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04/03/2023

Peligro invisible en Viedma: “Hay mucha gente con su dogo o su pitbull suelto en la costanera"

La afirmación corresponde a Jorge Rosas, adiestrador canino local. Tener un perro es una gran responsabilidad y no todo el mundo está preparado. Ni siquiera aquellos que se van al otro extremo y creen que tienen un hijo de cuatro patas. Todo en su justa medida.
Peligro invisible en Viedma: “Hay mucha gente con su dogo o su pitbull suelto en la costanera"
Peligro invisible en Viedma: “Hay mucha gente con su dogo o su pitbull suelto en la costanera"

A la hora de tener una mascota, puntualmente un perro, hay ciertos detalles que hay que tener en cuenta. Como en todos los ámbitos de la vida, hay gente responsable y otros que no. En el medio -y ya hablando netamente de los animales- gente que les hace un mal, simplemente por no tener la información adecuada.

A raíz de esto, y porque Viedma es una ciudad muy mascotera, Radio Noticias (105.5) charló con el entrenador canino Jorge Rosas, que dio ciertas pautas a tener en cuenta. Él tiene más de 20 años en el rubro y, en primera instancia, se refirió a la tenencia responsable.

En primera instancia, hizo hincapié en el paseo, algo tan fundamental para que el animal no se estrese, pero si se hace de la manera correcta: “Te cuento algo que me pasó en estos días: una persona iba con sus dos perros, y uno de los perros, ya viejito, bajó en la costanera, y cuando subió ya no vio más al dueño, y quedó a la deriva el pobre animal”.

“Estaba desesperado buscando a su dueño. Y yo gritándole para que vuelva a buscar a su perro. ¿Por qué no lo llevas con una correa al pobre animal? Y no volteó, ni nada, lo dejó a la deriva. Eso no puede pasar”, agregó el entrenador canino.

Continuando con la misma temática, agregó un detalle que se da a diario y es peligro latente, para propios y para terceros. “Hay mucha gente con su dogo o su pitbull suelto en la costanera. El otro día uno pasaba a todos por arriba, a los que estaban sentados tomando mates, como desesperado, un desastre. Hay que sacarlos con collar y correa para el perro, para pasear y para que no se estrese en el domicilio”.

“Esta semana he hecho visitas domiciliaras, como todos los días que me llaman por problemas de conductas de sus perros, y la verdad es que hay personas que ni se ocupan de su perro. Si vos tenés un perro potencialmente peligroso y no lo sacas aunque sea 20 minutos, media hora, el animal se te va a estresar, se va a volver loco. Se vuelve territorial, se adueña de todo, y con el paso de los años no lo podés dominar. Collar, correa, bolsita para levantar las necesidades, y lo tenés que sacar”, informó.

En esta época del año hay que darle mucha agua, sacarlo a la mañana temprano y a la tardecita es lo recomendable, nunca en plena tarde con todo el sol. Llevarse una botellita de agua, incluso que se refresque la panza, pasa regular la temperar, según datos que aportó, que parecen básicos pero que, según su experiencia, no muchos lo saben.

“Otras de las falencias que notamos tiene que ver con la alimentación, para eso consulten a un médico veterinario, sobre todo de cuánto hay que darle de comer. Se ve mucho que les dan a mansalva y otros que le dan poco y nada. En la bolsa de alimento tenés la información sino. Y solamente alimento balanceado, porque hay gente que le cocina al perro, le dan polenta, y después hay problemas digestivos”, sostuvo Rosas. 

Continuando con la temporada estival, y contemplando que todavía quedan días de playa, dijo: “Se puede llevar, pero fijate en que momento. No llevarlo con 37 grados de calor, ni tampoco cuando está toda la gente bañándose. Se produce esa conducta indeseada. Hay que ir a lugares espaciosos, y que no moleste. Siempre con los elementos que corresponde. Hay que ver a qué lugar se va, porque si vas a la conchilla, después vuelve con todas las patas cortadas”. 

Otro de los temas es que mucha gente trata su perro como si fuera un hijo. En este sentido, Rosas advirtió: “Estoy de acuerdo con llevarlo a la peluquería, sobre todo a los de pelo largo, se necesita. Pero después, hay gente que le da besos en la boca y el perro se lame el prepucio, come heces, tiene parásitos internos si no está desparasitado”.

“Muchos se apoderan de la cama, del sillón, lo corres y te gruñe, ahí empezás a tener un problema. No hay que humanizar. Si tratarlo bien, tratarlo como tal, cuidarlo, darle su espacio, pero no es una persona”, cerró.  

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