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APEL

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06/09/2024

Fueron a llevar un escrito y se armó un alboroto policial

Hubo una falsa alarma sobre toma del edificio gremial, y desde la Comisaría 34° hicieron correr a varios efectivos hasta la sede de Guatemala al 200. MIRA EL VIDEO.
(De izquierda a derecha: Mónica Fresco, Verónica Chirinos y Mario Prieto, enfrentados con Moron).
(De izquierda a derecha: Mónica Fresco, Verónica Chirinos y Mario Prieto, enfrentados con Moron).

Los problemas internos de la Asociación del Personal del Empleados Legislativos (APEL) parecen no tener fin. Este viernes al mediodía, un grupo de afiliados autoconvocados decidió presentarse en la sede del sindicato para entregar una nota con el fin de levantar las sanciones que pesan sobre el secretario general, Gustavo Morón. Sin embargo, al salir del edificio, se llevaron una desagradable sorpresa: la presencia policial.

Silvina Mingo, vocera del grupo, explicó en conversación con NoticiasNet que todo comenzó con una llamada desde el interior del gremio a la Policía. "Desde el gremio alguien llamó a la Policía diciendo que un grupo de afiliados quería tomar el edificio, cuando en realidad sólo fuimos a llevar un escrito pidiendo que se respete lo resuelto en la asamblea del 29 de agosto", señaló Mingo.

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Según su relato, el grupo de afiliados autoconvocados primero se dirigió a la oficina del gremio que está situada dentro del edificio de la Legislatura provincial, pero al encontrarla cerrada, tomaron la decisión de acudir a la sede situada en la calle Guatemala para entregar el escrito.

"Fuimos hacer entrega de un petitorio porque previamente habíamos ido a la oficina que funciona dentro del edificio de la Legislatura rionegrina  para atención de los afiliados, pero (nos encontramos que) estaba cerrada", detalló Mingo.

La verdadera sorpresa llegó cuando, tras realizar la entrega del petitorio, vieron aproximarse rápidamente varios efectivos policiales. "Cuando nos retirábamos vemos venir desde el lado del barrio 20 de Junio tres policías corriendo, se paran, llega por Guatemala, desde Caseros, un patrullero y dos motos que se estacionan frente al gremio", aseguró Mingo con visible indignación al recordar los eventos.

La presencia policial no tardó en aclararse: hablaron con los agentes, quienes les contaron que recibieron una llamada con la falsa información de que un grupo intentaría tomar la sede sindical. "Los agentes nos indicaron que habían recibido un llamado desde el gremio solicitando la presencia policial porque un grupo de personas tenía intenciones de tomar el gremio. Cosa que es totalmente falsa, no es así, nos presentamos como corresponde, sin agresiones verbales, mucho menos física, el gremio es nuestra casa, no se nos ocurriría perjudicar nuestros propios bienes", explicó Mingo efusivamente, destacando la falsedad de las acusaciones.

Este episodio se enmarca en una situación de conflicto interno que parece no tener una solución rápida. Las tensiones en el seno de APEL están lejos de resolverse, dejando a los afiliados preocupados por el futuro del sindicato.

 

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