Tenía la moto estropeada, sin documentos, y conducía un menor
Un verdadero dolor de cabeza deben sufrir las familias cuando tienen que responder por sus hijos menores en una multa de tránsito, y ésta, termina siendo onerosa.
El Juzgado de Faltas dispuso devolver una moto al responsable de un menor, quien fue detectado en un control de tránsito por los inspectores municipales.
Sin embargo, el progenitor debe pasar antes por las ventanillas de Tesorería a depositar el dinero correspondiente a la sanción pecuniaria. El pequeño rodado, y quien conducía, tenía faltas y fallas.
El joven no llevaba casco cuando lo pararon los inspectores. Por lo tanto, de acuerdo al tarifario actual de la comuna capitalina, corresponde una sanción de 6.025 pesos. La moto no tenía patente con lo cual se agregaron 2.340 pesos más.
En el acta de infracción figuran 1.755 pesos por falta de luces, 7.605 al no contar con documentación, y 8.190 por falta de seguro.
Como quien estaba al mando era menor, de acuerdo a los controles callejeros, el padre debe abonar 17.550, con más la suma de 1.500 en concepto de traslado de la moto hasta el parque de resguardo.
Todos los conceptos trepan a la friolera de 44.965, que sufre un recargo de 950 pesos diarios por estadía en el parque donde queda secuestrado.