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TESTIMONIO DE LA MUJER

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11/06/2024

Disputa judicial por tenencia de menor: madre revela hostigamiento y violencia

Expuso las situaciones extremas que debió soportar desde el embarazo hasta después del nacimiento del niño.
Disputa judicial por tenencia de menor: madre revela hostigamiento y violencia
Disputa judicial por tenencia de menor: madre revela hostigamiento y violencia

K.D.G.,una mujer de 29 años de Viedma rompió el silencio al dialogar con NoticiasNet sobre el conflicto familiar que la enfrenta a su ex pareja por la tenencia de su hijo. La versión de la madre expone un historial de violencia de género y hostigamiento del padre del niño que la llevó a denunciarlo, generando una disputa legal que se extiende por dos años en la Justicia.

Según el testimonio, la relación se tornó violenta cuando, tras quedar embarazada, el hombre habría presionado para que se realizara un aborto y, al negarse ella, habría comenzado con agresiones físicas. Tras una denuncia policial y una separación, los problemas persistieron con hostigamiento por parte del padre del niño incluso a través de terceros.

"Ya hay un expediente, hay un perfil, y estamos en una instancia de dos años en la Justicia donde se conoce todo. Acá no hay impedimento de contacto, sino que el abordaje es por violencia que tiene él hacia nosotros", dijo durante la charla contraponiendo la versión del padre hecha pública ayer por este medio.

"Tuvimos una relación que no llegó a mucho, porque cuando quedé embarazada empezó a mostrar su otro perfil y lo que quería constantemente era que yo abortara al bebé, por eso quise separarme de él y ahí fue donde me golpeó y la policía terminó en mi casa. Fue desalojado y le hice la denuncia correspondiente", agregó.

La mujer relató que, a pesar de las medidas judiciales tomadas para protegerla, el padre incumplió perimetrales y generó situaciones riesgosas para la salud del menor. Incluso se habrían presentado episodios donde el niño sufrió consecuencias de decisiones tomadas sin autorización, llevándolos a situaciones médicas complicadas y conflictivas.

"Luego de esto él se va de Viedma a su lugar de origen (en la provincia de Buenos Aires) y en ese lapso me siguió hostigando a través de su madre y de otros medios que usaba. Pasaron siete meses y volvió, entonces como yo vivía sola continuó con su hostigamiento hacia mí y por eso hay muchas denuncias", prosiguió la mujer.

"Él tenía una perimetral y la incumplió, entonces ahí empezó todo. Bajo esa modalidad, me hizo una demanda por impedimento de contacto. El nene nació sietemesino y cuando era un prematuro recién nacido, la jueza (de Familia) Paula Fredes levantó las perimetrales para que conozca a su hijo, o sea que lo metieron adentro de mi casa y no le importó la situación que yo estaba viviendo, ni mi estado de puerperio", agregó.

El relato prosigue detallando un clima de hostigamiento permanente, con acusaciones infundadas y situaciones límite que involucran a toda la familia de la mujer. A pesar de encontrar apoyo en su pareja actual y su entorno, la madre enfrenta dificultades legales y emocionales ante la actitud del padre del niño.

"Empezamos a tener un régimen comunicacional, en el que fue imposible porque él quería mostrar que se las sabía todas con la criatura, cuando todos sabemos que un bebé prematuro siempre tiene alguna complejidad. Hasta el día de hoy el nene está con neonatóloga y es su pediatra de cabecera, porque en esta época se agarra broncoespasmos y por eso se compromete con mi hijo. Ella sabe toda la problemática", sostuvo.

"A los cinco meses le da de comer sin autorización y eso derivó en un problema, porque tuvimos que ir al hospital debido a que el nene hacía caca con sangre, porque al ingerir comida antes de tiempo por ser sietemesino sus intestinos no estaban desarrollados. Hubo que viajar a Bahía Blanca, le hicieron estudios, porque en ese momento era intolerante a la lactosa, y pasamos una situación horrible. A causa de esto, se cayó el régimen comunicacional que había", manifestó.

La violencia de género, sumada a conflictos judiciales complejos, han generado un escenario de crisis familiar que se mantiene sin solución a la vista. La mujer expresa su deseo de encontrar una vía de comunicación pacífica, que garantice la integridad y el bienestar del niño, pero se enfrenta a obstáculos legales y personales que dificultan el proceso.

