Publicidad
 
11/04/2022

La emoción en el entorno más íntimo de don Zatti, su familia

La emoción en el entorno más íntimo de don Zatti, su familia
La emoción en el entorno más íntimo de don Zatti, su familia

Norma Anastasio Zatti es familiar de don Artémides Zatti, y contó su vivencia a partir de conocer el reconocimiento oficial que la Iglesia hizo a su paso por la tierra.

Como ella, varios de sus familiares más directos intentaron continuar el legado, cuidar a los enfermos, acompañarlos y además de la cura física, ofrecerles la compañía tan necesaria.

En diálogo con NoticiasNet, contó que su unión con don Artémides proviene del parentesco de su abuelo Constante Zatti con el enfermero santo de la Patagonia.

Más allá de la lejanía, se considera una sobrina nieta, ya que desde su niñez, siempre escuchó la palabra "tío Artémides" para referirse a él.

"Desde que tengo uso de la razón en mi casa, yo vivía con mis abuelos, le decíamos 'el tío Artémides', su presencia en el ámbito familiar estuvo muy presente desde siempre", contó una emocionada mujer, hoy trabajadora de la salud, como legado del ahora santo de la Iglesia.

De todas formas, se rehúsa a utilizar ese término. "Es muy loco pensarlo en el entorno familiar como un santo, para mí es sentirlo como un familiar común, hemos escuchado tantas anécdotas familiares que es raro todavía asumir de quién se trata Artémides", agregó Norma.

El sábado se despertó con la gran noticia, la misma que alegró a tantos vecinos y vecinas de Viedma, aquellos que aún recuerdan su paso en Viedma, y de los contemporáneos que aprendieron a quererlo a partir de los testimonios.

"La noticia la recibí el sábado pasado muy temprano, de parte de un amigo viedmense y no lo pude creer", remarcó.

Dijo también: "Leí muchas veces la noticia. Me largue a llorar de la emoción y al instante desperté al resto de mis familiares para anoticiarlos. Después más despiertos pudimos conversar más tranquilos y mientras tanto seguía lloviendo ese anuncio por distintas vías de comunicación".

Al ser consultada si esperaba la noticia, su respuesta fue afirmativa. Pero insiste en verlo como un santo desde siempre. "No necesitaba ´la papeleta´ porque ya lo es: un ser así, con su capacidad de comprensión, humor y entrega en esta tierra no podía ser más que santo".

Más recuerdos para Norma


"De Artémides, en mi casa, se hablaba como se habla de cualquier familiar. Cuando venía de visita mi tío, el padre Humberto Zatti, se revivían más anécdotas y ante alguna dificultad, sobre todo en enfermedades en la familia mi abuelo decía: 'Vamos a pedirle al tío Artémides que nos ayude'", recuerda una emocionada Norma.

La pandemia y una figura que se agiganta
La sobrina nieta del gran enfermero, del viedmense más bueno, no descansa en relatar su alegría. "Mis sentimientos ahora son de mucha emoción", asegura.

"Habiendo atravesado una pandemia, con tantas muertes, tanta incertidumbre, siempre me aferré a la esperanza y a su disciplina, confianza, tolerancia, humor, siempre le pedí de volver viva y sana a mi casa", cuenta una persona que además vivió de cerca el drama sanitario, trabajando como lo hacía su tío abuelo, dentro de un hospital.

"Hay un caso que me lo recordó la protagonista hace poco. Una criatura intoxicada con monóxido. Íbamos en la ambulancia, la madre desesperada y dice que yo la tomé de la mano y que le dije que don Zatti te va a salvar, don Zatti está acá con ella", recuerda de esa época tan cercana.

Seguir su huella
"Ser enfermera es de los pocos trabajos que el común de la gente te dice que es algo que no haría. Yo en cambio no se si serviría para otra cosa. Lo debemos llevar genéticamente, mi hijo es enfermero, mis sobrinas, varias primas", dice quien siguió la huella que don Zatti dejó en Viedma.

"Yo estudié de grande. Recorría de lunes a viernes 50 kilómetros de ida y otros 50 kilómetros de vuelta a dedo para ir a estudiar. Siempre con mi estampita de Zatti en mi bolsillo. Le pedí que me cuidara siempre. De hecho, nunca me pasó nada jamás, ni me he enfermado de Covid, de nada. Creo que es él el hace su parte", continuó.

Sobre seguir su huella, destaca: "Es pensar en que habría hecho él y actuar". "La gente necesita en tiempos tan difíciles, más allá de medicamentos, ropa y comida, una oreja, un aliciente para seguir adelante, un empujón", dice confiada.

Norma, que trabaja en la localidad de Cabildo, al sur de la provincia de Buenos Aires, mandó un abrazo a toda la comunidad de Viedma y Patagones, en agradecimiento por todo el amor dispensado a don Zatti. 

¿Qué opinión tenés sobre esta nota?