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09/08/2021

Es profe de zumba y perdió una pierna: la emotiva lucha de Ángel Muñoz

Llegó a la Comarca e inmediatamente supo ganarse el respeto de todos. Sin embargo, una accidente de tránsito que sufrió el año pasado lo dejó al borde de la muerte. Pudo salir adelante, pero la lucha continúa.
Es profe de zumba y perdió una pierna: la emotiva lucha de Ángel Muñoz
Es profe de zumba y perdió una pierna: la emotiva lucha de Ángel Muñoz

Ángel Muñoz es uno de los instructor de zumba más querido y respetado de la Comarca. Gracias a su carisma y profesionalismo supo ganarse el cariño de los vecinos desde que llegó a la región proveniente de su Bahía Blanca natal. 

La suya se trata de una historia de superación y amor propio. Todos hablan de su actitud positiva más allá de todo. El año pasado, con la pandemia, al no poder dar clases, se quedó sin trabajo. Pero lo peor vino después, cuando en un accidente de tránsito perdió una de sus piernas y el mundo se le vino abajo.

Padre de tres hijas, durante el 2020 viajó a su ciudad -las nenas viven allá-para estar presente en el cumpleaños de una de ellas. Tenía pensando ir y volver luego de saludarla, pero el auto en el que viajaba chocó. Producto del siniestro perdió una de sus extremidades. 

Desde entonces lucha por volver a recuperar la vida tal y como la conocía antes. Si bien agradece estar con vida, por otro lado, el deseo de volver a trabajar no lo deja dormir. "Esto me cambió la vida, pero hay que ponerle actitud, porque esto sigue, y quiero volver a dar mis clases", le contó a Mapuchito. Sin ingresos y sin poder moverse por sus propios medios, vive con sus padres, que lo están ayudando en esta etapa. 

Su idea es poder colocarse una pierna ortopédica, pero no cuenta con el dinero necesario. Según averiguó, la que necesita cuesta un millón de pesos, que es una que permite movilidad. Para su profesión es la ideal. Sin embargo, hay otra que es solamente para caminar y esa tiene un precio aproximado de 200 mil. 

Con la de menos valor podría llevar adelante su profesión como fotógrafo, aunque su anhelo es poder reencontrarse con sus clases de zumba y sus alumnos. Para esto, está llevando adelante una serie de sorteos, incluso, varios colegas están empezando a realizar varios eventos para recaudar fondos. Claro, con un aforo reducido, poder llegar al monto se hace mucho más lento, pero no pierde las esperanzas.