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29/01/2021

Efectos de Chernobyl aún hoy: el extraño comportamiento de las vacas abandonadas

Los especialistas de la reserva de Radiación y Biósfera Ecológica de la zona observaron por tres años a los animales y notaron que su manera de comportarse ya no era la de ejemplares de cría, sino más bien de condición salvaje.
Efectos de Chernobyl aún hoy: el extraño comportamiento de las vacas abandonadas
Efectos de Chernobyl aún hoy: el extraño comportamiento de las vacas abandonadas

Aunque el accidente nuclear de Chernobyl ocurrió en 1986, todavía hoy, tres décadas y media más tarde, la zona de exclusión establecida alrededor del reactor, que oficialmente está deshabitada, sigue aportando información y sorpresas a los biólogos.

Recientemente, los científicos repararon en el extraño comportamiento del ganado vacuno abandonado en el lugar: Los especialistas de la Reserva de Radiación y BIósfera Ecológica de Chernobyl observaron que los animales se habían organizado en manadas y presentaban un comportamiento muy diferente al que suelen tener los animales domésticos o de cría.

El ganado fue objeto de un seguimiento que duró unos tres años. Los biólogos de la reserva notaron que comenzaron a comportarse de manera similar a como lo harían los animales salvajes: se unieron en grupos organizados, establecieron una jerarquía estricta entre sus miembros y se adaptaron perfectamente a las condiciones climáticas de la zona.

Los terneros del grupo se mantienen protegidos de ataques externos entre un toro adulto y las hembras. El toro principal, en tanto, es el más viejo y más fuerte, un líder que permite que los machos más jóvenes permanezcan en el grupo, para guarecerlos de ataques de predadores, siempre y cuando no le disputen su mando. Todo esto fue consignado en la página oficial de Facebook que tienen los empleados de la citada reserva, ubicada en el norte de la provincia -Oblast- ucraniana de Kiev.

Los investigadores creen que estos animales pueden haber tomado los hábitos que en ese ecosistema tenían sus antepasados, los uros euroasiáticos -bos primigenius-. Estos animales eran sociables, vivían en bosques y muy rara vez eran presa de depredadores naturales, como los lobos. Pero fueron víctimas de la caza, una de las causas de su extinción, junto con la reducción de los bosques.