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VIEDMA

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11/12/2023

El servicio social y la lucha por la inclusión laboral en discapacidades

El servicio social y la lucha por la inclusión laboral en discapacidades
El servicio social y la lucha por la inclusión laboral en discapacidades

En los últimos años hubo un avance importante en materia de sensibilización. Pese a esto, el colectivo de personas con discapacidad sigue enfrentándose con numerosas barreras educativas, profesionales y culturales para la incorporación socio laboral.

Este contexto despertó el interés Lucía Rached, flamante Licenciada en Trabajo Social de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) Sede Atlántica, quien decidió realizar una investigación en Viedma para su trabajo final relacionada a esta problemática.

"El tema surgió como una necesidad de conocimiento en nuestra formación como profesionales del trabajo social, porque abordamos un montón de cuestiones y problemáticas. Esta temática de la discapacidad e inclusión laboral, que es una cuestión de derechos humanos, sigue siendo una cuenta pendiente en nuestra carrera y ahí surge mi interés", contó a NoticiasNet.

La indiferencia, el prejuicio y la discriminación continúan siendo factores que obstaculizan la inclusión laboral de personas con discapacidad. Esto fue lo que llevó a Lucía a trabajar sobre la temática.

"Haciendo una aproximación en el campo de investigación, descubrí que el cien por ciento de las personas que contaban con el certificado y estaban en condiciones de trabajar por el rango de edad, solo 7,3 por ciento se encontraba en estado de ocupación en 2020, cuando comencé a investigar", detalló.

Esta problemática del cumplimiento de la inclusión de personas con discapacidad, actualmente es un tema que se encuentra en la agenda pública actualmente y está evidenciado en la creación de leyes específicas y programas. Pese a esto, falta mucho por trabajar para lograr una inserción completa en el plano laboral.

"A partir de esto surge mi inquietud sobre cuáles son los factores o las barreras que hacen que esta inclusión no sea efectiva dentro de la administración pública, teniendo en cuenta que la ley es clara y establece un cupo del 4% con prioridad para las personas con discapacidad. Más allá de mi motivación personal y profesionales, entra acá un poco la intervención del trabajo social y su conocimiento en el campo de la discapacidad", sostuvo.

"Siempre dije que cuando abordamos esta temática, nos encontramos con un terreno totalmente desconocido porque no tenemos una formación específica en la inclusión de personas con discapacidad en todos los ámbitos de la vida. Esta intervención del trabajo social junto a otras disciplinas, genera una tarea que puede llevarnos a tener que implementar políticas públicas, con una mirada apuntada a los derechos humanos y con una reflexión sobre cuáles son las prácticas profesionales desde un posicionamiento personal de empoderamiento hacia la construcción de la ciudadanía para personas con discapacidad", agregó la trabajadora social.

"Por lo general los trabajadores sociales se desenvuelven en situaciones de vulneración de estos derechos, en escenarios contextuales de vinculación que exigen al colectivo de los profesionales ciertos compromisos que provienen de la formación y la trayectoria profesional. Es una tarea que niega la resistencia y exige disposición plena, con un grado de involucramiento objetivo y subjetivo que no se fomentan en un reglamento o están plasmados en un libro", explicó Rached.

Al momento de abordar la discapacidad desde el modelo social y la diversidad, se debe volver la mirada hacia las estructuras sociales y agentes cuya influencia y actividad inciden en estas personas. Para esto, Lucía entrevistó a gente que integra en áreas de recursos humanos y personas con discapacidad que estaban trabajando en ese momento.

Pudo notar que la inclusión en el ámbito laboral sigue siendo obstaculizada por varias barreras, físicas, actitudinales, de comunicación, educativas, y falta de acompañamiento profesional. Todo esto limita su participación en la sociedad.

"El mayor de los limitantes pasa por las barreras actitudinales, porque pude detectar mucho desconocimiento sobre la temática y falta de experiencia, siendo estos factores que llevan a diversos prejuicios. Aún se siguen utilizando expresiones eufemísticas, que se refieren a capacidades diferentes o especiales, discapacitados, que son discriminatorias", señaló.

"Otro punto clave fue notar que no existen procesos específicos o inclusivos para personas con discapacidad, lo que demuestra que no tienen posibilidad de postularse para empleos ofrecidos por el Estado, sobre todo porque no se cumple con el cupo. Muchas instituciones dicen que la ley los obliga a tomarlos, como una cuestión obligación y no de derechos humanos", agregó.

Como conclusión, Rached entendió que ante este escenario se desprende la necesidad de cambiar el abordaje de las personas con discapacidad, teniendo en cuenta que el modo en que se concibe determina las políticas públicas orientadas a esta población. El miedo, la actitud y los conceptos erróneos de los empleadores, continúan presentando barreras en la participación en todos los ámbitos de la sociedad.

"La lucha de las personas con discapacidad está enfocada en la lucha por el respeto a los derechos humanos y esto debería impactar en el enfoque de un nuevo lenguaje institucional. De este modo se podría construir una nueva realidad en el interior de las organizaciones, por eso los desafíos son cada vez mayores e implica un cambio de paradigma institucional evitando toda forma discriminación hacia dicho colectivo", comentó.

Actualmente nos encontramos en un mundo que reconoce cada vez más derechos, pero a su vez somos parte de una realidad en la que estos derechos se vulneran cada vez más. En este contexto tenemos que construir un marco referencial que nos permita ver qué hacemos y sobre todo cómo intervenimos.

"Como trabajadora social siento que es fundamental la defensa de estos derechos humanos y es por eso que las intervenciones deben ser participativas constituyendo un deber de la ética social, con justicia, y para contribuir y colaborar según la necesidad del otro. Nuestra tarea será potenciar a las personas con discapacidad sobre sus derechos y obligaciones, pero sobre todo a su condición de ciudadanía", dijo.

"Una de las conclusiones a las que puede llegar, es que el trabajador social se constituye en un actor fundamental en la inclusión laboral de las personas con discapacidad, porque promueve el cambio, la solución de problemas en las relaciones humanas, fortalecimiento de las personas, sobre todo para incrementar su autonomía", finalizó.

El trabajo final Lucía Rached denominado "Acceso de las personas con discapacidad al campo laboral" fue dirigido por las doctoras Mónica Delgado y Soledad Vercellino. El Tribunal Evaluador estuvo compuesto por la Doctora Helga Ticac, la Profesora y Licenciada Anastasia Demaria y la Magíster Magdalena Reyes, quienes evaluaron el trabajo y la defensa con la nota de 10.

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