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07/09/2023

“Anda tranquila”: sacó el auto del taller, le explotó el motor, demandó al mecánico, y ganó

El episodio se registró en Villa Regina. La persona que lo padeció intentó llegar a un acuerdo por las buenas -que se lo repararan gratis-, pero como quien cometió el error no quiso, acudió a la Justicia, que le dio la razón.
 “Anda tranquila”: sacó el auto del taller, le explotó el motor, demandó al mecánico, y ganó
“Anda tranquila”: sacó el auto del taller, le explotó el motor, demandó al mecánico, y ganó

Conseguir un mecánico honesto y que encima sepa de mecánica es toda una odisea. Por eso, cuando uno lo encuentra no lo quiere soltar más. Esa persona vuelve parte de la familia. Pero el tema es cuando pasa lo contrario, y se cae en el primero que encuentra en Internet o por cercanía al domicilio, y empiezan los problemas.

Este es el caso de una mujer que deberá ser indemnizada por un mecánico porque el motor recién reparado le explotó en plena marcha. “Me lo entregó diciéndome que el motor estaba impecable, y que debía hacerle mil kilómetros para asentar los aros”, comenzó su explicación sobre lo ocurrido en su Renault Clío.

“Ese mismo domingo salí a probarlo con mi padre, hacia la ciudad de Chelforó, cuando arribando a la misma de repente explotó el motor, empezó a salir humo de color gris y se paró completamente”, agregó la damnificada en la demanda que tramitó ante el Juzgado Civil N° 21 de Villa Regina.

Sobre el caso, el Clío había estado dos meses en el taller. En ese periodo, el mecánico desarmó el motor, cambió varias partes y luego le entregó el auto a su dueña. Pero con apenas 30 kilómetros de marcha, el 80 por ciento de las piezas del motor quedaron destruidas por la explosión.

La dueña llevó el auto a remolque de regreso al taller, donde recibió distintas explicaciones sobre la causa del desperfecto. Relató en su demanda que ante la pregunta de quién se haría cargo de esos gastos, el mecánico le manifestó su negativa a abonarlo. Es más, le negó la factura solicitada y profirió amenazas por las cuales su padre radicó una denuncia ante la policía.

Finalmente, con una escribana y otro mecánico, acudió días después al taller y retiró el vehículo. Luego, una pericia mecánica descubrió que todo pasó porque el auto había quedado “fuera de punto”.

Uno de los que declaró fue el perito, que explicó: “Al revisar el motor del auto pude corroborar que estaba fuera de punto la correa de distribución entre el cigüeñal y el árbol de levas, produciendo la rotura de dos pistones; una de las válvulas se torció y la otra se cortó, dañando la tapa de cilindro, guías y válvulas”. Además, explicó el origen del problema: “El trabajo realizado claramente no ha sido el correcto, porque es imposible que un motor recién reparado se rompa en un lapso tan corto de tiempo y en tan pocos kilómetros recorridos”.

Buscando una solución consensuada, la dueña del auto inició un reclamo en la Oficina Municipal de Información al Consumidor de Villa Regina y un proceso de mediación prejudicial, pero no logró ninguna respuesta. Ante esto, debió iniciar un juicio por daños y perjuicios. El mecánico tampoco se presentó ante el Juzgado Civil y entonces la jueza aplicó una presunción legal en su contra, que se asemeja a una confesión de todo lo reclamado.

La jueza que entendió en la causa falló a favor de la mujer y fijó una indemnización superior a los 2.7 millones de pesos, que incluyeron el valor de reparación total del motor actualizado con intereses. Además, una suma por daño moral por “los padecimientos sufridos”, una multa por daño punitivo y una compensación por el tiempo que la mujer estuvo injustamente privada de usar su propio auto y obligada a buscar medios de transporte alternativos para ella y su familia.

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