"Los problemas comenzaron por violencia de género. Él fue bicho y me denunció por impedimento de contacto y me generó una demanda, pero la verdad es que me separé estando embarazada de tres meses porque me golpeaba hasta para que perdiera al bebé. No voy a negar que tuvimos una relación, porque iba a todo bien y cuando quedé embarazada lo invité a vivir a mi casa porque él estaba en una combi, pero antes del tercer mes de embarazo empezó a mostrar su perfil de psicópata y sus adicciones, porque es consumidor", reveló.

"Cuando empecé a ver todo eso y le dije que no quería estar más con él, comenzó a ponerse cada vez más violento. Se la pasaba drogado todo el día y de noche tomaba siempre, mientras yo estaba con vómitos todo el tiempo. Era una situación muy fea la que yo estaba pasando en mi propia casa", manifestó.

Y añadió: "estando embarazada necesitaba contención, pero era yo la que tenía que contener a una persona fuera de sus cabales. Me tiraba piedras en la ventana, me pateaba la puerta, me amenazaba de muerte, por eso ante el miedo que tenía por sus actitudes decidí denunciarlo, porque temía por mi vida".

"Otra de las denuncias que hice fue el 2 de enero, en la comisaría de la familia de Patagones. Allá es otro sistema, por lo que el juez dictó que no haya comunicación entre nosotros y que él iniciara un tratamiento psicológico y de desintoxicación", le comentó a este medio.

"Tuve muchos conflictos con él, por eso cuando hicimos la mediación lo único que pedí fue no tener contacto. Se hizo un acuerdo que estaba bueno, donde era cincuenta y cincuenta, y lo único que tenía que hacer era llevar al nene al jardín y yo ir a buscarlo. Me dejaba tranquila saber que la institución iba a ver cómo el padre lo tenía y lo trataba a mi hijo, pero se impuso y pidió el cese de cuotas y la mitad de la asignación que yo estoy cobrando. Por esto, no hubo acuerdo", rememoró.

"De ahí me fui a Pobres y Ausentes para que se ponga un freno, porque no podía seguir con su psicopateada, que un día te recibía al nene, al otro no, y encima lo dejaba en el jardín y no me avisaba. Lo que me dijeron fue que hasta que no resuelva esto, mi hijo no puede ser restituido a la institución. El nene estaba padeciendo todo esto y quedó en el medio, mientras yo estaba soportando toda la situación en medio de un embarazo", señaló.

La madre del niño contó que logró rehacer su vida y que hace un mes dio a luz. "Desde que formé mi familia me siguió hostigando y esto perduro en el tiempo. El tercero que yo tenía para que se cumpla el régimen comunicacional fue agredido físicamente por él, denunció a mi mamá y a mi papá, a mi hermano, todo con mucha violencia. La última que me hizo fue no ir a buscar al nene, dejarlo en un período de adaptación solo y la institución se cansó de la situación, porque cuando fui mi hijo estaba solo con las coordinadoras. Ahora estoy en lo de mis suegros, que me están brindando ayuda y contención, porque lo necesito", expresó.

En medio de acusaciones cruzadas y situaciones extremas, la mujer busca visibilizar su lucha por proteger a su hijo y reclamar justicia en un contexto marcado por la violencia y la incomunicación. Mientras tanto, el conflicto judicial por la tenencia del menor continúa, dejando en evidencia la complejidad y la gravedad de la situación que enfrenta esta familia de Viedma.

"Mis familiares y amigos me llamaron preocupados porque se estaba divulgando una información sobre el nene que estaba desaparecido, cuando no es así porque esta con su madre. Lo último que me pasó fue que mi mamá me llega con una cédula de urgencia de Fiscalía con la desaparición de mi hijo, entonces tuve que ir el viernes a hacer el descargo y mostrar todos los papeles para mostrar que no era así", contó.

"Él hace una falsa denuncia y se la toman, mientras que mis padres tuvieron que pasar una situación sumamente desagradable porque había personas que estaban allanando su casa para buscar al nene, cuando no estaba ahí. Es horrible eso, más todo lo que estamos padeciendo como familia por todo lo que conté", señaló la mujer con muestras de dolor.

"Uno puede decir muchas cosas, pero para la ley hay que tener pruebas y yo tengo miles. Me estuve conteniendo de no salir a los medios, de no empapelar Viedma y Patagones, pero pasa que yo no soy como él. Tengo en claro que va a ser el padre de mi hijo toda la vida, por eso lo que está haciendo es lamentable y decadente, porque no respeta la integridad de su hijo, ni la de su madre, no le importa nada y ojalá que en algún momento se pueda dar cuenta de que la posibilidad de paternar la tuvo", finalizó.

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