Publicidad
 
14/11/2024

Les encontraron carne faenada pero no se les pudo acreditar la autoría de un abigeato

Tenían cortes de seis caprinos en el interior de un Chevrolet Corsa. Un productor de Bahía Creek denunció que eran suyos y tuvo un revés judicial.
La fiscal Giammona relató los hechos con precisión.
La fiscal Giammona relató los hechos con precisión.

El 20 de mayo pasado, a las 10:30 horas, el Destacamento 176 de La Lobería detuvo el paso de un Chevrolet Corsa donde iban dos personas, sobre la ruta Provincial 1, y les encontraron seis animales caprinos faenados en el interior.

Lee también: Un pozo a metros de una escuela genera preocupación: “Cada vez está más grande y podés mirar para abajo”

Inmediatamente, el productor Mauro Paesani, de Bahía Creek, denunció que le faltaba ese número de chivos en su campo.

El Ministerio Público Fiscal comenzó una investigación por abigeato agravado contra Facundo Brito y Denis Linares, pero finalmente no se encontraron pruebas suficientes y el caso cambió a una caratula de encubrimiento.

La fiscal Mariana Giammona relató las diligencias al respecto y explicó: "Los seis caprinos estaban faenados, sin cueros, sin vísceras ni cabezas y con cortes en el esternón y la cadera, producidos con una sierra. Estaban atados con hilos y en bolsas de residuos negras, a sabiendas de su procedencia ilícita, ya que habían sido faenados y sustraídos al señor Mauro Paesani".

El representante judicial expuso: " No contamos con todos los elementos que nos exigen el tipo penal, para poder sostener que ambos participen de un abigeato" y mencionó que se encontró un arma en el Corsa, pero no se pudo constatar que haya sido usado en el delito imputado inicialmente. Además, Brito tiene tenencia legal de la misma.

"Criminalística hizo un rastrillaje tanto en el establecimiento como en inmediaciones y no se encontraron vísceras o restos de los animales faenados, donde se podía dar cuenta de la relación de estos animales encontrados en el baúl del vehículo, con el hecho en sí del abigeato . Por otro lado, por la característica de la carne encontrada no se pudo definir si había sido usado un arma o no, porque no se encontraron las cabezas", puntualizó Giammona.

Además, un veterinario produjo un informe donde se hizo saber que la carne pudo haber sido faenada 24 horas antes del hallazgo, pero no se localizó dónde se despostó.

De esta manera, sin pruebas suficientes, se le reformuló a los acusados ​​una caratula por encubrimiento, que lógicamente tiene una escala penal inferior a la primigenia.

El abogado Manuel Maza, representante de Brito, y la letrada Yanet Arreyes que defendió a Linares, concordaron con la reformulación de los hechos y no tuvieron objeciones al respecto.

Así las cosas, la jueza Georgina Amaro Piccinini dio lugar a lo peticionado por la Fiscalía y se cerró la audiencia judicial sin mayores preámbulos.

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?