Para principiantes en tradición: ¿cómo curar un mate?
El curado permite sellar los poros del material orgánico, y evitar que el recipiente arruine el sabor. Vale aclarar que los mates de metal, vidrio, cerámica, silicona o plástico no tienen que pasar por esta intervención, ya que los componentes de los que están hechos carecen de porosidad.
Únicamente realizaremos el curado con aquellos que estén hechos con materia natural. Tales son los casos de la calabaza, la madera, los cuernos e inclusive las pezuñas de animales. Los cuidados se extreman porque después de usarlos, tardan en secarse y pueden llegar a producirse hongos en su interior.
Instrucciones para curar un mate amargo
1. Lavar por dentro el recipiente. Acá es necesario usar agua caliente, preferentemente hervida. También, tiene que ser enfriada hasta 80 grados, lo cual sirve para desinfectar y eliminar bacterias, polvo y fibras.
2. Llenarlo con yerba. Puede ser usada o provenir de otro mate (porque tiene menos polvo). El accionar de la yerba consta de la absorción del agua sobrante después del lavado. Luego, hay que esperar a que se hinche de tanto succionar el líquido y se le agrega agua tibia de a poco. Toda la superficie tiene que quedar húmeda. Una vez realizado este paso lo repetimos dos o tres veces hasta que la yerba llegue al tope. En el caso de que faltase yerba, es conveniente agregarle más porque no debe quedar flotando.
3. Dejarlo reposar durante dos días enteros. El lugar ideal tiene que ser de ambiente seco y habrá que agregar el agua necesaria para que la yerba siga húmeda.
4. Lavar y usar.
Instrucciones para curar un mate dulce
1. Lavar por dentro el recipiente. Acá es necesario usar agua caliente, preferentemente hervida. También, tiene que ser enfriada hasta 80 grados, lo cual sirve para desinfectar y eliminar bacterias, polvo y fibras.
2. Echarle azúcar. Puede ser de cualquier tipo, siempre y cuando no se utilice edulcorante sintético. La cantidad dependerá del mate, pero con dos cucharadas seguramente ya bastará. Tapar con la mano la entrada del mate y agitarlo para que el azúcar se pegue a las paredes.
3. Dejar secar con el azúcar. Esperar unas horas hasta que los granos hayan secado y dejar una capa que cubra las paredes.
4. Introducir dos brasas muy pequeñas en el mate. Cubrirlo con algo que sirva de tapa y agitar unos minutos hasta que las brasas se apaguen.
5. Repetir la operación.
6. Volver a ponerle yerba. Enjuagar el mate con agua caliente y llenarlo con yerba nueva. Humedecer la yerba con agua tibia para que hinche y dejarlo así toda una noche.
7. El mate estará listo para ser cebado.