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11/03/2024

El caso de la joven de Viedma que cambió su nombre para olvidar el bullying llegó a medios nacionales

Su etapa en la primaria en el María Auxiliadora le generó una crisis de identidad y un quiebre en su vida que buscó sanar desterrando su nombre del DNI, para ponerse el de su abuela.
El caso de la joven de Viedma que cambió su nombre para olvidar el bullying llegó a medios nacionales
El caso de la joven de Viedma que cambió su nombre para olvidar el bullying llegó a medios nacionales

Días atrás se conoció la historia de una joven de Viedma que decidió cambiar su identidad. En realidad, en el fuero de Familia, pidió agregarse un segundo nombre, que es el que utiliza y con el que todos la conocen. Todo esto tiene una cruda historia, que comienza en la escuela, en el bullying que le hacían sus compañeras.

Hoy Emilia Speciale tiene 20 años, vive en La Plata, y su presente cambió por completo desde que ya no la llaman Valentina, el nombre con la que la anotaron sus padres el 4 de abril de 2003, fecha en la que nació. Su padecimiento se inició apenas comenzó la primara en el Colegio María Auxiliadora, Fue tanto lo que le tocó vivir, que le generó un quiebre en su vida y una crisis de identidad.

Cuando terminó los estudios, lejos de dejar atrás ese pasado tortuoso, cada vez que escuchaba el ‘Valentina’, le rememoraba todo eso. “Me dejaban sola en los recreos, no me invitaban a los cumpleaños ni a las pijamadas, me hacían vacío en el aula y me excluían de todos los planes”, le contó Emilia a Infobae.

A medida que ella y sus compañeros empezaron a crecer, todo fue empeorando. Comenzó el hostigamiento por teléfono, hasta la apodaron ‘mostacho’, haciendo alusión a los bigotes que sus acosadores creían ver.  

A raíz de todo esto, a los 10 años empezó a decirles a todos sus íntimos que la llamaran ‘Emilia’, como su abuela paterna, a la que siembre consideró una mujer fuerte en sus convicciones y cariñosa. Una vez que cumplió la mayoría de edad, ahí fue a la Justicia que le dio la derecha en la solicitud.

“Necesitaba hacerlo porque el nombre Valentina me recordaba esa etapa de la primaria que no me gustaría volver a revivir. Por eso quería llamarme legalmente de otra manera. Sentía que ese nombre no me representaba, que yo no era esa persona triste en la que me había convertido y cuando terminé séptimo grado me anoté en otra escuela para arrancar de cero”, subrayó Speciale.

A partir de los 13 años, cuando ingresó al Instituto Padre Juan Edmundo Vecchi de Viedma cambió sus usuarios en las redes sociales, se presentó ante todos como ‘Emilia’ y sintió que se había convertido en otra persona.

Más allá que hoy en día todavía hay personas que la siguen llamando Valentina, Emilia, que estudia Psicología en La Plata, se siente liberada con la decisión que tomó la jueza de Familia María Laura Dumpe, de la Unidad Procesal N°7 de Viedma.

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