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23/03/2023

Una científica rionegrina trabaja en una medicación que podría servir como tratamiento eficaz contra el cáncer

Hace 20 años se fue a estudiar a Quilmes y tras recibirse, becada por el Conicet, se fue a trabajar al Centro de Oncología Molecular y Traslacional de la Universidad Nacional de Quilmes
Una científica rionegrina trabaja en una medicación que podría servir como tratamiento eficaz contra el cáncer
Una científica rionegrina trabaja en una medicación que podría servir como tratamiento eficaz contra el cáncer

Valeria Segatori tiene 40 años, nació en General Roca, y en 2002, con 20 años, se fue a estudiar a la Universidad Nacional de Quilmes. Luego de terminar sus estudios, el esfuerzo y el empeño que le puso a esta pasión, la llevó a trabajar en el Centro de Oncología Molecular y Traslacional de la Universidad Nacional de Quilmes (COMTra) y actualmente es becada por el Conicet.

La roquense, que se recibió como Licenciada en Biotecnología con orientación Genética Molecular y realizó el doctorado en Ciencia y Tecnología, realiza una gran tarea para la lucha contra el cáncer. Ella, junto a otros científicos investigan el reposicionamiento de drogas, una técnica que consiste en utilizar un medicamento ya existente para una nueva indicación distinta a la original.

Una de las líneas de investigación es la que encabeza Segatori, relacionada a la inmunoterapia que consiste en estimular el sistema inmune del paciente para que reconozca el tumor como algo anormal en el organismo y lo ataque.

“El cáncer se puede dar en cualquier célula que compone el organismo. Se pueden transformar y dar origen algún tipo de tumor. Esta enfermedad, que está asociada a alteraciones en los genes, pero no necesariamente vienen heredadas de nuestros padres o madres, tienen base genética, pero pueden ser causadas exposiciones a factores ambientales, como por ejemplo el tabaco que puede causar cáncer de pulmón” explicó la investigadora.

Por otro lado, agregó: “El sistema inmune no ataca a las células de nuestro propio organismo, cuando las células se transforman, empiezan a ser levemente diferentes, pero el sistema inmune lo sigue viendo como normales, cuando el tumor vence el mecanismo de control, estas células tumorales crecen de manera muy rápida”.

Con todo este estudio realizado sobre la mesa, Segatori investiga la droga ivermectina, un antiparasitario que frena la invasión de parásitos al atacar su sistema nervioso. Ahí podría estar la clave para hacerle frente a la enfermedad. “Dentro de los efectos extras que tiene esta droga se encuentra la inducción de un mecanismo llamado ‘muerte celular inmunogénica’ que lo que hace es matar a la célula tumoral y, en paralelo, la hace visible al sistema inmune”, remarcó.

Al ser derivadas del propio organismo, pero alteradas genéticamente, el sistema inmune debe reconocerlas como algo extraño para atacarlas. “Cuando la célula tumoral muere, se muestran las banderas de que algo raro está sucediendo y ahí es cuando se activan las defensas del paciente. Si esto se combina con una inmunoterapia que potencia esa respuesta inmune, se puede encontrar un efecto en un escenario en donde solo con la droga o solo con el sistema inmune no alcanzaba”, remarcó.

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