La carpa, los parlantes, y los bombos cumplen un mes frente a Gobierno
La fisonomía de la esquina de la plaza San Martín frente a la Casa de Gobierno está cambiada. El motivo es la carpa de la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) que lleva instalada un mes, en reclamo de mejoras salariales.
Desde allí, se ha transformado en epicentro de las manifestaciones del gremio cuyos militantes despliegan sus protestas por diversos puntos de la ciudad, en forma espontánea. Por caso irrumpir en un acto en la escuela N° 30, días atrás.
El tronar de los bombos, pero por sobre todo la música a alto volumen, dio lugar a una inspección de la secretaría de Trabajo de la provincia. Este organismo pidió al municipio que intervenga ante el exceso de decibeles en los parlantes. Los inspectores esperan que vuelva la música con altos decibeles
Las molestias siguen, evidentemente, en virtud del reclamo que hicieron un par de empleados de la Casa de Gobierno que no pueden trabajar en forma normal por los “ruidos y olores”, en referencia a los baños químicos colocado al lado de la carpa.
En este aniversario, el gremio difundió un extenso documento recordando que “los gobiernos pasan, pero las trabajadoras y trabajadores seguimos al frente de los servicios, ofreciendo a la población cuidados, salud, trámites administrativos, educación y asistencia”.
El gremio insistió en que “nuestra carpa es una herramienta que usamos agotadas cientos de instancias de solicitud de escucha, diálogo genuino, y pedidos al gobierno para que muestre interés por la situación de los trabajadores y trabajadoras”.