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VIEDMA

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26/07/2024

Superar duelos: "Esta experiencia es profundamente humana"

"Lo importante es sentirse escuchado y también escuchar a otras personas, sin juzgar a nadie", dijo el referente Ricardo Ventura.
Superar duelos: "Esta experiencia es profundamente humana"
Superar duelos: "Esta experiencia es profundamente humana"

La Fundación Creando Futuro, alberga cada miércoles de 18 a 20 horas un grupo de autoayuda para duelos que ya cuenta con 28 años de trayectoria. Esta iniciativa es promovida por la Pastoral de Salud que pertenece a la Diócesis de Viedma.

Según explicó Ricardo Ventura, referente del grupo a NoticiasNet, "esta actividad es de apoyo para gente que sufrió duelos de todo tipo. Quienes vienen se integran y acá lo importante es sentirse escuchado y también escuchar a otras personas, sin juzgar absolutamente a nadie y acompañando en este proceso que a todos nos resulta sumamente difícil".

Las reuniones del grupo demostraron ser un pilar crucial para muchas personas que atraviesan la difícil etapa del duelo. Durante la charla señaló: "Las personas se acercan con mucho entusiasmo y uno queda asombrado. Los mismos participantes que se van sumando a la dinámica luego se quedan para ir colaborando y ayudando a los nuevos integrantes".

Aunque los casos varían, el vacío dejado por la pérdida de un ser querido es una constante que muchos participantes luchan por llenar. Algunos encuentran comprensión y apoyo en sus familias, mientras que otros no, esta experiencia es invaluable y es profundamente humana.

Una de las recomendaciones más importantes para quienes desean unirse al grupo es que no lo hagan inmediatamente después del duelo. "No es necesario inscribirse, pero lo que siempre remarcamos es que lo ideal es que la persona no llegue inmediatamente después del duelo, sino que lo pueda hacer un par de meses después porque de esa manera puede tener más procesado personalmente el tema", aclaró.

El ambiente en el grupo es calificado como acogedor y comprensivo, permitiendo que incluso en momentos difíciles aflore la risa. "A veces notamos que estamos en un grupo de duelo y todos están riendo. Esto tiene que ver con una visión humanista y todos se sienten comprendidos y acogidos", relató.

Para optimizar la comunicación y la interacción entre los participantes, se evita que los grupos sean excesivamente grandes. "Tratamos de que los grupos no sean excesivamente grandes para que la comunicación no se complique, por eso si son muchos hacemos dos. En este momento tenemos cerca de diez personas", aseguró.

En este entorno diverso, cada nuevo integrante debe sentirse bien recibido, ya que esto facilita que se abran y compartan sus sentimientos y experiencias. "Hay diversidad de casos, por eso el que entra en el grupo debe sentirse bien recibido y cuando es así, luego comienza a soltarse y se anima a contar qué siente y lo que sufre. Una de las características esenciales de esto es que se escucha sin juzgar", concluyó.

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