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12/05/2023

Con la caza no alcanza para controlar al jabalí y buscan alternativas: “Hay unas sales que trabajan a nivel celular”

El subsecretario de Biodiversidad y Cambio Climático de Río Negro, Fabián Llanos habló de las alternativas que se están manejando para que esta especie invasiva no siga creciendo en la provincia.
Con la caza no alcanza para controlar al jabalí y buscan alternativas: “Hay unas sales que trabajan a nivel celular”
Con la caza no alcanza para controlar al jabalí y buscan alternativas: “Hay unas sales que trabajan a nivel celular”

La caza del jabalí, una especie exótica que crece en su número de manera alarmante en Río Negro, viene generando controversias. El tema puntual pasa por la caza con jauría, con proteccionistas que buscan impedirlo por el maltrato tanto a los perros, que muchas veces quedan gravemente heridos e incluso mueren. Pero también por el mismísimo chancho, por la manera violenta en la que se lo caza, con todo el sufrimiento a cuesta hasta su deceso.  

En fin, el tema pasó a las autoridades, para que traten el tema en el parlamento y busquen reglamentar esto. Vale remarcar que su captura no está prohibida, se puede con armas, pero muchos de quienes se dedican a esto remarcar que no saben usarlas y otros que las balas son muy caras. En el mientras tanto, Radio Noticias (105.5) habló con el subsecretario de Biodiversidad y Cambio Climático de la provincia rionegrina, Fabián Llanos para saber cómo viene el tema. 

Por un lado, remarcó que se realizó una reunión con distintos estamentos del Estado, sobre todo aquellos que tiene inferencia en lo que involucra a esta especie, como el ministerio de Producción y Agroindustria, por lo que genera el jabalí en los campos, con Salud, por las enfermedades, sobre todo si esa carne se usa para comer, y el ministerio de Seguridad por los accidentes que muchas veces se dan en las rutas con estos animales, y el área de Ambiente.

“La idea fue abroquelarnos desde el gobierno con una sola mirada, buscándole la vuelta al combate de esta especie que, por ser exótica invasora, está catalogada como una de las que mayor daño provoca a nivel mundial. Siempre digo que el pobre jabalí no tiene la culpa de que alguien lo haya traído a otro continente, pero esto está haciendo que su crecimiento de población esté siendo exponencial. Ha avanzado por zonas donde antes no estaba”, agregó Llanos. 

Sobre la cacería de este animal, porque desde el sector que se dedica a esto manifestó que ahora va a crecer su número, aclaró: “La caza no está cerrada, quiero aclarar eso. Lo que no se habilitó todavía es, porque continúa el análisis es la caza con jauría, pero con armas nunca se cerró. Está habilitada todo el año. Pero eso no alcanza. incluso habilitando la casa con jauría, tampoco alcanza. Por eso hay otra discusión y que ya la comenzamos”.

Sobre la manera de controlar a la especie por fuera de las maneras mencionadas, indicó: “Estamos explorando metodologías que se utilizan en otras partes del mundo, incluso en otras provincias, como Entre Ríos, que está el Parque Nacional El Palmar, ellos tienen un convenio con cazadores, ha generado apostaderos donde hay tres o cuatro batidas de cazas por mes. Ese jabalí que se caza en ese lugar para por una sala de desposte habilitada, se procesa la carne en cuestiones sanitarias, y eso permite que sea utilizada, que sea donada y se pueda consumir”.

“El tema es que ese es un lugar fijo, delimitado, y nosotros lo tenemos por toda la provincia. Podría llegar a funcionar en algún establecimiento, tranquera adentro, pero hay otras variables que se están analizando. Por ejemplo, hay unas sales que están confeccionadas a base de nitrito de socio, que se utilizan en Australia y parques nacionales con los que estamos en contacto permanente”, agregó.

Sobre la manera de usar esa sal y qué función cumpliría, informó: “Es un producto que no está en el país, hay que traerlo, con todo lo que eso implica. Pero el efecto es que trabaja a nivel celular, porque el animal carece de una encima que no le permite digerir estas sales. Eso le produce una noxa, como si nosotros respiráramos dióxido de carbono y nos quedamos dormidos, no nos damos cuenta. En el animal produce un efecto parecido, no es un tóxico, no es un veneno”. 

La consulta obligada fue si no afecta a otras especies y que la cura de una casa termine generado un caos por otro. Remarcó que no, y explicó: “Solamente a la familia de los suidos, que son los chanchos, tanto domésticos como silvestres, que carecen de esta encima digestiva para digerir estas sales. El problema lo tendrían solo ellos”. 

“Otra opción que estamos implementando es la de atraparlos vivos, a través de jaulas. Son llevados a corrales, se les da de comer, se cierra, pero, ¿qué hacemos? Así que estamos ahí viendo, con la Universidad de Río Negro también, para ver si se puede la provechar esa carne, qué implicaría el traslado a un frigorífico, a cuál sería porque no puede ser a uno que faene otros productos...si es posible trasladar un animal silvestre vivo y de qué manera… hay muchas preguntas que nos hacemos. Se está trabajando en el tema”, cerró el funcionario.  

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