Publicidad
 

Juicio por Mandagaray

|
05/05/2023

Vitali Méndez: "Nahuelcheo me informó que se tenían que meter al agua con el pirulo"

"Yo acaté la orden", dijo el instructor responsabilizándolo al otro superior del peligroso ejercicio que terminó con la vida de un agente.
Vitali Méndez: "Nahuelcheo me informó que se tenían que meter al agua con el pirulo"
Vitali Méndez: "Nahuelcheo me informó que se tenían que meter al agua con el pirulo"
Pasadas las 13 de hoy, el instructor Maximiliano Vitali Méndez hizo su declaración indagatoria en el juicio donde está imputado por la muerte de Gabriel Mandagaray, en pleno curso COER el 15 de abril de 2021.
 
Fue la presentación más corta de todas, comparándola con la de Alejandro Gattoni, la de Marcelo Contreras y la de Alfredo Nahuelcheo.
 
Se quiso apoyar en una serie de videos donde señaló que él ayudaba a los cursantes que quedaban rezagados, intentando echar por tierra los testimonios que lo calificaron como abusivo.
 

Lee también: Gattoni le habló a los padres de Mandagaray: "No tenía ni idea de lo que estaba pasando"

 
El material audiovisual aburrió al tribunal y el juez Carlos Reussi lo invitó a sentarse, ya que se trataba de una indagatoria y no de una "exhibición de videos".
 
 
Entrevistado por su propio abogado Santiago Guenumil, Vitali Méndez recordó la tarde de la tragedia y explicó: "La primera parte de los ejercicios iban a ser en la playa, porque ese día iban a empezar a dictarse contenidos de control de disturbios. Cuando vamos para la playa, nos formamos en tercias, yo me separé del grupo, llegué a la carpa de instructores y me coloqué el traje de neoprene. Los alcancé en la playa y el oficial Nahuelcheo me informó que se tenían que meter al agua con el pirulo y yo acaté la orden".
 
La línea inicial fue con Gabriel Mandagaray, Emanuel Quiriban y Fabián Erice, los primeros cursantes que tuvieron la desgracia de meterse en un mar picado y sin ninguna protección; es decir, cualquier otro grupo podría haber sufrido la misma situación.
 
"En un momento yo sentí que el piso se desvanecía, que la marea estaba bajando y el oleaje arrastraba todo el suelo con conchillas y piedras. Les dije que retrocedan, que salgan, empezaron a girar para salir, vino una ola, nos envolvió y nos arrastró hacia adentro del mar", describió.
 
 
"Vi las tres cabezas, no entendí mucho y me di cuenta que el mar nos había arrastrado hacia adentro. Les dije que se calmen, ellos gritaban y les dije que íbamos a salir. Vino otra ola, nos arrastró un poco más para adentro y ya cuando salgo a flote vi que el tronco estaba paralelo a la costa con Erice y con Quiriban. Gabriel estaba un poco más alejado, a tres metros de dónde estaba yo, estaba asustado gritando, me acerqué a él y en la desesperación me agarró y nos hundimos", detalló.
 
Acto seguido, completó: "Traté de zafarme, no pude, en un momento me zafé, lo giré porque me había agarrado de frente y lo subí a la superficie para que se agarre al tronco. No se agarró, empecé a gritar a la gente que estaba en la costa que yo sabía que era el instructor Contreras y su grupo. Empecé a gritar y con el movimiento del mar había momentos en que los veía y en otros que no".
 

Lee también: El instructor Contreras dijo que intentó salvar a Mandagaray y que puso en riesgo su vida

 
"Me puse al lado de Erice, empecé a patear hacia afuera, les dije que pateen, a Gabriel lo llevé agarrado de su hombro derecho con mi mano izquierda, se hundía, lo volví a subir y se hundió. En eso vino una ola, me arrancó de la mano y justo en ese momento llegó el instructor Contreras del lado contrario al mío, del lado de Quiriban y empezamos a patear hacia afuera", relató.
 
Vitali Méndez siguió: "Le dije que faltaba el 30, que se me soltó de la mano, me quedé en el lugar tratando de mover las piernas y los brazos para ver si lo tocaba, me sumergí y no lo encontré. Me quedé un rato buscándolo, nadando por acá y por allá y no lo encontré. Los dos cursantes ya habían salido con el instructor Contreras, y yo salí y volví a entrar en reiteradas oportunidades".
 
 
"Lo que vi afuera era un caos, cursantes corriendo para todos lados y gritando, instructores agarrándose la cabeza y gritando. Empecé a ver que las olas empezaron a cortar en diagonal y deduje que iba a aparecer para el lado donde el médano cortó el camino, en la ruta, para el lado de Pozo Salado".
 
"Entraba y salía al mar y en un momento divisé un cuerpo flotando a 100 metros de dónde estaba, me acerqué y era Gabriel. Lo saqué del agua, lo llevé hasta la arena, se acercaron otros dos cursantes y empezamos a hacerle maniobras de RCP. De la nada, apareció un cuatriciclo rojo y lo cargamos en la parrilla trasera. Entre la ría y el agua ya había una distancia de 100 metros, porque había bajado la marea, lo cruzamos hasta el móvil, lo subimos a la caja y nos fuimos haciéndole RCP en todo el camino, casi una hora".
 
 
Mandagaray ya estaba muerto, llegó hasta el hospital sin vida, a pesar de las desesperadas maniobras del instructor y dos de sus compañeros.
 
Ante la consulta de por qué tanto ensañamiento contra Mandagaray, Vitali Méndez dijo sin titubear: "Es difícil hacerle entender a la gente que no pertenece a un grupo especial lo que nos diferencia a una persona civil y a una que nos dedicamos a esto. Es difícil hacerle entender cuestiones que para nosotros son normales, aparte de la instrucción y otras cuestiones. Pero si quiero dejar bien en claro que nunca pasó por mi cabeza que esto pasara, intenté resolver la situación por todos los medios y no lo logré".
 
"Era sólo una instrucción para que en el futuro ese muchacho fuera compañero mío, yo iba a estar bajo su orden, un excelente cursante, iba a ser un excelente jefe y no tenía dudas que iba a aprobar el curso porque estaba muy entero", cerró.
 
¿Qué opinión tenés sobre esta nota?