál es la preocupación más grande de Lizy Tagliani ante la adopción de su hijo

Lizy Tagliani y su hijo

Lizy Tagliani es una de las figuras más carismáticas y queridas del espectáculo argentino. Sin embargo, más allá de su deslumbrante carrera y su aura positiva, enfrenta un desafío personal significativo: la adopción de su hijo Tati. Este proceso emotivo y cargado de incertidumbres ha dejado al descubierto preocupaciones profundas que Lizy no ha vacilado en compartir con su público.

Con la llegada de Tati, Lizy Tagliani ha experimentado una completa transformación en su vida personal. A pesar de la inmensa felicidad que esta adopción le ha traído, Lizy ha expresado de manera abierta las inquietudes que la agobian. "Estoy atravesando un momento muy complicado," confesó, distanciándose de la comodidad de la rutina y enfrentando realidades del paso del tiempo. A sus 54 años, se encuentra reflexionando sobre la brecha generacional con su hijo y el deseo inherente de poder tener más tiempo para acompañarlo en su crecimiento. "Me gustaría poder tener 25 años y saber que esto no se va a terminar nunca," expresó, mezclando nostalgia y amor maternal. Sin perder su toque de humor característico, Lizy agregó: "Cuando Tati sea un gran jugador de fútbol, el fútbol probablemente en su primer partido ya van a meter mis cenizas." Sin embargo, este comentario destella una preocupación genuina por el inevitable paso del tiempo y la posibilidad de no poder compartir tantas experiencias con él como desearía.

 

La periodista y comediante revela que la energía y la alegría de ver a Tati crecer son abrumadoramente gratificantes. "Verlo crecer me está llevando una energía hermosa, me encantaría mostrarlo y compartirlo con todos," comentó, subrayando la felicidad que la maternidad le ofrece. Ver a su hijo desenvolverse la llena de una satisfacción difícil de describir, una experiencia que redefine su forma de ver la vida. Pese a esta alegría, no deja de lado la seriedad del proceso que implica transformar esta unión de afecto en un vínculo legal y eterno a través de la adopción.

El camino de la adopción está avanzando progresivamente, con todos los trámites legales puestos en marcha. "Tenemos la última audiencia de guarda y ya empieza el juicio de adopción," anunció, consciente de la importancia de cada paso y del cuidado necesario para preservar la estabilidad familiar. Sin embargo, con el avance del proceso, Lizy también reflexiona sobre la identidad que construyen en conjunto. "Me pregunto, ¿seremos esta familia que somos ahora o seremos otra familia y ahora estamos actuando con el temor y el miedo a equivocarnos o de que algo salga mal?" Esta reflexión denota una búsqueda constante de autenticidad en su rol maternal y un entendimiento de la delicadeza de cada decisión.

 

Uno de los miedos más significativos que confronta Lizy Tagliani es la posibilidad de cometer errores que puedan afectar negativamente a Tati: "el temor a que una equivocación pueda llevar a mi hijo a foja cero es una carga pesada." Sin embargo, reconoce que aún en los peores escenarios, existe fortaleza para enfrentarlos, pues el amor que siente por Tati es inmensurable y la impulsa a encontrar soluciones y superar desafíos. Finalmente, Lizy es consciente de que, aunque la adopción es un compromiso formal, lo que realmente importa es la conexión emocional y el bienestar que pueda proporcionar a su hijo a lo largo de su vida. Este viaje personal, lleno de aprendizaje y emociones intensas, ha reforzado no solo su deseo de ser madre, sino también su comprensión del significado de familia en sus términos más fundamentales.

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