Síndrome del Burnout, el padecimiento que se intensificó en cuarentena
Se puede decir que la vida se divide en dos: antes y después de la cuarentena. Las dinámicas cambiaron y la adaptación para cumplir con cada rol ha generado en poco tiempo un desgaste muy grande en las personas, propagándose en los términos usados en las últimas temporadas El Síndrome del Burnout.
La Lic. Mariana Scioti, psicóloga clínica nos introduce en el tema indicando que “se encuentra asociado al desgaste laboral crónico, definido por Maslach y Jackson (1982) como un progresivo agotamiento físico y mental ligado a falta de motivación por las tareas que se realizan, lo cual redunda en importantes cambios a nivel intelectual, afectivo, físico y conductual en quienes lo padecen, identificándose tres características principales: el agotamiento emocional, la despersonalización y la sensación de disminución o nula realización personal-laboral”.
- ¿A quienes afecta?
-Afecta a personas cuya profesión implica una relación con otros/as, en la cual la ayuda y el apoyo ante los problemas del otro/a es el eje central del trabajo.
-¿Cuándo aparece el Burnout?
-Cabe aclarar que el síndrome de burnout (fase final en la cronificación del desgaste laboral) no es un proceso asociado a la fatiga laboral, si bien la implica, sino a la desmotivación emocional que surge como consecuencia de la pérdida de las expectativas de incidir positivamente en las personas a las que se asiste y/o sobre las situaciones a partir de las cuales se trabaja, por ejemplo. Es importante entonces detectar o bien disminuir en lo posible la cronificación del desgaste laboral en pos de evitar la aparición del Síndrome de Burnout, el cual luego es muy difícil de afrontar.
-¿Cuáles son sus principales síntomas y qué efectos tiene en lo psicológico?
Según las distintas investigaciones que podemos explorar sobre este tema podemos nombrar distintos indicadores como:
● Cambios en el estado de ánimo (distancia emocional, falta de implicación, o excesiva implicación)
● Desmotivación
● Agotamiento mental
● Falta de energía y menor rendimiento
A nivel físico:
● Dolores musculares y articulares, resultantes de la tensión física
● Alteraciones psicosomáticas, tales como gastrointestinales, cardiovasculares,
afecciones en la piel, cefaleas, alteraciones del deseo sexual, etc.
Si el cuadro se cronifica, puede aparecer:
● Aumento o riesgo de consumo problemático de alcohol o sustancias
● Alteraciones del sueño.
● Disminución de las defensas, que repercute en el sistema autoinmunes
De acuerdo a la especialista, la sintomatología que se describe puede originarse o ser parte de otros cuadros de situación, no es sólo propia de lo que llamamos burnout y destaca “ no todo trastorno de estrés implica estar transitando los avatares de este síndrome. Entonces, es muy importante que podamos efectuar un buen diagnóstico de situación”.
-Al trabajar en casa se mezcla el lugar físico para lo laboral y el descanso ¿Qué se puede hacer? ¿cómo se puede volver a descansar?
-Bueno, en estos tiempos depende cuál sea la situación socio económico afectiva de cada quien, ¿no?, hay circunstancias más y menos complejas. En líneas generales es muy importante en la medida de lo posible establecer espacios donde cumplir con los requerimientos laborales, diferenciados de los espacios que se destinan al descanso u otras actividades dentro del hogar.
Esto resulta más complicado para personas que cuentan con espacios reducidos y/o comparten sus hogares con varias personas más, en cuyo caso es importante ubicar momentos donde salir a la calle si la reglamentación vigente lo permite. Cambiar de ambiente, combinar espacios de interior con otros que tengan que ver con el exterior, oxigena.
Ubicar y respetar horarios para el trabajo
Además de incluir el tiempo de comienzo, duración y cierre de esa actividad a nivel concreto también exista la conciencia sobre lo importante que es, en la medida de lo posible, también desconectar de la carga mental que la actividad supone. Esto incluye si se te hace posible o no desentenderte de llamadas, mensajes, etcs. que tengan que ver con el ámbito laboral.
Determinar cuándo estar disponible
La Lic. Scioti nos comenta “en estos tiempos me es frecuente escuchar en grupos que coordino, a docentes que plantean no poder desconectar con su trabajo en medio de la sobre carga que les genera no sólo los tiempos de armado de clases y corrección de tareas sino también los mensajes que reciben en cualquier día y hora de parte de estudiantes, padres, madres que ahora cuentan con sus teléfonos personales a partir del uso que se hace de estos en los grupos por whattsap, cuando no también distintos requerimientos que reciben por parte de las instituciones donde trabajan, por medio de mensajes o mails incluso que hoy por hoy también son fácilmente legibles desde el celular”.
Revisar la relación con la tecnología
Silenciar las notificaciones, apagar los aparatos y/o alejarse de estos en determinados momentos que hacen al descanso, al esparcimiento y otros devenires de la vida emocional y social genera efectos en nuestra calidad de vida. Promueve bien-estar.
Mancomunar las responsabilidades y tareas domésticas
En grupos convivientes donde esto queda a cargo de una sola persona (a predominio mujer/madre), ese desequilibrio abona el malestar e implica conflicto se diga o no.
No desconectarse del cuerpo
Esto pensado a nivel anatómico como también a nivel emocional.
Brindarse la posibilidad de movimiento
Generar actividades que impliquen conexión sensorio afectiva. Conectar con el disfrute, es decir, en síntesis, un encuentro con un cuerpo integral que incluya lo orgánico y también lo afectivo, lo económico, político, social, variables que conforman lo que denominamos corporeidad.
Escuchar nuestra propia voz
Nuestros tiempos y lo que componemos con nuestros afectos, nuestro entorno. Lo que genuinamente necesitamos y no tanto lo que se nos impone desde la tele, la publicidad, desde la cultura en la que vivimos y sus modelos e ideales de acción.
La Lic. Mariana Scioti como Psicóloga Clínica, Psicodramatista, Docente universitaria. Especialista en género y violencias, además de consultora en fortalecimiento de roles profesionales y políticas de cuidado nos explica que desde eI Instituto Vathia, en donde es Co directora, por medio de espacios de formación y propuestas de atención terapéutica individual, vincular o grupal, hasta espacios de acompañamiento sociocomunitario (con o sin enfoque sociopsicodramático) reciben casos además de compartir herramientas para un mejorar la salud psicológica de las personas.
Para más información podés seguirles en Instagram como @institutovathia. Contacto: [email protected] o bien al +54 9 1156639283
Por: Leomarys Ñañe
Foto: Pixibay