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03/07/2023

Avanza la causa contra Marcos Herrero, el perito acusado de desviar la investigación en el caso Lucas Muñoz

La Justicia sigue adelante en varias causas que lo tienen en el ojo de la tormenta al adiestrador canino viedmense.
 Avanza la causa contra Marcos Herrero, el perito acusado de desviar la investigación en el caso Lucas Muñoz
Avanza la causa contra Marcos Herrero, el perito acusado de desviar la investigación en el caso Lucas Muñoz

Uno de los casos que tiene a Marcos Herrero, en el ojo de la tormenta tuvo que ver con la investigación del secuestro y asesinato del oficial de Policía, Lucas Muñoz. El adiestrador canino fue parte de la búsqueda Con sus perros rastreadores, pero se lo acusó de desviar la investigación y de motivar una serie de allanamientos que no aportaron nada.

El procesamiento que dictó el juez Walter López Da Silva, le atribuyó siete hechos de falso testimonio y para sostener los cargos valoró especialmente la declaración de Mario Rolando Rosillo, un perito en odorología forense al que El Cordillerano consultó cuando se dio la participación de Herrero en el caso Muñoz. Rosillo, una eminencia en el país en la materia, desenmascaró la intervención de Herrero en Bariloche.

De acuerdo a lo que está comprobado, los canes entrenados para rastrear olores de células humanas, únicamente pueden ser efectivos hasta un máximo de 36 horas después del desprendimiento de las células del cuerpo. En Bariloche intervino casi un mes después del hallazgo del cadáver de Muñoz y según é, sus canes adiestrados siguieron el rastro odorífico del agente policial por casi ocho kilómetros, para desembocar en un predio varias veces allanado, cuyo titular y otras personas de su entorno quedaron en el ojo de la tormenta, pese a que no encontraron absolutamente nada de lo que sospechar.

En  cundo al caso Astudillo, en Bahía Blanca, la justicia descartó por falsos los diferentes rastros que “encontró” y aportó el instructor canino a través de su perro llamado Yatel: sangre en dos patrulleros de la policía; rastros óseos en un rastrillaje de la Ruta 3; un amuleto perteneciente al joven dentro de una comisaría y hasta “posibles esencias" -olor- de Facundo, a pesar del tiempo transcurrido.

Astudillo Castro fue visto por última vez el 30 de abril de 2020, cuando salió de su casa de la ciudad bonaerense de Pedro Luro rumbo a Bahía Blanca para ver a su novia. En el trayecto fue interceptado por la Policía bonaerense por violar la ASPO y estuvo desaparecido hasta el 15 de agosto de ese mismo año, cuando fueron hallados sus restos en un cangrejal de la localidad de General Cerri. Posteriormente la autopsia realizada por expertos del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) estableció que el joven murió a causa de una “asfixia por sumersión”.

La Justicia Federal bonaerense determinó que la participación de Herrero estuvo orientada a “empeorar la situación procesal de distintos miembros de la Policía de Buenos Aires” en el caso, además de precisar que, pese a que intervinieron otros adiestradores y canes, el único que consiguió esos resultados “positivos”, fue el propio Herrero. Ninguna de las pistas que aportó llevó a la verdad.

Pero Herrero venía de otras andanzas previas. En los casos de Marcela López, una mujer de 62 años que desapareció en mayo de 2021 en Río Gallegos y en el de Viviana Luna (de 47 años), quien desapareció en 2016 en Potrerillos de Mendoza.

En el sur, encontró el hueso maxilar de un esqueleto. El hallazgo produjo un estruendo. A Mendoza llegó en 2021 con una mochila y en media hora encontró un cráneo sin el maxilar, en un lugar que ya había sido varias veces requisados con un gran equipo de rastreadores. También “encontró” una carta chamuscada que describía un entramado de poderosos, trata de personas, del caso Sofía Herrero en Tierra del Fuego, de un juez sospechado de corrupción y de María Cash.

El resultado fue categórico, cuando cruzaron los datos se descubrió que el cráneo encontrado en Mendoza sin el maxilar y el maxilar hallado en Santa Cruz, sin el resto del cráneo, eran de un mismo esqueleto, perteneciente a un hombre.

Vale remarcar que, en marzo de este año, un tribunal de Mendoza le impuso ocho meses de prisión en suspenso, tras encontrarlo culpable por los delitos de falsa denuncia, falso testimonio, usurpación de títulos y encubrimiento simple, tras su participación en un caso investigado en Potrerillos, mientras trabajaba en la búsqueda de Viviana Luna, una mujer desaparecida en el año 2016.

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