Publicidad
 

RÍO NEGRO-CAZA DEL JABALÍ CON PERROS

|
11/05/2023

Alertan que si no se usan jaurías, el stock de cerdo salvaje crecerá en forma vertiginosa

Alertan que si no se usan jaurías, el stock de cerdo salvaje crecerá en forma vertiginosa
Alertan que si no se usan jaurías, el stock de cerdo salvaje crecerá en forma vertiginosa

La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro recibió un extenso reclamo por parte de un especialista en el rubro cárnico en torno a lo que puede ocurrir si no se baja el stock de los jabalíes, considerada una plaga exótica en la Argentina.

El documento fue dirigido a la titular del organismo, Dina Migani, por el agrónomo Germán Borsetta, quien se desempeña como gerente de producción de F.I.F.I S.R.L, una  empresa dedicada a la producción primaria, a la producción industrial de cerdo, dueño de una carnicería y como persona susceptible a las enfermedades producto de la zoonosis, en representación de productores de la zona de Rio Negro y de las 30 familias afectadas directamente a la firma. En el extenso posicionamiento expone  sus preocupaciones  sobre la actual discusión de la caza con o sin jauría del jabalí en la provincia.

"Me preocupa la intención de prohibir la herramienta que mayor eficacia a demostrado para el control de una plaga que hasta ahora ha sido deficiente, por lo tanto la exclusión de la caza con perros dejara un camino libre a la proliferación de una de las especies más negativas para un ecosistema y para el hombre", dice el texto. 

Recuerda que investigadores de la carrera de Licenciatura en Ciencias del Ambiente de la Universidad Nacional de Rio Negro (UNRN), sostienen que el jabalí silvestre constituye un serio riesgo para la producción pecuaria en una zona del noroeste Patagónico, particularmente en el Valle Inferior de Rio Negro y el partido de Patagones, por contagio de tuberculosis y brucelosis.

"Los resultados de la investigación han demostrado la circulación del virus de la enfermedad de Aujeszky en aproximadamente el 50% de los jabalíes estudiados (virus que genera serios trastornos reproductivos en ganado porcino).   Además, el equipo de trabajo de la UNRN ha demostrado la circulación del parasito de la triquinelosis", continúa. 

Borsetta insiste en que la elevada prolificidad del jabalí, unida a la escasez de predadores, genera desequilibrios cada vez más importantes. Su crecimiento es exponencial, y a entender, dada la elevada productividad de las hembras de jabalí, sería necesario extraer anualmente el 66% de la población para mantener el equilibrio, ósea 2 de cada 3. La población crecerá entre un 5 y 15% al año. Esta tendencia solo cambiara si logramos reducir la fecundidad (menos alimento), aumentar la mortalidad (por caza) o que nos ayuden las enfermedades, esto último algo que no desea nadie. Cita https://www.irec.es/wp-content/uploads/2020/01/Manual-buenas-practicas_Jabai_Riesgos-Sanitarios_IREC.pdf

Para Borsetta “No se tiene en cuenta el daño que va a generar en los sembrados o campos de cultivo, respecto a esto el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable realizó una evaluación económica preliminar del daño asociado a este animal. Se estimó el costo discriminando daños, reducciones para la producción y costos de control, dando como resultado una pérdida anual asociada a esta especie entre US$907.023.190 y US$1.380.488.228 (cita textual: https://www.argentina.gob.ar/senasa/programas-sanitarios/cadenaanimal/fauna-silvestre). Particularmente para la zona de Rio Negro con campos de por si marginales excepto en la zona de valles, a mayor cantidad de jabalíes menor oferta de alimento. En el transcurso del tiempo (y no va a ser mucho) esto se transforma en una mayor presión sobre campos hortícolas o con producción primaria de cultivos extensivos, con un aumento considerable del daño económico que seguramente ni los que quieren prohibir, ni el estado se harán responsables.   Y en el caso de zonas que no presenten este tipo de producción los basurales serán un microclima ideal, a partir del cual las enfermedades encontraran un vector espectacular.

No se tiene en cuenta la conservación del medio natural donde por ejemplo especies de aves que crían en el suelo verán afectadas su éxito reproductivo.

 Seguro argumentaran que no se prohíbe la caza del jabalí, eso no lo ponemos en discusión, ponemos en discusión la falta nuevamente de un estudio serio que nos demuestre que un cazador apostado puede ser un controlador biológico suficiente para esta especie, a  lo cual le respondo que cualquiera que se inmiscuya en esta actividad vera que es imposible con la velocidad de reproducción exponencial que tienen estos cerdos salvajes, que cazando con armas donde uno depende mucho del factor suerte para encontrarlo o avistarlo y efectuar un disparo mortal, se logre equilibrar la tasa de reproducción.

A esto debemos sumarle que un cazador apostado o con un arma por lo general selecciona la presa por tamaño  con lo cual el sector con mayor fertilidad no está dentro de esta selección, y a continuación aclara que cualquiera de las dos actividades da como resultado su muerte, con la diferencia que en la caza con jauría siempre se le da la posibilidad que el cerdo por pericia propia escape.

El profesional sostiene que los productores “muchas veces recurrimos a cazadores con jaurías porque el olor a perro es la única forma de mantener lejos de los cultivos a las piaras, con solo recorrer algún maizal por dar un ejemplo vera que a pesar de no ser un monte natural, su disposición y siembra genera una densa vegetación que no solo le da refugio al jabalí, le aporta comida y hace casi imposible que un perro  lo capture, con lo cual la función es de correrlos para que no hagan daño, y  sería muy difícil en hectáreas de maíz para un cazador con arma poder ejercer un control de esta plaga”.

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?